29 jul 2026

piedra en el cajon

Tengo casi cuarenta años. Tengo muchas reuniones por dia. A veces mas, a veces menos. Todos los dias por lo menos una, salvo sabados y domingos. Estoy en el baño del edificio de oficinas de Tecnologia de la informacion de la planta de Volkswagen. Vengo, como siempre, a reparar computadoras. A mejorar el funcionamiento de ciertas plataformas de gestion. A saludar gente, a dar rodeos.

De diez a diez y media es mi horario para ir al baño. No es algo establecido por el reglamento: es un tema biologico. Este donde este, tengo que ir a cagar en esa franja horaria. Mis intestinos funcionan tan bien como las maquinas que reparo, lo cual es una suerte. 

Mientras estoy en el baño haciendo lo mio, busco un libro en Mercadolibre: "En ningun lugar", de Bae Suah. El cubiculo blanco donde estoy sentado es igual a ocho cubiculos alineados. Todos los baños de empresas son iguales. Blancos, vacios, espaciosos. Un lugar ideal para dormir, para leer o para buscar libros. Afuera, un ejercito de teclados hacen clic clic clic. La gente mira sus pantallas como si fueran naufragos aferrandose a tablas en el mar de la carrera productiva. Todos somos naufragos de alguna manera. Soltarse del teclado es de alguna manera sentir el abismo del desempleo. Argentina se parece cada vez mas a una tabla flotando en un mar, en este caso un mar de mierda. Deberia yo tambien estar tecleando con cara seria. Respondiendo mails, conectandome al teams a alguna reunion donde se decidira, no lo se, el nuevo tono de azul del proximo fondo de pantalla de uno de nuestros modelos de laptop. Cosas importantisimas. O desarmando, como si fuera un puzzle, una tablet en 275 partes. Piezita entra, piezita sale, tulum tulum ya enciende. 

En vez de eso me enfoco en encontrar el libro. "En Ninguna parte". Un titulo llamativo sin dudas. Me pregunto si toda esa gente alla afuera se imaginara que busco un libro.

Cuando era chico solia esconder piedras en los cajones. Las escondia bien al fondo, lejos de toda mirada indiscreta. Y no solo cuando era chico. Si revisan los cajones de mi casa, el de mi mesa de luz, el de mi escritorio, el del secreter, encontraran seguro alguna piedrita, canica, canto rodado o pedazito de cuarzo en lo profundo del cajon. Quizas adentro de una caja. Recuerdo muy puntualmente una piedra comun, del tamaño exacto de la palma de mi mano derecha, envuelta en cinta, metida dentro de una lata de cafe de "el gato negro". Esta metida ahi desde hace una decada y media. ¿por que? Explicar por que escondia y escondo piedritas es muy facil a la vez que muy dificil. 

La primera respuesta es la obvia: las escondo para que nadie las encuentre. ¿no es por eso que escondemos cosas? Otra posible respuesta, un tropos del lenguaje casi, es quizas mas reveladora: escondemos cosas para que no esten a la vista. Para protegerlas de las miradas ajenas. Y a veces tambien de la propia. 

¿por que es importante que haya cosas, piedras, libros, palabras, sonidos, pensamientos, que deben estar fuera de la vista, de los oidos, de la conciencia? La respuesta me parece obvia: porque son sagrados. 

Lo sagrado debe estar siempre puro, y para estar puro debe estar apartado de la mirada del profano. Y en cierta medida, toda mirada es profana. La mirada profana por ser profana. 

En el contexto de la historia de las religiones, Favissa (favissae en plural) es el nombre que se utiliza para los objetos sagrados ocultos. Estatuillas, sellos, vasijas, ofrendas. Tambien piedras, que son la base de todas las anteriores. En antiguas ruinas, en los templos de la antigua Canaan, Israel, en Grecia, en Fenicia, en la vieja Babilonia, encontramos cientos y cientos de estos objetos. Cosa que me hace sentir bien respecto a mi propia practica, dado que estas civilizaciones, sus ideas, sus formas de vida, sus lenguajes, han desparecido. Pero las piedritas en sus cajones han llegado hasta nosotros.

