11 jun 2019

26 de Junio

Al principio algunos los llamaban "Heroes". A mi, que he vivido el futuro directo de aquel principio, aquello me increíble. Tan increible que es ridiculo: ¡Un heroe! Porque Heroe es precisamente aquel que lucha por la justicia. ¿y acaso hay algo mas injusto que una sociedad opresiva y desigual? Luchar contra el mal solo puede significar luchar contra una sociedad tal y nunca, bajo ningun punto de vista, jamas de los jamases, defenderla. Yo mismo me considero, a mi manera, una especie de Heroe.

Estas y otras cosas pensaba el Buho aquel veintiseis de Junio mientras, escondido detras de una farola de gas, eperaba en el callejon. Enfundado en un largo sobretodo era practicamente invisible en las sombras. Sus camaradas le decian el Buho precismente por eso: era sigiloso, casi no emanaba presencia. Usando esa habilidad casi de ninja y su gran sentido de la oportunidad, el Buho habia realizado incontables ejecuciones para la resistencia. Muchos creen que la sangre fria es algo con lo que se nace, pero el Buho sabia que en todo caso es algo que se puede aprender. Esa noche iba a poner a prueba hasta que punto la habia aprendido. Esa noche iba a matar a un niño.

Habia aprendido a ser despiadado precisamente de ellos, los Murcielagos Negros: el temible escuadron Anti Ilegales. Muchos pensaban erroneamente que la sigla AI venia de Artificial Inteligence. Esto tenia mucho sentido teniendo en cuenta la cantidad de armas y vechiculos inteligentes que ellos utilizaban: desde las temibles motos ARK, que disparaban automaticamente mientras el tripulante manejaba, hasta las microtanquetas Ght-320 las que, totalmente autonomas (el ultimo modelo tenia una diabolica bateria que duraba una semana entera) disparaban dosciento setenta balas por segundo desde cada una de sos ocho mortiferas Vulcan M73. Drones, Vehiculos de Salto, blindados acorazados, microcopteros tripulados via satelite. En realidad AI era "Anti Ilegales", que era una expresion propagandistica para denotar a todos los pobres, marginados y excluidos de la despotica Norteamerica del siglo veintidos.

Mientras terminaba su antepenultimo cigarrillo (aun quedaba tiempo, la funcion no terminaba hasta las once), El Buho revisaba su pasado. Quien esta pronto a matar se parece a quien esta pronto a morir: tiende a recapitular. Recordaba su escuela, el patio gris, las paredes grises, el cielo tambien gris. Quizas era porque su vida no habia sido lo que se dice feliz, pero lo cierto es que el Buho solo recordaba en blanco y negro o, a lo sumo, en escala de grises. La escuela.. los libros de historia...

Los libros de historia (es decir, los oficiales) contaban como los Murcielagos Negros se habian derivado casi directamente de las fuerzas armadas del gobierno, como una  respuesta al creciente y descontrolado caos civil que asolaba a Norteamerica a finales del siglo XX. Supuestamente habia sido ese mismo caos (asesinatos, violaciones, atentados, distintas formas de amenazas al orden establecido) lo que habia encumbrado a W y sus murcielagos en la direccion del pais. Por supuesto: estos libros eran completamente falsos, eso lo sabia muy bien. Al igual que lo era todo el material educativo oficial que polulaba en las escuelas y demas centros de enseñanza. Pura propaganda del gobierno. Inutil, de todos modos, porque aquellos que podian acceder a centros educativos eran precisamente los menos peligrosos. Ellos, los verdaderos heroes, los que luchaban contra los Murcielagos arriesgando sus vidas, nunca habian ido a ninguna escuela. Al menos no la mayoria. La mayoria se habian criado en las calles o en las fabricas. El Buho era una de las pocas exepciones. De cualquier manera sabian la verdad. Eso era lo que importaba. Con este pensamiento en la cabeza prendio otro cigarrillo. Era fantástico fumar al aire libre, sin preocuparse por los detectores de humo ni las patrullas civiles.

Miraba pasar a la gente. Un grupo de estudiantes secundarios, tal vez universitarios, pasaron arrojando botellas y risotadas por igual. Luego dos chicas tomadas de la mano. El Buho las miraba ocultando los ojos bajo el ala de su sombrero, y era como si mirase a dos animales en peligro de extinción, con una mezcla de fascinación y compasión. Porque esos seres humanos egoistas, despreocupados, completamente absortos en si mismos eran precisamente eso: algo que estaba a punto de acabarse. O al menos, asi habia sido. Asi seria siempre que fallase, pero no fallaria...

Los murciélagos negros jamas habían sido lo que se dice constitucionales. El sabia, como lo sabían sus camaradas, que los Murcielagos se originaron como una subdivisión de una poderosa compañía multinacional, la Compañia W. W era un gigantesco pulpo empresarial, uno de los monstruosos conglomerados, terriblemente influyentes y mas terriblemente diversificados(Aerolineas, Automotores, Energia, Construccion, Farmaceutica, Biologia, Mineria, Petroleras, etc), que habían crecido como un cancer durante todo ese siglo. Fabricaban desde microchips y cohetes hasta barras de cereal. Habia sido su ultimo presidente quien, luego de decadas invirtiendo en tecnologia militar, había cerrado cuantiosos y secretos contratos con areas claves del gobierno Americano. Lo que siguió era tambien bien conocido.

Poco a poco, W fue utilizando sus influencias para lograr un sector afín a sus políticas en áreas claves de la defensa y de las fuerzas armadas, incrementando las ventas de armamento y la financiacion para proyectos de investigación y desarrollo, hasta el punto en que la multinacional se habia convertido no solo en el principal proveedor del ejercito, sino también en parte de la mesa directiva.  Fue en este punto en que aparecieron las primeras señales de alarma: los grupos paramilitares.

En un principio operaban en conjunto con la policía y el ejercito: mercenarios y asesinos que utilizaban sofisticados armamentos y nuevas tecnologías, casi siempre desarrolladas por la poderosa compania W. Estos mercenarios cumplían fundamentalmente tres funciones. Primero, probaban los armamentos en el mundo real. Segundo, generaban en los sectores de la derecha radical una sensacion de regocijo y seguridad que saciaba el conocido odio que los burgueses tenían en esa época por las clases bajas. Tercero, demostraban con sus espectaculares resultados la ineficacia de la policía publica. Poco a poco se fue gestando la idea de que la seguridad privada, compuesta por estos mercenarios, era superior y hasta deseable. Lo siguiente, es decir, el golpe de estado y la dictadura indirecta de W sobre Norteamerica, había sido cantar y coser.

America, que siempre habia tendido hacia un cierto autoritarismo tanto en lo moral como en lo civil, vio de pronto recompensada las esperanzas de sus elementos mas conservadores. Se instauro un estado policial fundamentado en el terror. Mercenarios que eran a un tiempo jueces, jurados y ejecutores. O simplemente ejecutores, dado que los juicios quedaron completamente en desuso. Era la tan temida pesadilla Orwelliana, pero con los mas siniestros toques de la ciencia ficcion. La resistencia habia surgido casi instantaneamente y, al menos al principio, con bastante fuerza. Luego habian ido perdiendo elementos. Es decir, vidas, camaradas. Las armas cortas y los fusiles casi nunca eran suficiente para enfrentar las temibles armas de los escuadrones de W. Los escuadrones de la muerte atacaban casi siempre de noche, utilizando dispositivos de camuflaje (todo esto antes de la guerra abierta en la que se encontraban actualmente), razon por la cual los habian apodado primero Ratas y luego Murcielagos, que son como las ratas pero con alas.

