15 abr 2015

I - Descripcion del territorio

El mundo era demasiado pequeño, y era otoño. Habia pasado dias y dias viendo caer las hojas por el balcon, viendo caer el tiempo por la pendiente, sintiendo como todo se achicaba. Hacia dias que no salia de ese cuarto, semanas que no iba mas que al mercado a comprar una bolsa de arroz o una lata de porotos. No queria hacer nada, no queria ver a nadie, no me apetecia ir a ningun sitio: El mundo entero se habia reducido al espacio exacto de mi departamento.
Y aunque no soy geografo o geologo, habia desarrollado no obstante, y con infinito cuidado, la cartografia del mundo. La cama era la capital, con sus distritos artificialmente delimitados por los dibujos cuadriculados de la frazada. El distrito federal se encontraba en la zona de las almohadas, suerte de acropolis de algodon, desde donde mi cabeza inmovil contemplaba el pais con el desden propio de los emperadores Micenicos. Partiendo de mi cama, el resto del territorio (pues el mundo era "el territorio", y mas alla del territorio empezaba el inmenso oceano que llevaba a las tierras de los muertos y a la Isla de Mann, que era entonces el mercado o la farmacia de la otra cuadra, pero nunca mas alla) se desplegaba en circulos concentricos, como el Infierno de Dante o la ontologia de Plotino.
Primera Hipostasis: la dimension de los laberintos. La alfombra verdogrisacea, cortada por los arabescos violaceos conformaba lo que era la provincia principal. Estaba poblada de medias, zapatos, pantalones, cajas de cigarrillos y colillas, vasos vacios o a medio vaciar, y tambien por algunas botellas de cerveza y agua. Las botellas conformaban casi una ciudad, con sus rascacielos y avenidas. Hacia el este, la cadena montañosa de placard de cedro constituia algo asi como las columnas de Hercules. 
Segunda Hipostasis: El valle de la serpiente. Solo un color pardusco. El pais de las tinieblas, yermo, vacio. Solo alguna moneda se constituia en riqueza minera, prueba de que en algun tiempo corrio por el pasillo un caudaloso y desbordante rio. Tambien es posible que ese rio, ahora y hace cuanto tiempo ya seco, se llamase Vida, o tal vez no.
Tercera Hipostasis: Iudeca. En algun tiempo, parte del paraiso, ahora no queda ningun azulejo, y lo que en otro tiempo debio de haber sido blanco, cayo en un pecaminoso verde grisaceo. Aun mas yermo que el valle, rocoso. Apesta a azufre o a mierda, y practicamente esta desierto. Fin de la Noesis. A medida que nos alejamos del centro, la multiplicidad se resquebraja mas y mas, y puesto que la multiplicidad es el mal, no es de extrañar que la ultima hipostasis sea el comedor, con su caos indefinido y su constante fluidez de objetos, restos de comida, sillas, papeles y libros. Al final del comedor se halla el balcon, a un tiempo fin de mi mundo conocido y puente con lo indefinible. Mirando hacia ese indefinible, como un mistico mirando al vacio, veia caer las hojas. Caian regularmente y con desgano, danzaban un poco pateticamente y como por compromiso, y luego se depositaban sobre la cinta gris, ya muertas. 
El territorio se generaba a si mismo, era su propio centro. Desde la cabecera de la cama emanaba el ser mismo, y en cada hipostasis el ser se reflejaba y recreaba... Yo era la unica conciencia, el unico dios en el mundo. Como Asterion, caminaba y caminaba en mi laberinto. No queria victimas ni sacrificios (En efecto, ¿que doncella franquearia mi puerta para ser sacrificada?) y por lo tanto no temia la intrusion de ningun Teseo de uniforme y gorra, y ni siquiera me preocupaba la intromision de algun amigo ocasional que pasase a saludar. Ya lo habian intentado antes, sin resultado. La frecuencia de los timbrazos habia ido disminuyendo con el correr de las semanas. Finalmente el timbre habia dejado de funcionar o bien ya nadie venia al territorio.
Ese dia me fue desde el principio particularmente tedioso, tal vez por el otoño. La belleza ocre del remolino de sombras amarillas que danzaban afuera, bajo la fria luz de la mañana, contrastaban demasiado con el la habitual disposición de las provincias del territorio. Por primera vez, la logica del territorio se me mostraba absurda, sus leyes burocraticas, su historia un total hastio. Casi sin pensarlo me puse un impermeable raido, un par de zapatos en iguales condiciones, una camisa que mas bien era un trapo con botones, y un pantalon de pana. Era la primera vez en meses que sentia ganas de caminar. Con la misma decision con la cual me habia constituido en sumo soberano del territorio, baje por las escaleras los dos pisos que me separaban de la calle, y sali. Al cerrar la puerta vi a lo lejos un relampago.