Principio fundamental y axiomatico del ocultismo: lo revelado pierde potencia, lo escondido la gana. Las cosas pierde fuerza si se expone. Otro principio: como es arriba, es abajo. Y como es afuera, es adentro. 

Hay que proteger las cosas importantes. O, mejor dicho: hay que volver importantes a las cosas protegiendolas. La practica magica es esto mismo. El talisman no es la piedra oculta, el talisman es ocultar la piedra. El acto y el estado de estar oculto es lo esencial.

Entonces las piedras en mis cajones resguardan algo que no es la piedra y de la cual el cajon es solo digamos un simbolo, una pequeña tumba, una caverna en miniatura, un espacio reducido pero libre del reconocimiento. Existir sin ser reconocido, eso es ocultarse.

Siento que voy en circulos. "Hacia ninguna parte", muy parecido al titulo de libro que busco mientras yo tambien soy como una piedra en un cajon, oculto, con un valor intrinseco, dentro de un pequeño cajon cubiculo, un cubiculo blanco y espacioso muy parecido a un cajon dentro de un cajon dentro de un cajon. 

¿adentro de una muñeca rusa hay otra muñeca rusa, y otra muñeca rusa, y otra muñeca rusa, o en algun momento tras el cajon tras la cinta dentro de la piedra esta el libro, esta la palabra, esta el sonido, la expresion, aquello que se supone que vale la pena guardar?

¿o no hay nada?

Mierda. Bueno, si al final resulta que no hay nada, mas razon entonces para inventarlo. La nada es un espacio vacio donde la imaginacion se revuelca. 

Otra respuesta que me gusta es "porque es inutil". La inutilidad tambien le da algo asi como un aura magica a las cosas que son inutiles pero asi y todo ocurren. Ocurrir sin estar plegado a la utilidad, a alguna utilidad, para alguien o para algun capital o sociedad anonima, le da a eso que es inutil cierto lujo ontologico. 

La piedra oculta es identica a la piedra del campo pero al mismo tiempo es radicalmente diferente por su condicion de estar separada. Separarse de los otros ¿sera por eso que busco el libro de Bae Suah? ¿para alimentar el poder de eso que desde siempre creo que es mi personalidad? ¿la personalidad tambien se degrada, se desgasta, se descompone cuando la exponemos a otros? ¿es como una piedra en el campo, como un jabon en un lavamanos publico? ¿se ensucia uno demasiado si entra en contacto con otros? Supongo que ser introvertido no es otra cosa que sentir esa suciedad, que querer guardar la piedra a como de lugar. 

¿algo asi como echar un mensaje en una botella al mar? Lo pense ayer antes de acostarme. Antes de pensarlo le dije a celeste

- La vida es una lucha contra la entropia.

Me contesto algo asi como que yo ya tengo resueltos problemas importantes. No se en que punto eso es una objeccion contra mi primera afirmacion. Toda solucion es temporal, todo problema es temporal. Todo es temporal a fin de cuentas. 

La lucha contra la entropia es una lucha perdida. Es decir, no es una verdadera lucha. Es un pataleo.

Hombres de pantalon de vestir y camisa van y vienen con caras de ocupados. Entran y salen de salas, de llamadas. Firman o no firman contratos. Los ejecutivos llevan saco. Se los sacan, se los ponen, se lo vuelven a sacar. El aire acondicionado emite un leve zumbido. Hay un ambiente a laboratorio, a nave espacial, a centro comercial. La alfombra amortigua los pasos. Las lamparitas parpadean. Las impresoras hacen clac clac clac y escupen hojas. Los procesadores hacen pasar electrones diminutos por avenidas microscopicas. Todo pataleo.

Pataleo, pataleo, pataleo.

Berrinche. 

So so, so so, so so. Ico ico caballito vamos vamos a belen que mañana hay fiesta y pasado tambien.


Finalmente, estaria bien que haya algo. 

Y si no, pues bueno, ¿que se le va a hacer?

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