La resistencia se habia vuelto, con el correr de los años, mas y mas dificil. Tambien mas  y mas violenta. Los frecuentes combates, primero clandestinos, luego directamente abiertos, habian acabado con la vida la mayoria de los rebeldes. Fue entonces que El, El Buho, que no por nada era uno de los mas brillantes espias de la resistencia, encontró la forma de ganar esa guerra ya practicamente perdida. Infiltrandose en los sistemas de W, encontro aqui y alla una serie de documentos secretos. Secretos, es decir, mas secretos que los de costumbre: Secretos hasta para los altos directivos de W. Solo la presidencia y los inversores mas podererosos tenian acceso a ellos. En estos documentos consistian en su mayoria en reportes historicos: Contaban como habian succedido las cosas realmente. Una vez que el Buho los leyo, ideo un plan. Era un rumor casi centenario que dentro de las numerosas divisiones de W. habia varias divisiones secretas abocadas a proyectos especiales o estrafalarios y que, una de estas divisiones investigaba el desarollo de una maquina del tiempo. La solución era clara: Si no se podia ganar al guerra en el presente, se la ganaria en el pasado o en el futuro. En cual de los dos seria cuestion de ensayo. Lo importante era robar la maquina del tiempo.

Lograr esto ultimo llevo años. Y vidas. Sobre todo vidas. Lo primero fue encontrar los documentos que asegurasen su existencia. Luego habia que comprender su funcionamiento y conocer su ubicacion exacta: todo esto antes de dar el golpe. El Buho habia estudiado los planos del complejo en donde tenian guardada la maquina. Aunque consiguiera infiltrarse y conseguir las credenciales y tarjetas de acceso (esto de por si ya hubiera sido un milagro) de ninguna forma lograrian llevarse la maquina. La maquina misma tenia el tamaño de misil. La unica forma de sacarla del complejo de alta seguridad era desarmandola, lo cual era sencillamente imposible. Tendrian que activarla ahi mismo, si era posible. Y si no era posible, deberian intentarlo y morir intentandolo. En el caso de que fuese posible, solo tendrian una oportunidad y, segun habia entendido del estudio de los manuales y planos de la maquina, solo una persona podria viajar. Nadie sabia de las posibles consecuencias y efectos fisicos y mentales de un viaje en el tiempo. Teniendo bien claro que era su plan, el mismo se habia ofrecido como primer voluntario. Y aunque entre los rebeldes no faltaron otros valientes que tambien se ofrecieron, finalmente el fue quien salio designado. Pensandolo objetivamente, era lo mas indicado segun la naturaleza del plan. Y los miembros de la resistencia eran ante todo gente objetiva.

Dieron el golpe el dia 26 de Junio de 2192. Casi toda la resistencia sobreviviente habia participado del asalto. Varios cientos habian muerto casi instantaneamente en ataques suicidas contras las entradas del complejo, solo a modo de distraccion. Sabian que era un sacrificio necesario para permitir que un pequeño puñado se infiltrase. Varias decenas mas ya estaban infiltrados como trabajadores y elementos de seguridad. Todos, sin exepcion, serian descubiertos y ejecutados luego del asalto. El Buho y varios mas lograron llegar a la puerta de acceso que daba a la maquina casi sin entablar combate, pero fueron descubiertos por drones centinelas y casi todos murieron el combate. El Buho y cinco mas lograron acceder a la maquina. Esos cinco defendieron la puerta el tiempo justo y necesario para que el Buho activara la maquina y entrara en ella. Ni siquiera tuvo tiempo de ponerse la ropa de epoca que habian preparado para la ocasion. Viajo con su traje de soldado, la mochila con ropa y dos o tres armas automaticas. Lo ultimo que vio, antes de desvanecerse en el tiempo y el espacio fue a los drones entrando en la habitacion y acribillando a sus compañeros...

Y ahora, dos años despues pero tambien ciento doscientos treinta y siete años antes, vestido como Humprey Bogart, escondido en aquel callejon de Park Row, vigilando la salidas exteriores del teatro, esperando bajo la sombra de un farol de gas.

Los calculos del viaje no habian sido exactos. La fecha de retorno tenia que ser para el dia 26 de Junio de 1955. Habian elegido la misma fecha, 26 de Junio, para dar el golpe precisamente por practicidad. Asi solo habia que calcular la diferencia pura en años, sin preocuparse por los meses o dias. Al parecer el seteo de la maquina no habia sido preciso, pues habia vuelto el 26 de Junio, pero de 1953. Por consiguiente, tuvo que pasar dos años viviendo en ese pasado remoto. Esos dos años le sirvieron para comprender muchas cosas y tambien para disfrutar de las maravillas del viejo mundo, en donde todavia se respiraba algo de la mitica libertad. Algo de lo que en su epoca se hablaba como si se hablase del pais de Jauja. Las cosas que comprendio fueron muchas, pero todas se podian resumir en la comprobacion de que los germenes del infierno del futuro ya estaban presentes aun en ese mundo todavia feliz.

El plan que habian trazado era preciso y cuidadosamente forjado. Fue por eso que el decidio esperar, fue por eso que no intento dar el golpe antes. Un buen terrorista sabia siempre esperar la oportunidad perfecta. Y el Buho era un excelente terrorista. Pero en este caso era distinto. No tenian que esperar a que la oportunidad viniera tarde o temprano. Habian estudiado el pasado, sabian exactamente cuando llegaria la chance perfecta, y esa chance era la noche del 26 de Junio de 1955, precisamente a la salida del teatro de Park Row.

El estudio de los documentos clasificados hackeados de W. establecian que el ultimo presidente de la compania antes de la institucion de la dictadura habia sido el ideologo de la misma. La compania W. era, como muchas otras companias americanas, una especie de dinastia hereditaria en donde los hijos heredaban las acciones de sus padres. Por consiguiente, no era raro que el hijo del principal accionista y por lo tanto dueño de la compania se volviese el nuevo dueño. A rey muerto, rey puesto. La compania W no era la exepcion en este aspecto. Habia sido creada a principios del siglo veinte y se habia mantenido en manos de la familia fundadora via un linaje de acciones padre - hijo.

Teniendo esto en cuenta, el Buho comprendio que la unica forma de ganar la guerra era evitandola. Por supuesto, lo ideal habría sido destruir completamente la compania W. en sus inicios. Como solo podía viajar una persona esto era casi imposible de lograr. Ademas, la compania W no se habia diferenciado de otras companias similares sino hasta finales del siglo XX, es decir, cuando siguiendo la direccion de su ultimo presidente corporativo se habia transformado en un ejercito tecnologico. ¿porque habia sido la compania W y no ninguna de sus competidoras, tan diversificadas y poderosas como la misma, la que habia instaurado el futuro tal como era? El Buho estaba seguro de esto: era por las ideas de aquel ultimo presidente. El habia sido la causa, habian sido sus decisiones las que habian cambiado las cosas. Entonces el objetivo era claro: eliminarlo.

Y el 26 de Junio de 1955 la dinastia W. habia ido al teatro. Estaba el los registros. ¿por que estaba en los registros? Era imposible de saber, porque esos mismos registros estaban cifrados e incompletos. Algo de importante debio de tener esa noche de hace mas de 200 años en el pasado. Lo importante es que estaban reunidos los ultimos dos presidentes de W: Padre e hijo. Es decir, todo lo que estaba mal o iba a estar mal en el mundo podia ser borrado de un plumazo... o mas bien de un plomazo. De cualquier forma era una oportunidad perfecta, quizás irrepetible, para acabar con el mal antes de que inciara.
¿como seria el mundo sin los murcielagos negros? Lo primero que se le vino a la mente fueron las caras, las inumerables caras de todos sus camaradas caidos. Las ciudades en ruinas, el odio acumulado. Tenia la mano en el revolver, el revolver en el bolsillo de la gabardina. Dispararia. Dispararia todas las veces necesarias.
El Buho pensaba esto mismo cuando noto que la gente comenzaba a salir por la puerta: La funcion en el teatro habia terminado. Empezaba su propia funcion.