30 mar 2015

Las cosas que vuelven

Kilometros de estepa, eso era todo. Aqui y alla y en cualquier direccion, las mismas plantitas, las mismas sombras y, sobre todo, el mismo sol, estrella omniabarcante. Y aqui abajo Asterion. Asterion y el laberinto sin paredes y practicamente infinito del desierto.
Moverse era casi inutil. Trato de imaginarme lo que seria esto sin la ruta, sin esta linea delgada de asfalto que le otorga a esta nada los tan tranquilizadores puntos cardinales. La ruta da un atras, un adealnte, una izquierda y una derecha. Se va y se viene. El movimiento cobraba sentido si se pensaba en la ruta, pero era dificil. Era dificil pensar. La nada no invita tanto a la reflexion como a la simple contemplacion, para no decir directamente a la vagancia, a rascarse un huevo o a hecharse sobre la facha la visera de la gorra. Ser del campo, que le dicen.
Claro que en mi caso era mas bien como una actuacion o como una mascara. Un rol. Claro que eso era para el resto simple movimiento, era como tomarse el subte o el sesenta de Tigre a Retiro. La inmovilidad y lo laberintico del desierto, la sensacion de Limbo era algo solo mio. Las nociones de normalidad son subjetivas, ect.
De todo esto habiamos hablado unos kilometros antes, a la vera de la autopista, en una de esas charlas que se tienen mas por la mecanica de la interaccion forzada que por un interes real. Ahora ibamos sobre la caja de una F-150, el sol nos daba de lleno y no teniamos ganas de hablar.
El tiempo era realmente lineal. Se habia desenrollado como un ovillo, se habia extendido sobre la ruta. Cada paso era realmente un paso y no un retornar. Ibamos, por fin ibamos. Eramos nosotros los que iban, no las cosas las que venian. Sentir que las cosas vienen es horrible. Uno va caminando por las calles pero en realidad no camina para nada, sino que las calles son las que vienen. Vienen como en una linea de produccion. Aqui Corrientes, luego Callao, luego Cordoba, Ahora 9 de Julio. Uno esta en realidad siempre parado, y las cosas se le vienen encima: Las tostadas, las escaleras, los dias, las bocinas de los autos. Todo viene, y no es tanto que uno camine por una enorme banda de produccion, por una enorme fabrica, sino que es mas bien uno el que es una banda de produccion por donde las cosas pasan. La banda es, como bien se sabe, circular, y entonces las cosas pasan por el tiempo ciclico, por el eterno retorno de lo banal. Uno siente muy vagamente que no se mueve aunque se mueva, o siente que aunque se mueva hay algo en uno que no se mueve, que permanece intacto, congelado, y por el que el resto de las cosas pasa como un hilo por el ojo de la aguja.
En Buenos Aires el mundo lo atraviesa a uno, pasa por uno como el tren por el tunel. La voluntad, la sensacion de hacer historia, es nula, inexistente, desconocida. La historia no existe, las cosas vuelven, las decisiones son laxas, insignificantes, nulas. En efecto, ¿que podria hacer uno que interrumpiese ese ferreo flujo de las cosas que vuelven, de los colectivos que pasan, del reloj que gira, de la gente que espera, de las cuentas que siguen llegando, de los dias que se succeden con nombre y apellido, de las fechas patrias y fechas fachas que nos condenan con sus nombres y canciones, al tedio? ¿Acaso aqui o alla, izquiera o derecha, esta o la otra, no son meros veletazos de la voluntad dentro de la rueda?
Vivir tenia que ser otra cosa. Vivir tenia que ser ejercer. Si, Ejercer, con E Mayuscula para ser preciso. Y Aca, como por arte de magia, la rueda ya no esta. Uno sale de la rueda, salta la pared, deja de oir la cancioncita del carrousel, y entonces oh sorpresa ya no me importa tampoco la sortija ni los muchos premios que no son otra cosa que sortijas. ¿como podria importarte la sortija si estas viajando sobre la caja de una F100, atravesando el desierto? ¿Que otra cosa queda por hacer que cruzar los brazos por atras de la cabeza y mirar al cielo azul? Aca el tiempo vuelve a ser una linea. Aca un paso es realmente un paso. Un paso al frente te lleva al frente, un paso atras te lleva realmente atras. Aunque claro esta, hace mucho comprendimos que la vana diferencia entre atras y adelante, es aqui como la diferencia de arriba y abajo en el espacio. Como el tiempo es lineal, atras es otro adelante. Temporalmente, no hay verdadero retroceso. Cada paso es avanzar hacia algun sitio.
Cada accion tiene entonces algo de definitiva concreción. Cada paso es un paso, un paso verdadero. El pie realmente avanza, aplasta el suelo, las pequeñas rocas y la tierra, o el asfalto. El tiempo realmente transcurre como algo libre, como algo que pasa, un pajaro volando, algo que se acaba. El dia transcurre en su unicidad, se agota, se quema a si mismo. El sol realmente se mueve, las sombras tienen su sentido, la temperatura del viento tiene su sentido, las palabras y las cosas, los silencios y hasta las ausencias desfilan bajo un tiempo diferente. Se siente la finitud, ende se siente la vida. Aqui afuera uno se siente vivir porque va hacia las cosas, porque aqui las cosas y las gentes ya no vuelven, ya no se nos echan encima en organizado calendario.
El sentido de la historia solo se recupera fuera de toda culturizacion libresca, fuera de todos los lugares del observador. Para vivir en la historia hay que ser un inconciente de esa otra historia, que quiere ser entendida y contemplada segun la optica de aquellos que tampoco la vivian.


29 ene 2015

Reflexiones sobre fondo musical

Los ojos cerrados y la mano sobre la frente. Sensacion de abismo, de ubicuidad. No estoy en ningun sitio. Nunca estuve, nunca estare. Solamente flotar.
Hay, no obstante, una succesion de imagenes, de estados que son como imagenes, que desfilan ante lo que no es mi frente ni mi mano en la frente.
Hay una cancion. Una cancion cualquiera. Es de Garcia. Siempre, siempre tienen que ser de Garcia. Si no es Charly el hechizo no funciona. Sin guerrilleras kurdas no hay paraiso. Lo importante es que hay la cancion.
¿Donde, cuando, cuantas veces la he oido? Se que la he escuchado en practicamente todos los lugares posibles. La he oido en mi casa de la niñez, en un tiempo y en un espacio inaprensibles y por lo mismo infinitos. La he oido en esa misma casa pero ya siendo yo, teniendo cuerpo y direccion. Recuerdo el color de las paredes: Blanco, luego amarillo, luego amarillento, luego algo que era un beige crema, luego nuevamente blanco. Primero el equipo de musica era un componente sony negro, de parlantes de madera, tocadiscos inclusive. Luego un Panasonic moderno y feo.
La mesa es lo que mas me choca en el cambio: rectangular por ovalada. El suelo siempre es el mismo.
La he oido en un mismo limbo estando en trenes y colectivos, en plazas e incluso en inverosimiles bares. Ha sonado siempre dentro de mi cabeza bajo el sol o bajo los arboles.
La he oido cerca del mar, con el viento en contra, perdido en la noche o en madrugadas epopeyicos. La he oido bien asentado sobre mis pies o bamboleante bajo la gracia de Baco.
¿Acaso no la he oido por encima y por debajo de la fritura, gracias a la magia de la pua? Entonces sonaba con la nitidez que solo el silencio sabe darle. Sonaba como un sable en el aire, como una piedra cayendo entre las piedras de la montaña, como una gaita.
La he oido sentado, parado, acostado. Tambien apoyado contra el tocadiscos, con la oreja bien cerca del suelo. Recuerdo muchos suelos diferentes: de losa, de baldosa, de cemento rustico, de alfombra de madera... sobre todo de madera.
La cancion tiene una continuidad que trae y lleva, que toma y daca, que vuelve y revuelve todo eso que fui con todo esto que estoy siendo, y tambien con todo eso que aun no soy e intento ser o dejar de ser. Revuelve y sin embargo en ella misma, en la cancion, se haya como proyectada la continuidad, la X que atraviesa todos los yoes... ¿acaso existe realmente en algun otro sitio que en la cancion, que en el libro, que en el cuadro?




Se cumple otra vieja maxima de Charly: Mientras miro las nuevas olas, yo ya soy parte del mar.

