10 sept 2014

Vicky Waiting

Aunque no tenga nada que ver, aunque ahora ya no importa, yo ya una vez escribi esto. Es decir, escribi un cuento que era identico a esto, y que tambien era identico a una cancion que ahora acabo de escuchar por primera vez. La cancion es una cancion de jazz que, en cuestion, es homonima del titulo, y entonces esto que escribo y que ya escribi y luego desdije y estupidamente (tal vez) borre y ahora rescribo es como ese otro texto y como la cancion de  jazz, salvo porque no es para nada como la cancion sino que es la cancion. Pero como dije, ahora ya no importa.
Importo esa tarde, Vicky, cuando te encontre en la plaza como si esperaras. Y fijate que no digo me esperaras, sino solo esperaras, si, como si esperaras algo o no, porque tal vez no era algo sino nada, sino solamente a la espera, expectante. Mi falseamiento de los hechos no podria llegar a creerme el objeto indirecto de ese verbo esperar, que mas que verbo (categoria lexica que expresa accion o movimiento) deberia ser algun tipo de adverbio, algun lexico de modo, y aun mas en tu caso, dado que esa tarde soleada no esperabas nada (jamas crei que me esperaras, que esperaras a nadie), sino que solamente esperabas. Esperar...
¿Que es esperar, me queres decir? A ver, veamos: Tener esperanza de conseguir lo que se desea. ¿Que deseabas? Definitivamente deseabas algo. Luego de tanto tiempo, de haber escrito y borrado y vuelto a escribir, a tanto tiempo y espacio de esa tarde en la plaza que ahora recuerdo no era para nada plaza, y mucho menos una plaza de La Plata como crei por tanto tiempo, sino que mas bien era una tarde de mucho calor en parque Centenario o Rivadavia, entre los chicos y los puestos, entre las pelotas de futbol y los mates de tanta gente, pero sobre todo cerca de la calesita y de los puestos. Los puestos se me imponen sobre todo, Vicky. Los puestos y verte parada en la vereda, sobre avenida Rivadavia, absorta contemplando una manta repleta de cosas que eran como gorros o pantallas de velador, verte absorta y sin verme y pensar que era como si estuvieses esperando, mas no esperando algo, sino, en fin. 
¿Que estabas deseando? Yo no me habria acercado de no oler eso que era como un deseo disperso, como una nube de tabanos verdes y dorados que te rodeaban zumbando y cantando, alborotando tu pelo rubio y largo, rozando impavidamente y con esa furia ciega de los tabanos tu piel tan invadida por el calor, tan tubo fluorescente, tan tan.
Esperar: Tener esperanza. No. ¿Creer que va a succeder alguna cosa? Muy posiblemente. ¿y si no? Desear que algo ocurra. Eso ya casi es un verbo. Es interesante la cuarta definicion de la RAE:
"Permanecer en un sitio donde se cree que ha de ir alguna persona o ha de ocurrir algo". Mientras oigo Abide with Me realmente sospecho si es realmente la cuarta definicion de la RAE, puesto que ahora recuerdo que tal vez ese recuerdo sea tardio, o tal vez incluso inexistente porque, ¿me habias esperado? Ahora creo que en realidad te encontre un poco antes, en las cuadras cuyos nombres nunca recuerdo, pero que rodean entre bares y puestos de diario la estacion de Caballito, y que entonces hablamos de musica y me acompañaste o te segui al Parque, y ya entonces mientras caminaba y te rozaba minusculamente con el brazo, mi brazo largo y levemente peludo y tu brazo casi espectral, siempre tan falto de esa cadencia tan artificialmente natural que poseen la mayoria de las mujeres. Vos te movias como empujando el aire, como una sirena o una medusa, levemente inclinada hacia adelante, hechandote sin quererlo la pajarera rubia en la cara y en los ojos, haciendome pensar que buena falta te harian unos anteojos de carey.
Y fue entonces despues, cuando vos veias o creias ver las pantallas o los gorros que yo me aleje hacia la calesita para acariciar a un gato muy marron y muy gordo, para luego voltear y admirar la perspectiva de como una hermosa sirena rubia esperaba (cuarta definicion. Exempli Gratia: "te espero  las ocho), y ahora tambien recuerdo otra semantica de esperar, y es la de parar en una actividad hasta que succeda algo. E.G: Esperemos a que se enfrie para comer. Esperemos. ¿Yo no esperaba algo tambien? 
Porque no habia razon para irnos o para quedarnos, y haciamos mientras pretendiamos no hacer, y pretendiamos buscar (yo discos, vos quien sabe) cuando en realidad esperabamos a que algo succediese. Todo esto puede haber sucedido de este modo, o al menos un poco de este modo. No hay que fiarse de los escritores como yo, tan propensos al monologuion. Fijate que practicamente no recuerdo nada de lo que hablamos esa tarde, ninguna frase tuya, nada concreto, solo la sensacion de lo frio de tus manos pese al abrumador calor, salvo esa repugnancia como de murcielago que siempre me inspiro el sudor frio, salvo la sensacion de un embudo hueco en el centro del mundo; Eso y la espera, la espera y esas cosas como tabanos de jade o moscardones.
Deberia haberte besado, ahora lo se. 
Dos personas que esperan es mal negocio. Algo inutil, kafkiano, que huele a tramite o a cola de hospital. Esperar, paciencia, paciente, hospital. Todo Falso, pura literatura. Ver una mujer de pollera roja y pensar en el diablo, ver el mar y pensar en los jonicos, el insomnio y la muerte: todas trampas. Todas trampas, si, pero algo de eso habia. Tal vez no pense en los hospitales. Casi con seguridad no pense en ello. Yo nunca pienso esas cosas. De hecho, casi nunca pienso nada. 