- Fuerza, Joe - se dijo para si mismo. En esta epoca habia adoptado el nombre de uno de sus camaradas caidos, Joe Chill. Joe solia tener una buena suerte a prueba de todo. Le habia durado casi hasta el final. Habia sido uno de los que murieron defendiendo la puerta. Joe, Angela, David, Shawka, Tek. Los camaradas caidos. Los rostros desfilaban. Todavia no habian nacido. Y alla ya estaban muertos. El publico salia de uno en uno y de dos en dos. Joe Chill los miraba pasar como si esperara a alguien, disimulando, la mano ferreamente apretando la empuñadura del revolver. Todos muertos o no nacidos. ¿habria algun punto en la historia donde estuvieran vivos? Podria haberlo. Todos, incluso el mismo, nacerian en aproximadamente ciento cuarenta años. Habia estudiado minuciosamente la cara de los objetivos.
Finalmente los vio salir. Fueron los ultimos, casi los ultimos. Habian salido diez minutos despues de la gran masa de gente. Noto que eran tres. La esposa, claro. Habia leido que el teatro era una actividad familiar. ¿Tendria que matar tambien a la mujer? Daba igual. Le sobraban balas. ¿Los vio acercarse o fue directamente hacia ellos? Lo importante es que estuvieron de frente, y entonces...

El señor Thomas Wayne no vio venir al extraño. Estaba concentrado escuchando, o haciendo de cuenta que escuchaba, los comentarios que su esposa hacia sobre la obra. -Pobre Martha - penso para si - tan tonta para el Teatro, si es notorio que no ha entendido nad...
El disparo fue directamente a la cabeza. Posiblemente no llego a escucharlo. Pero la señora Wayne si tuvo tiempo de gritar. Fue un grito corto y espantoso, un grito de un segundo. Lo suficiente para que Chill apuntara y disparase de nuevo. El tiro fue directamente al pecho, buscando el corazon. La bala atraveso en su camino un cuantioso collar de perlas, fruto del buen presente de industrias Wayne. Cuando el cuerpo se desplomo, el asesino disparo de vuelta, remate a la cabeza. Dos vidas en poco menos de tres segundos. Muy propio del Buho, orgullo de la resistencia. Volvio a apuntar.
Enfrente suyo estaba un niño de ocho años, de diez a lo sumo. Vestia de forma elegante. Igual que sus padres. Se notaba que era bien educado, igual que sus padres. Y pronto iba a estar muerto, igual que ellos. Los ojos de ambos, del niño y del malo, se encontraron. Fue solo por un segundo, pero el Buho dudo. ¿realmente era culpable aquel chico de todas las atrocidades? No. Aun no lo era. Aun... No podia, no correria el riesgo. El Buho apunto a la cabeza, exactamente al centro exacto entre los ojos, y disparo.

Gotham era una ciudad peligrosa. El asesinato del matrimonio Wayne y de su pequeño hijo, heredero de la cuantiosa fortuna y todos los bienes de Industrias Wayne, ocupo las tapas de los diarios durante meses. Hubo numerosas especulaciones y diferentes sospechosos del crimen. Una de las teorias apuntaba a un tal Joe Chill, un maleante que durante los ultimos años se habia dado a conocer en los bajos fondos. Los inversores de la fundacion Wayne ofrecieron una recompensa millonaria para quien entregase al criminal. Pese a esto el tal Chill jamas aparecio. Ni siquiera habia registros suyos. Era lo mas natural, puesto que el verdadero Joe Chill naceria en 207 años.




4 jun 2019

48

Veintiuno, veintidos, veintitres, veinticuatro, veinticinco. Los billetes de cien pesos formaban una pila ordenada. Los miro unos instantes y despues se los metio en el bolsillo asi como estaban. Ayudo al tipo a bajar el bulto y despues fue al kiosko a comprarse dos botellas de cerveza. Las dos botellas costaban cien pesos. Era una cerveza amarillenta y sin cuerpo. Algo como un cadáver de cerveza. Pero mas le valía acostumbrarse. Era lo único que tomaría de ahora en adelante. Al menos por un tiempo.
¿al menos por un tiempo? Penso mientras sonreía. Un tiempo que podía ser eterno. O muy corto. A lo mejor "un tiempo" era todo el tiempo que le quedaba de vida. Todo dependía de cuanto le duraran esos veinticinco billetes. Quiero decir veinticuatro, porque ya se había gastado uno. Podía comprar cuarenta y ocho de esas horribles botellas de pis gasificado.
¿como saldría de aquello? Es decir... ¿hacia falta salir? Salir implica siempre que hay algun otro lugar, generalmente un lugar mejor, adonde ir. Salir carece completamente de significado si no hay afuera. Y, ¿lo había? Veamos - se dijo a si mismo - Si fuese Bukowski o Dostoievski escribiría algún poema o algún cuento. Algo soberbio y hermoso. Sublime. Algo sobre el hambre o la pobreza o el amor o la destrucción del mundo. Orwell habia escrito mientras dormia en las calles con los tuberculosos de Londres. Hamsun habia escrito muriendose de hambre. Artaud había escrito en el infierno de Ville-Evrard. Claro que Dostoievski y Hamsun podian hacerlo porque tenian apriori siempre algo para decir. Para ser buen escritor no alcanzaba con ser pobre y marginal. Era al revés: pobres diablos y marginales los había abajo de cada piedra (literalmente, como en aquel grabado de Goya) pero solo los buenos escritores podían darse el lujo de ser unos miserables indigentes y aun así seguir siendo lo que eran en lo mas intimo de su alma. El resto, el mismo incluido, se corrompía o simplemente se quedaba en lo estrictamente miserable. La genialidad no lo iba a sacar de donde estaba por la simple razón de que nunca la había tenido.
A esto ultimo había que sumarle que vender poemas y cuentos era algo que funcionaba en el siglo dieciocho o en el diecinueve. Hoy en día con la Internet y con todas las publicaciones del planeta al alcance de la mano eran pocos, por no decir ninguno, los que iban a soltarle unos mangos por alguna barrabasada que pudiera escribir.
Se sentó y apoyo los pies en la silla libre. La silla libre era la única silla que le quedaba. Tambien estaban la mesa, la cama, la mesa de luz, la ventana con su cortinado. La cocinilla de dos hornallas era el invitado de lujo de aquella fiesta. ¿que mas había en el departamento? No mucho mas. Un baul, un viejo ropero destartalado y lleno en su mayoría de perchas. Dos o tres camisas, dos pantalones, una campera de cuero raída y en las ultimas. Bolas de naftalina, colillas de cigarrillo, un cenicero de falso cristal. ¿Habia nombrado ya a la ventana con el cortinal? Si, si habia. Un cortinal blanco y sucio que uno de estos dias se decidiria a tirar por la ventana, hacia el callejon adonde revoleaba las botellas vacías que no eran retornables. Las botellas caian silenciosamente y estallaban con un ruido sordo. A veces ladraban los perros, a veces no.
¿que iba a hacer cuando se le acabaran las cuarenta y ocho botellas? Lo que haría era obvio. Vendería la cocinilla. O la mesa. Quizás incluso cambiase la silla por lo que le dieran en la polleria de la esquina. Era irónico el mundo en el que vivían, que valoraba mas una mesa o una silla que un poema o un cuento que hablase de lo que sea. Luego serian las prendas de ropa con perchas y todo. Luego quizás consiguiera desmontar el bidet y el inodoro. De cualquier modo para cagar le bastaba un agujero. Lo importante era mantenerse fiel al credo, nunca traicionar a su Dios. El era escritor, era escultor, era pintor... en realidad no tenia la menor idea de lo que era, pero al menos sabia que era un visionario, que era un artista. Claro que para que ser un artista había que crear la obra. Pero eso no se podía forzar. La inspiración vendría tarde o temprano o no vendría. Así de sencillo.
Las paredes blancas, el techo gris. El piso de un color indefinible. Su celda, su camarote, probablemente su tumba. Abrió la primera cerveza. Lleno el cacharro que usaba por vaso y lo vació al instante. Luego repitió la operación. Era copiar y pegar. El mismo ritual de siempre. Primero hasta el borde y luego hasta el fondo:

- ¡ArribaAbajoAlCentroyAdentro! - grito para si mismo y vació el vaso.

Copiar y pegar, copiar y pegar. La botella terminaría, como siempre, por acabarse. ¿por que? ¿por que se acababa la botella? ¿no era casi tan misterioso que se acabase como lo hubiera sido que nunca lo hiciera? Mientras abría la segunda botella (un rapido movimiento del encendedor y ¡zip! ¡voila!) decidió que una botella infinita tendría mas sentido que una que, como esta, se acabase luego de unos pocos vasos. Copiar y pegar. ¿estaba triste, estaba contento? Como de cualquier manera no estaba ahi, la pregunta no era importante. Comenzó a reírse en estallidos cortos. Sentía que las paredes se alejaban, que el departamento entero desaparecía. Las pastillas hacían un efecto soberbio con el alcohol. Ahora no estaba ahí en lo absoluto, ahora podía reírse.
¿no estaba ahí? ¿y donde estaba? Estaba en la tierra soleada y en las selvas verdes de los Yungas. Tenia veinte años menos. El sol le entraba por las pestañas. Abrio los ojos y vio un universo celeste y verde. El cielo era de un magenta furioso. La vegetacion lo hacia pensar en el mundo perdido. Era un mundo sobre las nubes. A los pocos metros, como siempre, estaba Dina. Dina era, obviamente, Dyna Glyde, una verdadera belleza de dos ruedas. Le habia costado practicamente la casa que habia heredado de su abuela. El resto se lo habia gastado viajando con ella. Pese a todo, no se arrepentia. Dina era el amor de su vida. Ademas lo habia compensado permitiendole constantes infidelidades. Giro la cabeza y recordo a Elaine. Pero mas que recordarla la estaba viendo. Ahi estaba, tendida a su lado en una reposera. Podia ver sus piernas largas y torneadas. Toda ella era como una escultura de bronce. ¿estaban frente al mar? Pero eso habia sido despues, mucho despues, casi al final. O mejor dicho al principio. Ella fue casi lo primero que desaparecio. Lo primero por supuesto fue el dinero. Todo lo demas habia ido ocurriendo como obedeciendo a una mecanica despiadada y universal. Claro que el no habia hecho mucho por evitarlo. Cuando se fue Elaine, por ejemplo. Supo que vendrian otras y vinieron (Carla, Romina, Maria) pero no fue sino hasta que tuvo que dejar a Dina (ella nunca lo hubiese abandonado) que supo que su vida habia terminado. Su vida como algo activo y determinante, como algo colorido, como algo, valga la redundancia, vivo, habia termnado. Le quedaria, le quedaba ahora un mero durar, un hueco persistir que era como la estatica de una radio que no sintoniza nada.
Abrio los ojos y vio que las paredes se habian vuelto a acercar, que estaban mas cerca que nunca. Suspiro y se puso de pie. Aun no era demasiado tarde. Bajo las esclaeras sonriendo: Todavia podia comprar cuarenta y ocho botellas.

23 may 2019

"Pues la fatalidad, de la que no podrá escapar, rige, y... ¿acaso no soy yo esa fatalidad?"

Hoffman


Estaba en el baño desde hacia un buen rato. Seguro iban a venir a buscarme en cualquier momento. Pero en cualquier momento no era "ahora mismo". Y ahora mismo era todo lo que me importaba. Ademas, aunque vinieran a buscarme, no había nada que hacer. Estaba cagando de una manera infernal. Pantagruelicamente. Me sentía alguna especie de gigante antediluviano. O alguna deidad cósmica en pleno proceso de creación. Eso mismo. Un dios creador. Nadie podía negar que en ese mismo momento, mientras me retorcía en el inodoro de aquel café, estaba creando un nuevo mundo. Bueno, al menos materialmente hablando. En ese preciso momento enfocaba toda la fuerza de mi estomago en la creación de una imponente cadena montañosa de un maravilloso color terracota.
Por lo general me gustan los baños. Para empezar son espacios cerrados y a mi me gusta estar solo. Los baños son casi una fortaleza que asegura nuestro sacrosanto derecho a estar solos. Puede ser que los baños generalmente huelan a mierda y a meo, pero al menos podemos respirar la mierda y el meo a nuestras anchas. La libertad es siempre fantástica. Incluso cuando huele mal. ¡mierda, sobre todo cuando huele mal! Artaud decía en "para acabar con el juicio de dios" que donde huele a mierda huele a ser. Yo estaba casi ahogado en el olor de mi propia mierda. Ergo yo era efectivamente un dios creador. Mientras tensaba todo mi cuerpo en una feroz contracción de esfinter se me vino a la mente, como un ladrillo, la estrofa completa. La escuche entre fogonazos, viendo manchas rojas, fuerte y clara como si salieran por un altoparlante:

Allí donde huele a mierda
Huele a ser.
El hombre muy buen habría podido no cagar
no abrir el bolsillo anal,
pero eligió cagar
como habría escogido vivir
en lugar de consentir vivir muerto

¿Estaba cantando? Si, cantaba. ¿que cantaba? Mierda, estaba demasiado ebrio o demasiado sobrio. No cantaba. Tarareaba. Es decir, la voz, mi voz, sonaba dentro de mi cabeza. También la música. Era casi lo mismo que cantar. Tarareaba See Emily Play . Lo hacia bastante bien, dando golpecitos con el pie que marcaban el ritmo de la batería. ¿como me había venido la cancion? Seguramente de las manchas rojas y verdes y de la sensación de que todo giraba lentamente. Mi mente se dividía en la clara conciencia de ser Dios en el baño y en una proyeccion (claramente dormitaba) del piso de abajo, donde estaban las meses y Diego y Joaquin y Tony y Jose y cuatro tazas de café que para ese entonces ya deberían estar muy cerca de estar vacías. Habia una quinta taza, la mía, que estaba prácticamente llena. Si es que ninguno se la había tomado. Estaba seguro de que se habían comido mis medialunas.
Me había metido al baño apenas llegados al bar. Rabiamos llegado al Bar después de hora y media de peregrinación Floresta - Chacarita. Habiamos empezado a caminar después de seis o siete horas de farra. Farra ininterrumpida, maravillosa Farra. Paris era una Fiesta, Hemingway Dixit. Pero Hemingway habia terminado en la escopeta y yo, al parecer, estaba a punto de terminar ahi de pleno ataque al higado. Recorde la segunda estrofa.