                                          https://www.youtube.com/watch?v=zeLYkyHwJkQ









27 ene 2015

Capitalismo, Comunismo y "Naturaleza" Humana

Un argumento muy usado (al menos yo lo escucho bastante) por los detractores del comunismo es que este es contrario a la naturaleza humana. Estos detractores entienden por naturaleza humana a una naturaleza egoista, individualista y, por lo tanto (parecen concluir) irremediablemente oportunista. "El ser humano es garca, es ventajero por naturaleza. Segun una naturaleza humana asi concebida, el sistema de libre mercado seria el mas "natural", pues permite una "libre competencia" entre los individuos. Esto obedeceria a la vieja maxima de Adam Smith, la cual reza que el mejor resultado para un grupo se obtiene a partir de que cada individuo realize siempre lo mejor para si mismo. Volviendo al Comunismo, este seria inaplicable por ser idealista, es decir contranatura, ya que la naturaleza humana, individualista y oportunista como es, no soportaria el control estatal de la produccion y la distribucion de los productos, asi como el control de la cantidad y calidad del trabajo. 
Esta es, en terminos generales, la argumentacion. Veamosla un poco mas de cerca, y opongamosle todo lo que nos parezca sospechoso, carente de fundamento o arbitrario. 
Lo primero que tenemos que poner sobre la balanza es aquello de la Naturaleza Humana. Ya lo mencione en la nota anterior, y en varias discusiones. Al hablar de la naturaleza humana suponemos que en efecto hay algo asi como naturaleza humana, es decir, suponemos que el hombre tiene una esencia. Suponer una Quidditas en el hombre es realizar una afirmacion filosofica la cual exige una reflexion previa para, como succede con toda afirmacion de este tipo, saber realmente QUE es lo que se esta diciendo. Esta reflexion falta en la mayoria de los casos. Una afirmacion tal puede hacerse tambien desde la psicologia o la biologia, comprendiendo por esencia diversas cualidades o conjuntos de cualidades o posibilidades. Estas afirmaciones suponen estudios y conocimientos que, en la mayoria de los casos, tambien faltan a quien la enuncia. Al fin y al cabo, habria que preguntarnos en primer lugar si tenemos derecho a afirmar que existe una esencia humana, una naturaleza asi y asa.
En efecto, ¿que nos da ese derecho? ¿De donde sale? Las fuentes para hallar una naturaleza humana son casi inabarcables: Tenemos desde todas las religiones, mitologias y culturas, hasta las mas diversas posturas filosoficas. Tenemos las definiciones biologicas, antropologicas, eticas... Y tenemos todas estas a lo largo de la historia y a lo ancho del globo. Podemos elegir cualquiera y creer en ella. Podemos y, sin embargo, esta creencia no elimina a las otras, a todas aquellas que descartamos. Siguen ahi, y esa existencia parece querer decirnos algo acerca de la exclusividad de nuestra eleccion: Que esa exclusividad es subjetiva, que es falsa. Un analisis desinteresado de las cosmovisiones a traves de la historia nos demuestra que la creencia acerca de la siempre inmutable naturaleza humana ha variado incesablemente a traves de los siglos. Casi podemos afirmar junto con Heraclito que la unica permanencia en la naturaleza humana es su cambio. Esta idea de la naturaleza humana tiene dos componentes que, a lo largo de la historia, se han mantenido inmutables: El primero es que la naturaleza humana se piensa siempre como inmutable, como eterna. Filosoficamente no es nada raro, pues toda esencia es tal precisamente por su inmutabilidad. El segundo es historico, y radica precisamente en su diferencia con el resto de las naturalezas humanas pasadas. Tenemos entonces la paradoja de que la naturaleza huamana es pensada en toda epoca como inmutable a pesar de ser siempre historicamente diferente de otras concepciones anteriores. Nuestra epoca, pese a tener acceso a la historia de la cultura humana como nunca antes, no es la exepcion: Pensamos la naturaleza humana como una essentia, y entonces la pensamos como inmutable. El hombre es asi y asa, siempre ha sido asi y asa, ergo mañana y siempre sera asi y asa.
Esta forma de pensar, eminentemente dogmatica y propia de una filosofia metafisica, es insostenible ante el analisis historico - empirista de la cuestion. Mejor dicho, no es tanto que sea insostenible (pues desde sus propias bases la metafisica e incluso la teologia se sostienen bastante bien incluso hoy) como que es incompatible, irreconciliable. Tenemos que renunciar a una para poder querer la otra. Si aceptamos las diferencias que arroja el analisis comparativo de las civilizaciones pasadas, debemos renunciar a esa nocion perrene de una naturaleza humana. Si nos mantenemos en la concepcion substancialista de la naturaleza humana, el analisis comparativo de las culturas no solo es superfluo, sino que es algo innecesario desde el principio.  A los que se sostienen en este "substancialismo antropologico" habria que preguntarles como han llegado a ese conocimiento trascendente de la naturaleza humana; Habria que preguntarles como en sus 30, 40 o 50 años de vida han logrado resolver una cuestion que ha sido punto de discusion de todos los grandes pensadores. Salvo que nuestro interlocutor sea un Iluminado o un Filosofo con todas las letras, se excusara alegando que llega a su concepcion de la naturaleza humana de un modo muy empirista: Via la observacion directa de sus contemporaneos. "Todos los que he conocido son egoistas y oportunistas, luego el hombre es egoista y oportunista. Mis padres y mis abuelos llegaron a la misma idea, por lo que seguramente los hombres siempre han sido de este modo". Como bien se sabe, la filosofia es hija de su tiempo. O, mas bien, hija de su Zeitgeist, del espiritu imperante de su epoca. Y si el pensamiento reflexivo esta influido por su Zeitgeist, cabe pensar que el pensamiento irreflexivo, el "sentido comun" (llamado asi no por su caracter racional, como pensaria un Descartes, sino porque es precisamente el sentir de la gran mayoria) lo estara muchisimo mas.
Toda epoca tiende a pensar que su concepcion de la naturaleza humana, dependiente de su Zeitgeist y solamente valida dentro de el, es decir, solamente aplicable para la epoca en curso, es la naturaleza humana en si, valida para pasado, presente y futuro. Las mil y un diferencias entre un hombre de nuestro siglo y un griego del siglo de pericles, o entre este y el de un florentino del quinticcento, tienen su origen en no se que accidentes de esta misma naturaleza. 
Por lo que respecta a nosotros, preferimos aceptar el analisis comparativo de la cultura, respetando la legitimidad de cada epoca, aceptando el juego que cada Zeitgeist propone, pero ante todo cuidando de no extender las pretensiones de cada epoca a la categoria de verdad universal. Elegimos esto aunque signifique renunciar a la tan tranquilizadora concepcion esencialista, tan segura y confortable ante el constante analisis y actualizacion que exige este nuestro metodo. Estudiamos y respetamos cada concepcion que de la naturaleza humana ha forjado el hombre, y aceptamos su validez dentro del Zeitgeist en que fueron concebidas. Asi, aceptamos una naturaleza humana del Griego de Pericles, tanto como aceptamos la naturaleza humana propia del romano de Cesar. No negamos absolutamente el modo de ser del hombre dentro de una epoca. Precisamente porque las aceptamos a todas es que llegamos a comprender el caracter esencialmente variado, elastico y mutable del hombre. Comprendemos que puede ser de varios modos, y porque comprendemos esto comprendemos el alcanze y los limites de cada definicion. 
Volviendo a la definicion "Hombre" correspondiente a nuestra propia epoca, hablando del hombre contemporaneo, aceptamos y le damos la derecha a nuestros interlocutores: El hombre es por naturaleza egoista y oportunista, pero solo si entendemos naturaleza como "el modo de ser propio del hombre dentro de una epoca", o como "la forma mas corriente de actuar dentro del Zeitgeist". Normalmente, las mas de las veces, en esta epoca determinada, dentro de las sociedades actuales, el hombre es egoista, oportunista y competitivo. Al aceptar esto de ninguna manera aceptamos que sea este modo de ser la esencia humana, inmutable a traves del tiempo y del espacio, sino mas bien todo lo contrario. No es la esencia la que determina la epoca, el sistema politico y social, sino que es la epoca, con todos sus dispositivos politicos, economicos y sociales, la que determina la naturaleza humana. Cabe entonces hablar de comportamiento humano. Si se quiere sostener el termino "Naturaleza humana", hay que tener siempre en cuenta el caracter dinamico y variable de esta ultima, y pensarla no unilateralmente como Causa, sino tambien como efecto. 
Aceptar la naturaleza humana actual no es, como creen sus defensores, una justificacion del estado de las cosas a la vez que una postura conservadora y conformista para con este estado. Todo lo contrario: es explicar sus causas a la vez, y toda explicacion de un problema tiene ya la genesis de su solucion. 
Recapitulemos. Si el capitalismo tiene, como dicen ellos, su explicacion y su fundamentacion en una naturaleza humana egoista, oportunista y competitiva, entonces tanto sus ventajas como sus problemas y, digamoslo de una vez, sus inacabables crisis y sus cada vez mas monumentales rescates y parches, residen en estos componentes ya mencionados, es decir, en el individualismo, en la competencia y en la rapacidad. Esta naturaleza humana es, como vimos, resultado de la interaccion de los hombres con el Zeitgeist (en el que cada hombre se encuentra al nacer, en el cual se forma y del cual nunca puede liberarse del todo). La resolucion de los problemas del capitalismo tienen su solucion en el cambio de la naturaleza humana, la cual es ya de por si cambiante. El capitalista industrial del finales del siglo 19 no se condice ya con el capitalista de los años 50, ni este con el especulador de bolsa de hoy. La sociedad y el hombre avanzan hombro con hombro, en una modificacion lenta pero perceptible. 
Desterrada la supersticion metafisica sobre la naturaleza humana, y aceptado de una vez su caracter temporal, dinamico y intrinsecamente relacionado con el espiritu de su epoca, nada impide la posibilidad de salir del capitalismo, ya sea a un socialismo o a cualquier otra alternativa. Pretender una modificacion de la naturaleza humana actual dentro de los esquemas capitalistas es tan absurdo como pretender la implantacion de un comunismo sobre los hombres de hoy dia. Habra que ir haciendo tanto una cosa como la otra. Lo importante es que la naturaleza humana no solo permite este cambio, sino que historicamente lo exige y, si nos basamos en los resultados que nos arroja la historia, es casi seguro que este cambio de paradigma, tanto psicologico como social, debera llegar mas temprano que tarde. Solo basta pensar en la enorme aceleracion de la sociedad humana desde el renacimiento hasta nuestros dias para comprender que pretender una quietud social propia del feudalismo o de las sociedades nomadas antiguas es solo posible via un control y una opresion sin precedentes, mediante unos esfuerzos muchisimo mayores que los que acarrearia un cambio de paradigma. 
Asi, vemos que ni el socialismo ni cualquier otra alternativa al capitalismo es contranatura, sino que es precisamente la obstinada permanencia en un sistema propio de una epoca pasada lo que atenta contra la naturaleza humana, sin duda la mas evolutiva de todas las naturalezas del planeta. Sostener al capitalismo basandose en la "naturaleza" humana (es decir, en el comportamiento del hombre del capitalismo, que es el zeitgeist actual) es una clara peticion de principio. Si el capitalismo se basa en la rapacidad (mayor beneficio sea como sea), evocar la naturaleza humana, que esta condicionada por el capitalismo, no es otra cosa que una descarada defensa tanto del estado actual de las cosas como de esa forma rapaz de comportarse. Casi no vale la pena declarar que tal postura nos deposita en el mas comodo de los conformismos, tanto de nuestra situacion economica y social como de nuestra conducta rapaz. Habria que repetir la critica de Nietzsche a Platon: "Yo, Platon, soy la verdad". Asi, hoy muchos dicen: "Yo, el capitalista rapaz, soy el Hombre".
Es necesario un pensamiento genuinamente progresista, a la vez que una vocacion dialectica basada en la realidad empirica para comprender la necesidad (casi exigida por una logica historica, diria yo) de un cambio. Para eliminar la rapacidad en el hombre es necesario la destruccion del modo capitalista de concebir y de operar.  Es precisamente en esta pars destruens en donde el socialismo aparece como alterntiva viable, ya que es y ha sido el intento mas serio de desbaratar la maquina burocratico-economico-militar del capitalismo. Las acusaciones de "idealismo", de "utopismo" y hasta de ingenuidad son solo demostracion de la ignorancia que los campeones del liberalismo burgues poseen sobre las teorias del marxismo-leninismo, y basta con una lectura de las obras clasicas del Anarquismo y del Marxismo para sacudirse de encima las principales falacias que nuestro Zeitgeist nos induce. Entre ellas cabe mencionar, ademas de la ya mencionada "inaplicabilidad natural" del comunismo, la pretension inmediata de abolir el estado burgues y la... como decirlo, "gratuidad" del acceso a productos y servicios, producto de la absoluta falta de control que, dicen algunos, imperaria en un comunismo, en donde (ellos se imaginan) cualquiera podria obtener del estado cualquier producto sin haber trabajado, y que entonces nadie trabajaria y la sociedad colapsaria. Cabe tambien mencionar el prejuicio relacionado con el autoritarismo del estado comunista, en el cual cada individuo no seria mas que un peon del estado. Las primeras dos suposiciones son absurdas, y solo se comprender como producto de la influencia del Zeitgeist, sumada a la total ignorancia de las teorias socialistas. La tercera tiene su buena parte de verdad. De cualquier manera, ya habra tiempo en algun otro articulo de desmitificar esto. De todos modos lo mejor es ir a las fuentes, tanto literarias como historicas.
Habiendo despejado el camino de este prejuicio metafisico sobre la naturaleza humana, doy por finalizado el articulo.