Pues para no hacer caca
habria tenido que consentir no ser
pero no pudo decidirse a perder el ser
es decir, a morir viviendo

De alguna manera cagar era vivir. Cagar, Crear, ¿no habia una relacion subterranea, espejada, oculta entre ambos fenomenos? ¿Deliraba, estaba sencillamente borrancho? ¿soñando? Ciertamente todas esas. Pero tambien mantenia un hilo de razonamiento, una fina linea luminosa de cordura. Un filo de pensamiento organizado que zigzagueaba entre el dolor y el mareo y la risa. Hacia un rato habia pensado que o era Dios o era simplemente un cagueta de bar de madrugada. Ahora entendia que podia ser las dos. No entendia como lo entendia, pero lo hacia de todos modos. El tiempo se habia detenido. Recite, apretando los dientes (en ese momento luchaba por expulsar un enorme sorete de mis intestinos) la tercera estrofa:

Hay en el Ser
Algo particularmente tentador para el hombre
y ese algo es precisamente
la Caca

¿Iba a vomitar? No me faltaban ganas. Sentía un universo contenido dentro mio. Algo en ebullición, una mezcla de materia y espíritu, de ideas y órganos mas lo que tenían adentro. Tenia que concentrarme, asirme a esa relación entre la muerte y la vida, entre la creación y la cagadera, entre la escatologia y la esjatologia, entre la felicidad y la fecalidad. Para empezar, sacarme los zapatos. ¡ah, esos condenados zapatos de mierda! Me sentía mucho mejor descalzo. Y también el saco. Habia que colgarlo bien porque el piso estaba asqueroso, prácticamente hediondo. Y podía ponerse peor. Terremotos, volcanes en erupción, imágenes de montañas, de desprendimientos, de bombardeos, de serpientes. Sin saco, sin zapatos. Estaba completamente doblado, con la cabeza casi pegada a las rodillas, convulsionandome mitad de risa mitad de puros espasmos.


El hombre siempre ha preferido la Carne
a la tierra de los huesos
No habia mas que tierra y bosques de Huesos
y tuvo que ganarse su carne

¿que estrofa era esa? Imposible saberlo. Podía ser tanto la cuarta como la primera o la decimonovena. Pero era tan cierta como la salida del sol. ¿tan cierta? muchísimo mas cierta. El sol podría dejar de salir que nosotros, o por lo menos yo, iba a seguir prefiriendo la carne y la mierda a la tierra de los huesos. ¿no era la carne precisamente vivir en el bosque de los huesos? Si, y ganarse la carne era ganarse el ataque al higado. Habia que ser miserable para ser feliz y viceversa. Subida y bajada, montaña rusa. Podía desmayarme ahi (de hecho roncaba o creía roncar) o podía bajar a tomar mi café frio (en cualquier momento me iban a venir a golpear la puerta, pero yo estaba a mil años luz del instante siguiente. De cualquier manera, ambas eran la vida. Yo hablaba constantemente de suicidarme. Lo habia pensado mas de una vez con seriedad. Y asi y todo seguia eligiendo la vida. Recite otra estrofa como un profeta, alzando el puño y mirando el verde desteñido de mis calzoncillos:

Le encontro gusto
Aprendio por si mismo
a hacer el bestia
y a comer rata
delicadamente

Exquisitamente expresado. O vivimos o perdemos la cabeza, o vivimos y perdemos la cabeza una vez cada tantos dias. ¿que decia despues? algo de escoger la propia mierda, la de adentro, la que generamos con nuestra propia vida, ¡oh, cuanta energia consumimos en la creacion!, por sobre lo infinito de afuera, interesante pero al fin de cuentas siempre ajeno, desinteresado, des-relacionado o al menos carente de esa relacion intestinal, de 12 metros, que teniamos con lo otro, con la caca. Expulsabamos el vacio generandolo. Necesitabamos... bueno, al menos yo necesitaba el vacio. Estar un poco mas vacio. Al menos los suficiente para poder pasar el cafe que me esperaba en la tasa.

Tire el boton y sali del receptaculo. Me moje la cara con el tenue hilo de agua que largaba la canilla. Listo. Como nuevo. El sabado habia pasado. Ya era domingo.

- Y el septimo dia completo dios la obra que habia hecho - dije - y reposo en el dia septimo... bla bla bla, bla ble bi.

Baje las escaleras y me sente entre el resto. Charlaban como extraterrestres. El sol de la mañana era hermoso y frio. Mi cafe estaba bastante caliente, por suerte. Un dia mas para vivir.

Nota: El ultimo parrafo se lee mejor con esto de fondo











17 may 2019

los falsos jardines


La tierra es de quien la trabaja (Emiliano Zapata)

Cinco o seis hombres bajaban y subian los cerros con palas al hombro. Todos tenian brazos y piernas fuertes, acostumbradas a las largas marchas bajo el sol de Veracruz. Todos tenian la piel oscura y curtoda por dias y dias de sol.

Tiene pinta de ser por aca - dijo Pedro, y tenia razon. Habia claros trazos de huellas de vehiculo. Dos camiones, penso Ramirez. Dos camiones y un jeep. Siguieron un poco mas y las huellas se hicieron mas duras. La tierra mostraba el dibujo claro de cuatro pares de ruedas.
Siguieron el rastro por casi tres kilometros. Iban en fila india. Ramirez adelante. Detras el resto. Pedro cerraba la marcha. La tierra era roja y dura. Ya la conocian. Iba a costar bastante rascarla. El rastro se detenia un poco mas adelante.

- Aca frenaron - dijo uno. Todos se detuvieron e imaginaron los camiones. Imaginaron el golpeteo de puertas metalicas, el descargue, el ruido de palas, el olor a cal.  Varios fumaron un cigarrillo, justo como ellos lo fumaban ahora. Entre los matorrales habia colillas de cigarrillo.

- Hace apenas unos dias... - dijo Pedro, y se detuvo para darle una honda calada a su cigarrillo. No tuvo ganas de volver a comenzar. Sencillamente largo el humo, confiado de que completara el sentido de la frase.

- Bueno muchachos - dijo tercio Ramirez - A laburar. Comenzaron a desplegarse en espiral. Algunos tanteaban el terreno con las botas, otros con las palas. Julio tenia un metodo peculiar: los llamaba, les hablaba. Era conocido entre los jornaleros por ser un rastreador infalible. Alguien habia notado que siempre murmuraba cuando buscaba, y el mismo les habia confesado que les hablaba.

- Amigo, diga si anda por aca. Vamos, compañero, hableme si anda por aqui. Dame una señal. Si me voy a dormir, muestrame en un sueño donde debo buscarte.

Mientras el resto trituraba la arena bajo las botas, Julio les hablaba con cariño, los sermoneaba y hasta les hacia chistes. Pero no era lo unico que hacia. Tambien se fijaba con especial atencion en las piedras y en las plantas. Generalmente solian cubrir los sitios con matorrales. Disfrazaban el terreno. Julio habia comprendido la estetica de los enterradores y muchas veces detectaba los falsos jardines, los matorrales artificiales. Una piedra demasiado casual, un arbol demasiado conveniente para encaramar un vigia. Donde la mayoria veia solo tierra, arena y verde, Julio encontraba relatos detallados. Sabia que cuando el pasto es amarillo algo se pudre debajo. Algunos incluso creian que era brujo, que hablaba con los muertos. El solamente se reia, sin desmentir o confirmar.