Anexo: Tal vez seria interesante, para vislumbrar un poco la diferencia entre la sociedad que cada cual propone, contraponer la naturaleza humana defendida por los capitalistas y sus adeptos - esclavos, con la naturaleza humana pensada por Marx, Lenin, Engels y cia. Esto podria servir ademas para una "limpieza" del socialismo, o al menos del socialismo comprendido por sus fundadores teoricos. Queda a la zagacidad del lector la tarea de constatar cuanto de este socialismo ha sido implantado realmente en los paises "socialistas" del siglo XX.
Para eso, parto de una frase que figura tanto en Marx ("Critica del programa de Gotha") como en Lenin ("El estado y la revolucion") y que, segun ambos autores, define a la perfeccion la esencia de la sociedad verdaderamente comunista:

"De cada uno, segun su capacidad; A cada uno, segun su necesidad"

La frase se refiere a la relacion entre la distribucion del trabajo y a la distribucion de los productos entre la poblacion. El Marxismo-Leninismo sostiene que en el socialismo imperfecto o en desarrollo, la relacion entre la cantidad de trabajo realizado y los productos recibidos seria directamente proporcional: A mas horas trabajadas, mas productos. Tan justo como parece esto a primera vista, es en cambio realmente injusto, si comprendemos igualdad como iguales condiciones para el acceso a los productos, si entendemos igualdad como nivelacion economica. Y esto porque aunque haya una libertad formal de acceso al trabajo y a los productos, los hombres son materialmente desiguales. Si la relacion se mantuviese directamente proporcional, los hombres mas capaces (mas fuertes, con menos hijos y mas tiempo, con mas recursos, ect) llevarian a la larga a una desigualdad y al nuevo surgimiento de las clases. Esto, como se ve, es opuesto a la igualdad antes definida, y entonces tambien al socialismo bien comprendido.
Y aqui es donde salta a la vista la diferencia entre la naturaleza rapaz y antisocial del hombre capitalista y la naturaleza socialista y cooperativa, aun no realizada pero ya pensada por los principales teoricos socialistas. Mientras que el capitalista se basa en un individualismo meritocratico e indiferente de sus congeneres, con los cuales compite (homo hominis lupus) en un ambito de escasez, el trabajador socialista labora y recibe segun sus capacidades y necesidades. Asi, mientras el capitalista invierte la frase de Marx, y dice "De cada uno, segun sus necesidades; A cada uno, segun su capacidad", y genera entonces una desigualdad en las cargas tributarias, en la cantidad de trabajo, y una rapacidad y competencia antisociales, el socialista admite que, siendo desiguales los hombres en sus capacidades, es necesario una distribucion tambien "injusta" (es decir, desigual para cada uno) para lograr una igualdad entre ellos.
Mientras que el capitalismo asegura una igualdad formal que radica en una desigualdad de hecho, el comunismo asegura una igualdad de hecho lograda con una desigualdad formal. Asi, mientras que en el sistema actual, para la distribucion de productos no se tiene en cuenta su necesidad sino su capacidad (es decir, su riqueza), en un socialismo cada cual recibiria del estado segun su necesidad natural. Y mientras que en la actualidad la distribucion del trabajo esta basada en la necesidad (en efecto, los mas necesitados realizan los peores trabajos, los peores pagos y los mas degradantes, mientras que los menos necesitados, es decir los mas ricos, realizan las funciones mas placenteras y/o mejor remuneradas) en una sociedad comunista la distribucion del trabajo estaria dictada por la capacidad de cada trabajador, realizando mas el que es mas capaz de realizar mas.Es natural que esta distribucion del trabajo y de los bienes se le aparezca comprensiblemente injusta al hombre de nuestro tiempo, acostumbrado este como esta a su individualismo y a su meritocracia, y tan poco acostumbrado a pensar socialmente, en cuanto comunidad.
Ya me parece escuchar a ese hombre de nuestra epoca: "Si yo trabajo diez horas, es justo que reciba el doble que ese otro quEn una sociedad comunista correctamente implementada, las cosas ocurririan de un modo muy diferente. Cada trabajador recibiria del estado una carga laboral de acuerdo a sus capacidades, a su potencia. No es justo que un conejo cargue el mismo peso que el burro solo porque tenga igual hambre. La mayor capacidad no se traduciria en beneficios personales, sino en beneficios sociales. Estos beneficios e trabaja solo cinco. Poco me importa si ese otro no puede, por sus limitaciones fisicas o mentales, trabajar esas diez horas. Poco me importa si no dispone de tiempo, o si esta a mayor distancia. Si ese otro tiene dos hijos, si tiene mas necesidades que yo, lo lamento: Es SU problema". Asi piensa el hombre rapaz de nuestra epoca. Y no solo se siente tranquilo y moralmente en lo correcto, sino que se indigna si esta relacion proporcional se rompe. Tan poco se concibe como miembro de una sociedad que no puede ver mas que las ventajas inmediatas. 
En una sociedad comunista completa y correctamente implementada, las cosas ocurririan de otro modo. Cada trabajador recibiria del estado una carga de trabajo correspondiente a su capacidad, a su fuerza. No es justo que el conejo y el burro lleven el mismo peso solo porque ambos tienen que comer al final del dia. De este modo, la mayor capacidad individual no se traduciria en mayores beneficios personales, sino en un mayor aporte a la sociedad. La meritocracia no desapareceria, solo redundaria en otros resultados. Estos aportes a la sociedad volverian al individuo en forma de un aumento en los medios de produccion y de la cantidad total de productos, en educacion y salud (pues todo seria administrado por el Estado), en forma de seguridad y de igualdad social, de verdadera fraternidad, algo que hoy no existe en nuestra sociedad dividida. De este modo, no solo yo me beneficio de mi capacidad: Se beneficia la sociedad entera, del mismo modo que yo me beneficio de las capacidades de los demas. Las implicaciones de esto llevan a reirnos de aquellos que suponen que el comunismo signifiaria el fin de la motivacion personal y del desarrollo de los medios de produccion. Al distribuir esos productos segun las necesidades (de modo que si un hombre tiene tres hijos y otro solo uno, el primero recibiria mas que el segundo, aunque ambos tuvieran las mismas capacidades) de cada individuo, el comunismo solo eliminaria la rapacidad y la codicia. No ocurriria en tal sociedad lo que ocurre en esta: Que millones de personas con grandes necesidades y pocas capacidades vivan en la miseria, mientras que una elite de personas con pocas necesidades y grandes capacidades (mentales, fisicas, militares, politicas pero sobre todo economicas) viven en la mas loca de las opulencias.Finalmente, dos aclaraciones. Primero: Este anexo refuta en gran parte aquella objeccion anteriormente mencionada sobre la "gratuidad del acceso a los productos". Dado que cada cual debe trabajar segun sus capacidades, nadie recibiria nada sin trabajar. Y cada cual recibiria solamente lo que necesita, sin relacion directa con lo que aporte, siempre y cuando aporte. Es notorio que la decision acerca de la capacidad de cada individuo no reside en este mismo individuo, y que la medida minima de trabajo para el ciudadano socialista esta dictada por la necesidad minima de ese mismo individuo, de manera que la cantidad de trabajo total de la sociedad deberia ser identica a la necesaria para suplir las necesidades basicas de la sociedad. Esto nos lleva directamente a la segunda aclaracion. Esta hace mella en el argumento "motivacional". Lei este argumento por varios lados, y aca les dejo un bonito texto que polula por internet, y que mereceria todo un articulo:


En pocas palabras, es nuevamente el argumento que refuta este articulo: peticion de principio sobre la naturaleza humana. Primero y principal, en el socialismo todos deberian trabajar obligatoriamente una X cantidad de horas. Esta cantidad de horas esta dictada por los limites tecnicos de los medios de produccion. Estando la ciencia y la tecnica en el estado de hoy, muchisimo mayor al de los tiempos de Marx y Lenin, y teniendo en cuenta adonde podria llegar en muy corto plazo si liberasemos la ciencia de las trabas que le imponen los intereses de los explotadores capitalistas, es casi innegable que poniendo a trabajar al planeta entero, cada individuo trabajaria menos de lo que hoy trabaja un operario promedio. Asi que el rendimiento no solo esta asegurado: Esta obligado, porque el que no trabaja no come, y nadie se arriesgaria a morir de hambre; Nadie le confiaria su bienestar a otro solo por pereza, como parece querer decirnos el profesor del articulito este.
Segundo,  en un comunismo la prueba (el trabajo) seria diferente para cada alumno, recibiendo los mas capaces las pruebas mas dificiles. Al ponerle a cada alumno una nota INDIVIDUAL el profesor da una muestra de su ignorancia acerca de lo fundamental del comunismo. En un comunismo, cada cual no recibe lo mismo, sino que recibe, lo repito, SEGUN SUS NECESIDADES. Y en un socialismo, estudiar (trabajar) no es una opcion libre, es una OBLIGACION. 
Tercero, tanto el profesor como los alumnos son al parecer un ejemplo literario de rapacidad, puesto que segun su manera de actuar, en los colegios seria imposible incluso trabajar en grupo, y en la sociedad imposible cualquier tipo posible de cooperacion, lo cual no es asi. La comprension de que un mayor aporte a la sociedad redunda en una mejor sociedad y por ende en una mejor forma de vivir es analoga al padre que comprende que una mayot dedicacion de tiempo y esfuerzo a su familia y su casa redunda en un mejor hogar, y este en una felicidad mayor y mas completa. Esta manera de pensar es propia del ser humano, y es una teoria explicita al menos desde la Etica de Aristoteles. Es tan propia del pensamiento humano como el egoismo que defienden nuestros interlocutores, los cuales seguramente viven solo para si mismos. 
Es notorio que aunque pueda succeder que en un principio "los estudiantes que menos estudiaban" (lease los pobres, es decir, los que tienen menos capacidad y mas necesidad de una "nota") se beneficien en la nivelacion (¿que otra cosa es sino la igualdad de hecho?), pero tambien es cierto que la misma sociedad se encargara de regular a sus holgazanes, y que la misma presion social que hoy arrastra a todos a competir puede arrastrar a todos a cooperar. En un curso real, los alumnos pondrian en vereda a los rezagados antes del segundo examen. Bastaria con hacerles comprender que estudiando menos que antes pueden obtener mayor nota. Puesto que antes estudiar para un cinco equivale a un cinco, pero ahora si se promedian los cincos y los nueves los menos estudiosos tendran 7. Hasta los mas estupidos de entre ellos, si les importa su "nota" (es decir, su calidad de vida) aceptarian gustosos tal propuesta. Por el otro lado, los mas capaces tienen como recompensa ser los principales responsables no solo de su propio bienestar, sino del progreso de la sociedad entera. ¿Acaso es poco? ¿No es una motivacion suficiente? 
La capacidad de cada hombre esta dictada en parte por su naturaleza, en parte por el Zeigeist. Como vemos en el ejemplo, y contrario a lo que nos dice nuestro profesor, tal sistema llevaria a una interaccion entre los mas estudiosos y los menos, donde seguramente los mas capaces instruirian a los menos capaces en beneficio propio y de todos, mientras que en el capitalismo los mas capaces no tienen interaccion con los menos capaces, dejandolos librados a su suerte y, mas aun, manteniendolos intencionadamente en la ignorancia. En el comunismo la relacion entre los hombres es la de capacitacion constante. En el capitalismo, la relacion es la competencia rapaz y la explotacion. Segun este profesor, todos trabajariamos menos pensando que los demas trabajarian mas, e incluso cuando la produccion bajase, los seres humanos trabajarian aun menos, pensando que el resultado no dependeria de ellos sino de los otros (¡cuando es todo lo contrario!). Asi, nuestro ridiculo profesor imagina a una sociedad que caprichosamente se cruza de brazos y muere de hambre sin hacer nada, tal como sus alumnos estudiaban cada vez menos, pese a que su nota disminuia y lo logico era que todos estudiasen mas. ¿puede ser esta logica mas ridicula? En el capitalismo, el promedio general del curso jamas podria ser de diez, puesto que los poco estudiosos nunca estudiarian. Si la competencia los motivara a hacerlo, como dicen los capitalistas, solo habria estudiosos en la clase y no existiria el problema. El el comunismo, y segun la motivacion social y la coaccion social, la instruccion mutua y el interes de unos en los otros, progresivamente los capaces instruirian a los no capaces, y el promedio  del curso se elevaria hasta llegar a un diez rotundo. 
Antes de irnos, leamos la tesis de fondo de nuestro profesor, con la cual justifica lo absurdo del suicidio de su clase. A. Rogers, autor de esta fabula (pues no es otra cosa) liberalista, nos dice:"Es sencillo; simplemente se debe a que el ser humano solo está dispuesto a sacrificarse trabajando duro cuando la recompensa es atractiva y justifica el esfuerzo; pero cuando el gobierno quita ese incentivo, nadie va a hacer el sacrificio necesario para lograr la excelencia. Finalmente, el fracaso será general."

Al señor Rogers el progreso humano y el aumento de los productos no solo para uno mismo, sino para la sociedad entera, no le parece una recompensa suficientemente atractiva para esforzarse. La instruccion y la elevacion constante de nuestros conciudadanos, la eliminacion de la ignorancia y la miseria material, tampoco son segun el objetivos atractivos. Rogers, y con el todos los liberalistas, que en esto son mas ingenuos que el mas utopico anarquista, no comprende tampco que el gobierno socialista no es, como el liberal-burgues, un aparato burocratico que esta por afuera de la sociedad, siendo casi una clase de intereses separados, sino que el gobierno socialista es sencillamente la distribucion de los productos y la reparticion del trabajo, racionalmente realizadas y orientadas a la igualdad de hecho. Es ridiculo pensar que una sociedad concientemente organizada decaiga voluntariamente en el fracaso general. Mas bien, conociendo al ser humano en lo que tiene de cooperativo, y apoyandose en las grandes posibilidades que tiene la ciencia si se la pone bajo el yugo de los intereses de la mayoria, creemos que lo que sera general sera el exito. 