- ¿Y Julio, contestan? - le pregunto uno.
- Siempre dicen algo - respondio Julio. Entonces fue que noto el arbol. Algo del arbol. De algun modo inexplicable pero certero supo que de algun modo habian violentado la virginidad del orden natural. Si. Falsedad, composición, bolsas negras.

- Gonzalo, ahi - dijo Julio, llamando al que le habia hablado. Gonzalo silbo una tonadita y todos se acercaron. Ramirez observo la zona con ojos de aguila. Escupio y chasqueo con la lengua. Julio tenia razon, como siempre. Pero esta vez la composicion era enorme.

- ¿y jefe? - le pregunto Julio.
- Esta de la chingada - dijo Ramirez.

Se pusieron manos a la obra. Cavaban con fruicion, casi con fervor. Durante una hora o dos solamente se el sordo ruido de los palazos contra la tierra y las piedras. Hasta que en un momento aparecio la primera bolsa.

- Ya esta la primera - dijo el del hallazgo. Luego aparecieron muchas mas. Lo que antes habian sido personas ahora eran bultos en bolsas de plastico. Habian encontrado una fosa enorme. Ese dia desenterraron treinta y cinco bolsas, pero era evidente que habia muchisimas mas. Iban a necesitar mas gente. Posiblemente tambien un camion. Incluso podia que dos. Habia sido un hallazgo fantastico. Los cuerpos en bolsas se conservaban mejor que cuando los echaban directamente a la tierra unos sobre otros. Las bolsas se podian identificar. Algunos incluso tenian ropa. Esos se pagaban mucho mejor que los otros. Encontrar cuerpos enteros era lo que de mejor humor ponia a la cuadrilla. Habia dias en que solamente encontraban pequeños huesos. Los huesos se vendian por peso. Los llevaban en cubetas o en bolsas arpilleras. Los cuerpos, si seran muchos (y esta vez eran muchisimos, Ramirez calculaba que la fosa entera podia tener mas de cien cadaveres) iban en camion. De ahi en adelante se encargaban los forenses, esos seres mitad medicos mitad nigromantes. Ramirez no entendia como hacian para identificar al que fue Esteban Velazco a partir de un cachito de diente o de un pedacito de dedo. Julio, que solamente hacia el trabajo para darle de comer a Rosalia y a los chicos, ni siquiera se preguntaba semejantes estupideces.

La cuadrilla de Ramirez era bastante conocida en Coahuilla. Destacaba entre las otras por su buena suerte o su pericia. De las 504 fosas que se habian descubierto en Veracruz, la cuadrilla de Ramirez habia encontrado ocho. Nueve con esta ultima, que era la quinientos cinco. Muchas de las otras cuadrillas tenian entre sus filas a ex militares y policias. Otras a antropologos o forenses. Muchos de los miembros de las cuadrillas tenian miembros voluntarios. Muchos tenian familiares o amigos desaparecidos. El equipo de Ramirez era diferente. Eran todos jornaleros, obreros o campesinos. Cada uno habia pasado por los mil y un oficios que le corresponden al pobre. Habian sido peones, jornaleros golondrina, cuidadores de bueyes, marmoleros, serenos, jardineros, albañiles, dependientes de tienda de abarrotes. No tenian a nadie desaparecido porque basicamente casi no tenian a nadie. Rascaban la tierra por un sueldo o a comisiones. Como si fueran vendedores de autos o de seguros. Los principales pagadores eran las municipalidades en campaña o las mismas familias de los desparecidos, que hacian peñas y vendian cosas para llegar al precio de tal o cual cantidad de cuerpos. Los desenterradores, los buscamuertos, los vendehuesos. En los pueblos los conocian por muchisimos nombres. Algunos los admiraban por valientes, otros los odiaban por mercenarios, y unos terceros los temian por impios y les huian como la peste. Lo unico innegable era que la arqueologia es un negocio que por estas epocas va viento en popa.



13 may 2019

Nevada

Hubo una vez un pueblo donde comenzo a nevar. Nevo y nevo. Nevo durante dias sin parar. Poco a poco la nieve fue tapando las calles, las puertas, las ventanas, los buzones de correo, los carteles luminosos, los escaparates de los negocios, las huellas de aceite sobre el asfalto. Todo fue quedando blanco. Era como si una inmensa goma de borrar se posara poco a poco sobre las cosas. El enjambre de mariposas albinas desdibujaba todo dia tras dia; Hasta que un buen dia la gente ya no pudo salir. O tal vez fue que encontro la excusa perfecta para no hacerlo. Las calles, los parques, las rutas: Todo fue quedando desierto. Toda la vida humana se recluyo tras las rejas, tras las puertas, tras los nublados cristales. La gente vivia solo dentro de sus casas. Vivian de dos en dos y de cuatro en cuatro, y tambien los habia solitarios.
Paso un tiempo y la nieve, que no paraba, se acumulaba ya hasta en los techos de las casas. Muchas casas bajitas, de solo un piso, yacian ya casi completamente enterradas. La nieve sobre los tejados se acumulaba dia tras dia. Los tejados crujian cada dia con mayor insistencia, con mayor intensidad, y muchos se dieron cuenta de que mas temprano que tarde la presion haria colapsar las vigas y los techos. El entendimiento dio paso a la accion, y entonces los adultos comenzaron a cavar enormes madrigueras bajo las casas. Los que tenian sotanos corrian con ventaja, porque contaban ya de entrada con un nivel adicional. El resto tuvo que empezar desde el mismisimo piso de la sala o desde el baño, removiendo el desde siempre inutil bidet. Los adultos y los viejos de todas las familias pasaban dia tras dia diagramando y cavando. Cavaban tuneles, galerias, recamaras. Comenzaron a trasladar el mobiliario y los objetos de valor. Primero las sillas, luego las mesas, mas tarde las alfombras, luego los roperos llenos de ropa. Tambien trasladaron sus cocinas y heladeras aunque, claro, era obvio que no funcionarian sin instalaciones de luz y gas. Pronto las casas quedaron desiertas. Algunas familias se trasladaban enteramente bajo tierra y ya nadie volvia a verlas. No era de extrañar que continuaran cavando. Tarde o temprano las galerias de cada familia se conectaria con las del resto.

Un chico miraba por la ventana de la planta mas alta de la casa. El vidrio, completamente empañado, dejaba ver lo que parecia un dia soleado. Tan soleado como puede ser el mas frio de los dias de invierno, es decir, un dia con un sol palido y moribundo. Era una casa de tres pisos. El chico era el hijo menor de la familia. Era una de las ultimas familias de la superficie. Su padre, arquitecto en el mundo antes de la nieve, siempre había sido un perfeccionista. Queria cavar una madriguera ejemplar. Mas que un bunker, parecia que cavaba una inmensa camara mortuoria, una catacumba monumental. Se habia demorado en su obra mucho mas que sus vecinos. Con todo, ya habia terminado. Las ultimas dos semanas se las habian pasado bajando todos los muebles y objetos de valor. El descenso era inminente.
El chico se habia refugiado en la planta alta y casi no habia ayudado en nada. Se resistia a perder la ventana y el sol, el unico atisbo del mundo exterior. Quizas fuera una de las ultimas veces que podria ver el sol a traves de los cristales. Asi que miraba, miraba intentando captar todos los detalles. Entonces fue que diviso la ventana de la casa de enfrente. La ventisca la ocultaba casi siempre, pero ese dia podia verse casi con normalidad. El chico vio que en la ventana de la casa de enfrente se asomaba una cara. Era una chica. Tambien lo miraba. Tuvo entonces un impulso repentino. Escabullendose de sus familiares, el chico trepo por la chimenea. Si los calculos no le fallaban, podria deslizarse por la parte oeste de la casa, casi completamente cubierta por la nieve. Cuando salio comprobo que tenia razon. Le gusto sentir el aire y el frio. Los copos de nieves no eran ni radioactivos ni venenosos como le habian dicho sus padres. Ni siquiera pinchaba. Era suave, deliciosamente fria, casi imperceptible. El chico entonces de deslizo por la ladera oeste. La nieve habia formado una colina suave y poco ondulada que le permitio un facil descenso. Luego rodeo la casa. A la mitad de la calle la vio. Era la chica. El chico supo que ella habia tenido el mismo impulso: salir de su casa para ir a verlo. Ninguno sabia el nombre del otro. Se recordaban vagamente, de otro tiempo, de cuando las calles eran grises y calurosas. Casi no necesitaron de las palabras. Se entendieron instantaneamente.
En el mismisimo momento en que se encontraron a mitad de la calle sono un estruendo ensordecedor. Era como si cientos de bombas hubiesen caido sincronizadas al mismo tiempo: Todas las casas habian colapsado.
El chico y la chica escaparon a los bosques. Al poco tiempo se volvieron salvajes. Aprendieron a comunicarse con señas y miradas. Con el tiempo poblaron el bosque y la llanura de seres parecidos a ellos. Nunca mas recordaron nada de la nebulosa epoca del encierro en las casas pero, quizás obedeciendo a un oscuro instinto, le prohibieron a sus hijos acercarse a la entrada de las madrigueras.

9 may 2019

Mala Calificacion

Pedro compro un lavarropas.

Cuando llego a buscarlo a la casa de Selva, la señora que lo vendia, el lavarropas estaba ya embalado y listo para llevar. A Pedro le parecio que Selva era muy amable por tomarse la molestia. Tambien le preocupaba que le añadiese un cargo extra por el embalaje. Por suerte, esto no ocurrió, y un feliz Pedro se llevo el flamante lavarropa igual a nuevo.

Habia sido una operacion brillante por su parte. Una verdadera ganga. Hay que saber aprovechar las oportunidades.

Imaginen el tamaño de su sorpresa cuando descubrió que adentro del lavarropas había una cabeza humana recién cortada. La cabeza era de un hombre barbudo. Tenia la boca un poco abierta y los ojos entrecerrados. Estaba casi en el fondo del tambor, un poco ladeada. Al verla, Pedro tuvo la impresion de estar viendo la cabeza de un astronauta dentro de una capsula espacial o de un traje lunar. 

Bueno, en realidad la cabeza no estaba recien cortada... Es decir, no lo se. Pedro... ¡bah, no hay tal Pedro! Yo fui el que encontró la cabeza. Se me dificulta narrar esto en tercera persona. Lo que quería decir es que no se con certeza si esta recién cortada. Al menos lo parece. ¿que como lo se? Bueno, porque esta... ¿fresca? Si, esa es la mejor palabra que se me ocurre. "Sangrante" podría ser otra. Todavía no coagulo. Es increible. Voy a mirarla un rato hasta que decida que hacer...

Es inaudito que no me haya dado cuenta. Es decir, que Pedro no se haya dado cuenta. Miren que hay que ser imbécil. Le dije a ese imbécil de Pedro que revisara bien todo antes de pagar. Y el retrasado va y me trae una cabeza decapitada adentro del lavarropas. ¿Al menos estará bien lavada? ¡ja ja ja!
Perdon... el chiste estaba cantado y ademas estoy un poco nervioso... es decir... ¿que voy a hacer ahora?

Mi primer impulso fue llamarlo a Pedro y decirle que venga. Cuando venga voy a romperle todos los huesos que tenga sanos. Eso como primera medida. Pero no. Mejor no. Voy a llamarlo y decirle que no venga, que despues le explico. Obviamente no le voy a explicar nada. Antes que nada, una cerveza. Voy a sentarme un rato...

Uff, así esta mejor. Saque el lavarropas al patio. La cabeza sigue adentro. Me da mucho asco sacarla y ademas no se me ocurre un lugar mejor donde ponerla. El lavarropas parece bastante hermético. Es un equipo fantastico, una compra solida. Ademas si la cabeza empieza a oler siempre puedo pegarle una lavadita ja ja ja...

¿podria llamarla a Selva? Por supuesto que no. Va a negarlo todo. ¿que le voy a decir? "Muy bueno el producto pero, ¿puedo devolverle la cabeza que se olvido adentro?". Ridiculo. Me imagino la respuesta: "señor, la persona que usted mando reviso antes de pagar. Lo dice la publicacion: lo lleva como esta". Y tendria razon. O mas facil: "¿señor, una cabeza? ¿que cabeza? Usted debe de estar drogado. Si me vuelve a llamar le mando a la policia". Cantado. Selva no se va a hacer cargo de nada. Pero bueno. Al menos voy a darle cero estrellas por la venta. Eso seguro. Veamos... "Vendedor poco serio. El producto funciona pero es totalmente distinto de lo esperado. No volveria a comprar". Muy bien. Ahora clic y click, send. Hecho. La proxima vez lo va a pensar dos veces. ¡Es la ultima vez que compro algo por Internet!



El Tero

Comprar churros en Floresta es muy dificil. Yo vivo hace casi siete años en el barrio y todavia nunca pude comprar ni un misero churro. Es cierto que a mi me gusta dormir hasta tarde, y que muy pocas son las veces en las que me levanto con no solo la intencion, sino tambien con la preparacion tecnica necesaria: ropa puesta, dinero, zapatillas de running, cafe con leche o mate preparado. Si falta alguna de estas cosas los churros no son posibles o no son deseables. Y aun asi, disponiendo de todas ellas, no fui capaz de frenar al churrero.
Esto puede parecer sorprendente, pero se explica con facilidad si uno entiende que el churrero de Floresta no es de ninguna manera un churrero comun. Es un churrero magico.
Bueno, magico no. Porque magico es todo lo que tiene propiedades extraordinarias, sobrenaturales. Y el churrero no tiene ninguna habilidad sobrenatural, salvo la de ser inusualmente rapido en su bicicleta. En realidad nunca llegue a verlo, pero sospecho que debe repartir en una bicicleta de carreras. Mas que tener propiedades extraordinarias se podria decir que el churrero tiene un mal funcionamiento de una de sus propiedades ordinarias.
Lo que hace al churrero de Floresta un ente unico y diferente es que suena diferente. Generalmente y por leyes de la fisica, uno escucha los sonidos en el mismo instante que se producen. Es decir, no exactamente en el mismo instante, pero casi, porque la velocidad del sonido es bastante rapida. La diferencia es minima. Entonces, por ejemplo, si uno escucha que golpean la puerta puede estar seguro de que hay una mano golpeandola. Y si escucha la bocina del colectivo sabe o puede suponer con buen grado de certeza que el colectivo efectivamente esta pasando por donde suena la bocina. Esto no ocurre con el churrero. Es sabido que casi la unica forma de localizar y predecir al churrero es escuchando su particular ruidito. El sonidito es inconfundible y unico, una especie de chirrido o pitido que sale de un silbato o harmoniquita que el churrero va tocando mientras pedalea. Es un poco como la flauta del flautista de Hamelin, o como la flauta del Dios Pan. Tiene algo de tribal y hay quien dice que el pitido del churrero es la imitacion del canto de un antiguo pajaro que existia en los tiempos en que Buenos Aires estaba gobernada por Quilmes y Querandies.
Cuando uno escucha este ruido sabe que el churrero se acerca por la esquina. Lo optimo es estar listo y preparado desde las ocho de la mañana en adelante, porque es seguro que en algun momento antes de las nueve y media se va a escuchar el chirrido de la bici y el pitido de la harmoniquita. Apenas se lo escucha hay que salir a la puerta de calle con la billetera lista, porque el churrero ni espera ni da segundas oportunidades.