23 ene 2015

Miscelanea Urbana III

Un chico parado en el subte. Zapatos negros, gastados. Pantalon de franela negra. Camisa tambien negra, a rayas blancas. Pelo corto. Lampiño. Largo y escueto, como un arco catedralicio. Un libro en la mano, un librito. Es de Lenin. La cara de Lenin, ovalada como un huevo duro, rojinegra, ridicula, en la tapa.
El chico cuelga del pasamanos, entre la gente. La gente tambien cuelga. Todos cuelgan. El vagon es un matadero. Reses que cuelgan. Lee a Lenin, cree que lee a Lenin. Tiene algo de enjuto, de sombrio. Tieen algo de la cara de Lenin, algo de rojinegro, algo de ridiculo. Son las cejas.
No, no son las cejas. Es su fruncimiento. En el fruncimiento de las cejas tiene algo rojinegro, algo serio. Una contraccion, algo se contrae. Eso que se contrae se lo contagio del libro. El libro tenia algo que se contrae y que se contagia. Posesion.
Transmutacion, seriedad pesada de quien se las ve con cosas pesadas. Seguro le duelen los pies. Y sin embargo lee. Lee tanto y tan bien. Lee y esta tan serio, tan parco... casi enojado diria que lee. Es estoico.
El pantalon de franela tambien esta gastado. Tiene pelusas y pequeñas bolitas. Carcomido, esta carcomido. La espalda del chico se apoya en la pared. Casi arqueado, colgante el brazo, letania pendular de lo que se curte, de lo que se madura. Y Lenin.
Una chica tambien parada en el subte. Casi roza al chico, y es tan joven. Sandalias negras, uñas pintadas de violeta saint-germain. Uñas de llama violeta. Pollera arriba de las rodillas, floreada o llena de pintitas que sugieren flores. La pollera es muy nueva y muy blanca, muy blanca y muy colorida, las flores son estridentemente flores, las pintitas felizmente pintitas. La pollera es un pelotero o una flor de papel mache. Una piñata.
Las piernas son largas y muy lisas. Los muslos llenos y relucientes. Son los muslos de la jovencita deportista, los muslos de Zutka. Son muslos del siglo XXI. Muslos para una gondola. Las pantorrillas demasiado flacas. Las piernas son broncineas, cosa curiosa.
La chica es muy joven y muy blanca, pero las piernas son broncineas. Dificultosamente trabajadas, bionicas, fuera de lugar las piernas pero sobre todo los muslos.
Musculosa negra. Micky Mouse en la Musculosa. Un brazo en el pasamanos, el otro en un Samsung Galaxy. El samsung galaxy es muy blanco y reluciente. Es una fruta plastica y tan reluciente, tan brillante, que ante el todo palidece. Los brazos son tambien largos y sensuales, palidos en contraposicion con las piernas. La musculosa tiene escote. Los senos se pierden en el escote, no lo llenan.
Sobre el cuello la cara indiferente, desdeñosa. Es tambien la cara de la jovencita, la cara gondola, la cara-cosa. Ni siquiera una mascara: Una publicidad. Micky Mouse y un arito en la nariz. Belleza de cartelera, deseo de ser deseable, no de ser deseada.
Y es liviana, es tan liviana. Liviana con su pollera, su arito y su Samsung Galaxy. No hay nada rojinegro, no hay lo enjuto, Lenin no se le ve por ningun lado. En cambio Galaxy le exuda por todos los poros. Tiene ojos verdes y es, pese a la tintura,  evidentemente no rubia, y sin embargo es ajena.
No mira, el chico se da cuenta. La mira y nota que no mira. Ella mira de afuera, mira a todos desde afuera. Ella esta fuera, fuera de si, fuera de todos. Mira y se deja mirar. Mirandose mirada, se admira. Y eso es todo, completamente cerrada.
Lenin no entra, Samsung no sale, y es probable que nada vuelva a ocurrir nuevamente.

Miscelanea urbana II

Estaba en el colectivo y me dolian los pies. La meta estaba en sostener el Vodka y el Ron, delicadamente verticales como estaban en el piso del colectivo, dentro de su bolsita de papel marron. Cada vuelta y cada frenada amenzaban con volcar las botellitas, ocasionando  una catastrofe de proporciones biblicas.
Para evitar esto, yo intentaba, mientras mi brazo izquierdo colgaba tortuosamente del pasamanos, y mientras mi otra mano sostenia el libro que gallardamente estrangulaba bajo el sobaco, encajonar las botellas  con mis piernas, con un movimiento que era mezcla de un apretar cangrejoide y danza de apareamiento.
El señor de remera roja, muy barbuda su barba como era, muy culo gordo todo su gordo culo, con anteojos , leia un libro por el capitulo 51. Yo estaba enormemente fragmentado: Mi espalda se torcia y retorcia y emanaba una y otra vez de si misma como el agua de una fuente, nerviosa y callada. Hacia el este, mi brazo buscaba el auxilio de mis ojos para retomar el libro que ya exalaba sus ultimos suspiros, mientras que hacia el oeste  el otro brazo se aferraba al amarillo pasamanos como una madre a sus hijos, con la rabia de una boa, y las piernas crac-crac contra las botellas tilt-tilt-tilt.
Mis ojos no ayudaban por una buena razon: buscaban descifrar el mensaje que el señor de remera roja, tan sentado como estaba sobre su culo castillo, digitaba en su minusculo celular. Este decia mas o menos asi: "Puedo... puedo ganar... todo eso y mas o... pero tambien... Tal vez pueda ganar todo eso y mas, pero tambien puedo perderlo todo (gran frenada, peligrosisimo bamboleo del Vodka y el Ron, conmocion mundial y reunion de emergencia por parte de la ONU y el Club de Paris, habra responsables)  ... Terapia, no hay nada que hacer... siempre fui asi y no voy a cambiar ahora... porque..."
Dejo de leer. Terapia. Simplemente un jugador. Algo decepcionante el final del mensaje si tenemos en cuenta las enormes posibilidades peliculescas de sus comienzos. Pequeña decepcion de mi sentido estetico, decepcion que no obstante recuperaria al momento siguiente, pues nadie habia notado que el señor de remera roja tenia un inmenso bicho en el hombro.
Era un enorme bicho negruzco, un verdadero horror, Abbadon en miniatura. Nadie lo notaba, era increible. El monstruo tenia el tamaño de una pelota de ping pong, y estaba bellamente lleno de pelos duros y de patas largas y afiladas. Revolvia las dos de adelante por toda su cara y por sobre la remera roja del pobre señor adicto al juego. ¿Como, como era posible que nadie lo notara? Si yo con mis brazos y pasamanos y mi libro bajo el sobaco, y con las botellas en plena crisis lo veia, ¿como nadie notaba esa quimera sobre la superficie roja y uniforme? Era un ser mitologico sobre un fondo de sangre, un dragon miniatura sobre la alfombra roja. ¡y lo tenia en el hombro! Creo que es casi absurdo decir que entonces me apremiaban el asco y la angustia mas horribles. Ahora comprendia a Poe, ahora comprendia a Kafka. Toda la maravilla y todo el terror del mundo estaban en mi impotencia para avisarle a gritos al señor que cuidado, que ese bicho estaba en su hombro, que en cualquier momento las patas peludas y endurecidas atravesarian milimetricamente la fibra de algodon de su remera, y que entonces no podria ya hacerse nada y el sentiria minisculos pero enloquecedores pinchazos en el hombro. Aun peor, podria succeder que la abominacion decidiese al fin moverse sobre el cuello, o que intentara meterse debajo de la remera, tal vez atraido por la barriga del señor en cuanto que albergue transistorio. ¿Y que pasaria si por una frenada violenta el maligno insecto volase arrojado directamente no digamos al celular del señor, sino a su mismisma nariz? ¿Puede alguien predecir los resultados de esa tragedia? El señor seguramente gritaria, sus ojos se abririan como platos y tal vez incluso arrojaria, preso de un terror indecible, el celular por los aires.
Casi me dio lastima, crucificado y todo como estaba entre las botellas y el pasamanos, comprender que en tal caso, altamente probable gracias a la insensibilidad del chofer para con los semaforos, el señor indefectiblemente giraria su jeta anteojal directamente hacia la ventanilla y que el golpe no podria menos que matarlo. Y esto no era todo. Existia naturalmente la posibilidad de que el bicho quedase en su salto del lado equivocado de la mejilla, y que entonces el giro del señor lo aplastase brutalmente contra la ventanilla de vidrio plastificado. Este era sin dudas el peor panorama para el señor de remera roja. Sentiria entonces no solo el duro golpe del vidrio contra la mandibula y el parietal izquierdo, sino tambien una materia en parte viscosa (las tripas de Abbadon, que yo imaginaba una pasta blancuzca como la de las cucarachas) en parte crocante aplastarse contra su mejilla. Sentirian sus dientes, gracias a dios protegidos por los musculos y elasticos de la mandibula, la dureza y la tibieza del cuerpo destrozado del bicho, e incluso cabia la posibilidad de que un chorro, minusculo pero no por eso menos horrible, de algun fluido mefitico le llegase a la comisura de los labios. ¿Que amargura, que acidez o que dulzura lo asaltarian entonces con un asco arcaico? ¿Podria el señor de remera roja olvidar ese pequeño instante de sabor insectoide en las fronteras de su boca? ¿Cuantas noches se despertaria asustado, imaginando tener la boca llena de langostas? ¿No correria entonces al baño a escupir y a hacer arcadas? ¿Seria posible imaginarlo llendose a dormir sin un vaso de agua en la mesita de luz? ¿No se volveria un adicto a los dentifricos y a las pastillas de menta?
Pobre señor, yo no podia ayudarlo. Estaba demasiado dividido como para recomponer a tiempo mis partes y avisarle a gritos y gorgorismos que el bicho y la espalda y el culo y la mejilla. Ademas, me bajaba en la proxima. ¿podria alguien, en las paradas subsiguientes, desvelar tambien el secreto, advertir el amenazante demonio y ser Belerofonte? Dificilmente. Todos tenian culos y tenian celulares. Nadie notaba el bicho, nadie tenia botellas, nadie miraba los hombros de señores gordos. ¿Podria el darse cuenta de su suerte por si mismo? Imposible, imposible porque nadie predice su propia muerte, y ademas estaba la negacion. Su hombro era demasiado grande y su cuello demasiado corto... aunque tal vez lo habria podido ver por el reflejo de sus anteojos, pero entonces estaria la negacion, la psicologia cristiana, el autolavaje de cerebro: "No, yo para nada tengo un bicho en el hombro. Espejismos, puros espejismos y juegos de la mente", diria seguramente el señor.
Finalmente me baje del colectivo con ambas botellas sanas, ahora felizmente tintineantes y coloridas como un arbol navideño. Cuando el colectivo arranco, pude ver con vida por ultima vez al señor de remera roja. Moriria unas tres paradas despues, justo antes de llegar a Liniers. Yo lo leeria en los diarios al dia siguiente. Sentiria una vaga culpa, rapidamente mitigada por un analisis que me autoabsolveria al cabo de unos minutos, y ademas estaba mi natural desinteres para con la gente culona. Solo una cosa me persigue: Es mi ultimo vistazo sobre el bicho, con el colectivo arrancando y la sensacion de no retorno. Era una mancha negra y asesina sobre otra mancha roja y ondulante, era la angustia de sentir un globo a punto de reventarse.

Miscelanea Urbana I

Camino. Camino. Me veo, me siento caminar. He caminado. Caminare. Terror ante la marcha forzada: Yo camino, Tu caminas, el camina, ella c amina, todos caminan; El pais, el Hombre, la Historia camina.
¿He hecho alguna vez otra cosa que caminar? He caminado, aunque sea solo un paso, durante todos los dias de mi vida. ¿Siempre caminare? ¿Caminare a la plaza, al cine, al trabajo, a la parada del colectivo, de ida o de vuelta, a ningun sitio? ¿Todo sera para mi un camino? Caprichosa dictadura de los pies.
No caminar. ¿por que ese frenesi, esa locura, ese hastio de estar siempre caminandose algo? Caminando algo que tambien a su vez camina, hormiga sobre las hojas, hombres sobre la tierra. Caminar lo que camina: Horror cubico.
No caminar. Ubicuidad, ese viejo sueño de nuestros abuelos. El reposo, liberacion de la vieja carcel platonica que debe caminar hasta para ir al baño.
Caminar es una locomocion imperfecta, inaceptable. Vilmente articulada, desmenuzble como el ala de un pajaro, descomponible en etapas y momentos que se plegan al viejo metodo de Cartesius: partes claras y distintas. Engranaje Mecanico, oposicion y negacion misma del Espiritu que, como se sabe, no camina. Primero se dobla imperceptiblemente el muslo, en algo que es como un miedo secreto, el miedo de los constructores de la torre en Babel. Luego es algo como un jalon, ya casi consecuencia necesaria del muslo, una explosion de energia que hace publico el desastre; La explocion condiciona todo el cuerpo con una armonia que es casi bella. Es un temblor, un erizarse de esa materia pachorrienta que es el cuerpo. El temblor lo obliga a romper la inercia y a activar el resorte de la rodilla, a girar la cadera y a impulsar la el despliege del brazo-pendulo, y entonces ya estamos en ello con precision, casi sin dernos cuenta. Caminamos, caminamos con la precision magica de una caja musical.
Ya se extiende la terca pantorrilla, ya se estira el largo brazo hacia atras, ya se afirma el valiente pie que sostiene a la columna, ese enorme panqueque de carne y huesos. ¡caminamos! Un paso, luego dos, dostres, cuatrocinco, derecha, izquierda, derecha.
Locomocion imperfecta, imferpecta, infecta. Completamente inferior a otros movimientos. Mucho mas dificil que el nado, mucho mas grosera que el vuelo, menos practica y segura que el repto, mas dolorosa que el galope cuadrupedo, practicamente un crimen en comparacion con hundirse o flotar.
Vivir sin caminar: He ahi mi paraiso, mi eden. Me horrorizo de solo pensar mi cruel realiad: condenado a las caminatas. Sufro para siempre, Sisifo de a pie y especie de Anteo invertido. Condenado a los limites de mis piernas y a la resistencia de sus musculos, a los calambres... ¡a caminar incluso en los sueños!
Presentenme ustedes al mas gallardo e los gallardos militares militaristicamente militarizados en lo militar, y yo encontrare su marcha tan torpe como la de un pato ebrio; Presentenme a la mas sensual de las caderas, en intima y armonica conexion con dos muslos hermosos como vasijas, y en conjunto con pantorrillas largas y finas como el caño de un arcabuz español. Presentenmelas incluso enfundadas en falda y soberbios tacones cloclocleantes, a la luz de la luna y sobre la vereda del bajo porteño, donde cada sombra es un deleite y cada clac del taco un eco, y yo escupire hacia el costado en desprecio de esa ridicula caminata pendular.
Muestrenme incluso esos primeros pasos del niño, esos pasos inseguros y alados, temblorosos como el aleteo de la polilla, llenos de feliz inconciencia y pletoricos de la maravilla que solo acompaña a aquellos que por primera vez transgreden una frontera; Muestrenme esa sagrada procesion, esa exaltacion de la vida, esa degradacion del futuro hombre el cosa-caminadora, y yo abrazare siempre la sagrada zancadilla, el piadoso empujon y el tacle ineluctable.
¡Para mi solo la caida, solo el tropiezo, solo la Dionisiaca zancadilla, alegre palo en la rueda de la locura del bipedo, estiletazo en el orgullo del automata, fin de la imperfeccion!