Pero, como dije, en Floresta la cosa es distinta, porque el pitido del churrero esta completamente desligado del churrero mismo. Entonces pasa que el cantito llega cinco minutos tarde y para cuando uno sale el churrero ya esta a tres cuadras. O tambien pasa que uno escucha el ruidito a las cinco de la mañana y si llega a salir va a ser solamente para darse cuenta de que la calle esta desierta y de que el churrero, este donde este, esta durmiendo el quinto sueño. Tambien ocurre que cuando el pitido se escucha en Carrasco y Rivadavia el churrero esta en realidad recorriendo Avellaneda. O que cuando el pitido se escucha a lo largo de Jonte el churrero esta buscando clientes en la plazita de Mercedes y Camarones.  Otras veces el sonido se las da de bromista o se empecina con alguna casa. Entonces se pone a sonar de forma continua en la puerta de tal o cual domicilio. Lo hace hasta hacer salir al molesto vecino, solo para rajarse apenas se abre la puerta. La unica forma de que el sonido deje de molestar es que, por pura casualidad, el churrero aparezca en esa cuadra. Entonces el sonido se escapa a veinte cuadras y el pobre churrero tiene que hacerle frente a los reclamos del airado vecino. Si el vecino justo quiere churros entonces hay final feliz.

El churrero de Floresta es un poco como Peter Pan. Peter habia perdido la sombra y tuvo que atraparla y cosersela a los talones. El Churrero perdio su sonido y nunca consiguio atraparlo. Claro que esto no es culpa del churrero. A una sombra se la puede ver cuando esta al sol, y si se la ve entonces se le puede echar mano. En cambio a un sonido es imposible escucharlo mientras este quieto. Y como cuando se mueve lo hace a 1235,52 kilometros por hora entonces es natural que el pobre churrero, que a lo sumo podra ir a 40 km/h con su bici llena de churros nunca pueda atrapar a su sonido. Es indudable que esto aumento la fama del churrero de un modo inversamente proporcional al de sus ventas, que cayeron en picada debido a lo dificil de dar con su silencioso transitar.

¿como fue que el churrero perdio su sonido? Sobre esto hay muchas teorias. La mas aceptada por los muchachos del barrio es que un dia el churrero se habra levantado mas temprano que su sonido. Es sabido que a los ruidos les gusta festejar hasta tarde y dormir hasta pasado el mediodia. Como tambien es sabido que los churreros son madrugadores, la discrepancia era cuestion de tiempo. Otros dicen que seria el ruido el que se levanto temprano y salio por cuenta propia, y que luego se perdio y ahora anda como un gato en celo por el barrio molestando a los vecinos.
Tambien hay quien dice que la pelea tuvo lugar por razones economicas. Al parecer el ruido habria pedido un aumento de sueldo que el churrero, explotador como todos los que tienen un pequeño emprendimiento, se nego terminantemente a dar.

- Creo que es justo que me pagues un poco mas por hora - habria dicho el ruido.
- No me parece - habria respondido el churrero.
- La cosa esta jodida, casi no llego a fin de mes - le habria llorado el ruido.
- Justamente por eso. ¿sabes lo que cuesta mantener la empresa? Tenemos que ajustarnos todos un pcoo el cinturon para seguir en marcha - se habria excusado el churrero.
Es sabido como terminan estas discusiones. El chirrido, de marcadas inclinaciones comunistas, habria acusado al churrero de ser un pequeñoburgues explotador, y el churrero, herido en su amor propio de honesto comerciante y generador de empleo, le habria respondido que si no le gustaba podia irse a tomar por culo, y que en una ciudad tan ruidosa como Buenos Aires iba a tardar lo que dura un pedo en contratar otro sonido para que lo anuncie. El churrero ignoraba que hoy en dia los ruidos estan fuertemente sindicalizados (porque a diferencia de otros sindicatos el de los ruidos sabe hacerse oir) y que pelearse con uno es pelearse con todos. Dado que es muy dificil dar con el churrero nadie le hizo todavia una entrevista para que de su version de los hechos.

Los apodos del churrero de Floresta son muchisimos. "churrero fantasma" y "churrero ninja" son dos de los mas conocidos. Hay tambien quien le dice "Churrero sombra" y tambien "churrero holograma". El sindicato de los Vientos se refiere a el como "churrero burgues". Tambien le dicen "el mimo" y "churrero de cine mudo". Yo lo apode "el tero", porque comparte con el ave la cualidad de tener el canto por un lado y la mercancia por el otro.

Como la inteligencia humana no es infinita pero si su ingenio, no paso mucho tiempo antes de que aparecieran cientificos y filosofos con formulas y sistemas para conseguir churros en Floresta. Una vez sucedio que el sonido se enamoro de otro sonido. Este otro sonido era el que sonaba cuando una pua raspaba cualquier Vinilo de Led Zeppelin. Entonces alguien hizo la sencilla conexion neuronal y expreso la maxima de que si uno queria churros lo unico que tenia que hacer era poner a Zeppelin a todo lo que daba un domingo a la mañana. Esto fue efectivo durante un tiempo, es decir, mientras duro el affaire entre el pitido y la musica. Cuando el romance, como no podia no ser, termino en ruptura y tragedia, el metodo paso a tener el efecto opuesto. 
Alguien podria decir, claro, que atraer el sonido del churrero no es atrer el churrero mismo sino todo lo contrario (y cierta escuela de sofistas proponia que habia que buscar al churrero justamente en los lugares mas silenciosos), pero lo cierto es que nuestro churrero es un hombre pragmatico que, tras verse ante el peligro de la bancarrota, aplico aquello de Mahoma y la montaña. Es decir, comenzo el mismo a perseguir a su sonido. Haciendo esto, todo el mundo sabia que la mejor forma de comer churros bañados era salir a la calle 15 o 20 minutos despues de escuchar el sonido. Asi y todo esto no era del todo preciso porque a veces las distancias eran muy grandes o el churrero pinchaba una rueda y no llegaba a tiempo. Cuando el churrero llevaba ya un tiempo siguiendo a su sonido aparecio una extraña escuela de Gnoseologia que postulaba que los sonidos son entidades sustanciales y que los objetos no producen sonidos, sino completamente al reves. Por suerte nadie los tomo en serio hasta ahora.

Que yo sepa hay, mas alla de todos estos charlatanes, solamente dos o tres personas en Floresta que son capaces de comprar churros. Lo consiguen como se consiguen todas las proezas: con un extraño talento innato. Como todos los genios, un poco saben y un poco no saben como lo logran. Simplemente se ponen a ello y al cabo de un rato se encuentran con el churrero como quien no quiere la cosa. Gracias a dios uno de esos sabios es amigo mio. Yo no deberia entonces tener ninguna preocupacion en lo que a churros se refiere. Pero (fijense ustedes si sera o no sera un jodido el Demiurgo) que mi amigo es un desastre con sus ciclos de sueño(1) y nunca o casi nunca esta despierto un domingo a la mañana, por lo cual yo sigo pasando mis domingos sin churros.

:C

 Nota 1: Tengo la sospecha de que asi como Peter Pan tiene desligada su sombra y el churrero su sonido, mi amigo tiene desligado su sueño, el cual va y viene a su antojo. Mi amigo no duerme entonces cuando quiere, sino cuando se encuentra al sueño.