Esperar por. Durante. En la puerta. Con sueño.  A que acabe.Dejar esperando. Un beso. Bah, 
Esperar en el sentido de influir. 
- Vicky, espero algo de vos - Ergo, estoy aca como si fuese presion atmosferica. Vos seguramente me habrias mirado sin decir una palabra, en esos angulos raros que tenias, ni de frente ni de costado, ladeada de un modo extraño, cual cobra u flamenco, y yo te habria dicho que
- Me gustas, estoy aca porque me gustas, pava, pavota, pavita, soporto el calor y las señoras conchetas que toman cafe del otro lado de la avenida solo por vos, por tu pelo y porque te quiero.
Pero las cosas no succederian de ese modo. Yo no hablo nunca asi. Asi hablan algunos personjes que cada tanto leo, que leo para llenar los huecos de estas escenas. No, las cosas no ocurririan asi. Ocurrian menos Maria y Castel y mas vos y yo, mas realidad, aburridamente, vos zorra entre los puestos, negando querer las uvas, yo perro de caza detras de la zorra plateada, hasta ir a tomar una gaseosa cerca de la fuente o en los bancos de madera, y entonces te habria besado sin conmiseracion alguna, en la boca y sin una incomoda palabra de por medio, silenzio stampa. 
Es raro que no lo haya hecho, me digo ahora. Casi nunca resisto la tentacion de besar una mujer que repentinamente me gusta, sobre todo si es en una plaza y hace calor y es tan rubia y tan desfalleciente, sobre todo si hay casualidad de por medio (la casualidad deberia absolvernos de las peores villanias). Porque fue eso: me gustaste repentinamente, porque si, porque yo buscaba un ejemplar de Nadja que no encontraria hasta meses despues (en ese mismo parque o en otro muy parecido) y vos nunca me dijiste que hacias ahi, tan irrealmente ahi, inutilmente estabas ahi, tan de codo contra el farol a la noche en una esquina de la boca o san telmo que Sol - Do. Por todo eso y tambien porque estabamos solos y caballito es siempre hermoso por la tarde, con sus sombras y sus calles empedradas. Las sombras y los empedrados son como invitaciones a los besos y a los paseos en carrosa, las herraduras en las piedras hacian (hubiesen hecho) clap-clap-clap-clap, y el sol se esconderia demasiado rapido detras de algun edificio. No hubiera hecho nada mas que besarte, de eso estoy seguro.
Incluso ahora no puedo asegurar que fueses vos, Vicky, la que ese dia me habias gustado repentinamente. Antes y despues de ese dia fuistes y volvistes a ser nada o poco menos. Ahora no pasarias del te con leche y la charla amena, aunque te me aparecieses vestida de encaje victoriano, con un hermoso parasol blanco y todo. Las cosas son un misterio. Yo creo en las posesiones. Con ese calor, quien te dice que con ese calor y tu debilidad no fueses un poco como las locas (posesas recurrentes), no fueses un poco otra (¿que hacias ahi, de todos modos?), mitad vos y mitad ese pozo vacio que flotaba en el aire y me arrastraba muy cerca tuyo.
Lo interesante, o lo aburrido, es que no puedo precisar como termino todo. ¿Acaso termine comprando una navaja, casi por despecho? ¿Acaso todo transcurrio como una cancion ya archisabida? No puedo evitar pensar que en el primer texto, protoversion de este mismo y anterior a la cancion, la historia terminaba de otro modo, que yo intentaba besarte y vos me dabas vuelta la cara de un cachetazo, o solamente movias hermosamente la cabeza hacia un costado, como un armiño o como Marusja la hermosa rusa del Sanatorio Berghof. Tambien podia terminar de la manera contraria a esta o a la anterior. El problema es que todas estas son opciones de la literatura, y que en la vida real suele imponerse el habito, la fuerza que nos mantiene fijos en la insana costumbre de dejar pasar, casi con desgano, las oportunidades y con ellas, los errores y los aciertos. A esta altura ya da igual. Da igual porque esto es darle vueltas a lo mismo, a algo que esta en algun lado, congelado en esa tarde y en los pedazitos de iris que escapaban de tus pestañas demasiado cargadas de esa cosa negra (siempre ignorare el nombre) que las egipcias y los mapaches tienen sobre los ojos. Al igual que ahora, estabas compuesta, como yo, mas de ausencia que de presencia.
Entonces tal vez estabamos, aun estando ahi, estando en otro lado. Es decir, siendo en otro lado. Es un escape facil, tan fantastico que parece infantil, Vicky. Pero es que de otro modo nunca podre entender como vos y yo estupidamente caminando por algo mas de dos horas entre los puestos hablando de nada y mirando la nada y pasando entre las lonas llenas de señoras y chicos insportables y tal vez al fondo alguna banda callejera, formando una figura que no solo no podia cerrarse, que era tan dificil de vivir sin la fuga, sino que tampoco podia (aun no puede, eso obvio) escribirse, irrefutablemente inenarrable, prueba externa este texto que seguramente borrare. La cancion ha ayudado mucho, no hay duda.

PD: De algun modo, Vicky, esto es una carta. Es molesto tener que publicar esto obligado por la sincronizidad de una cancion entre tantas, molesto haber tenido que sacar a revolotear lo que ahora no son mas que fragmentos de recuerdos, ya seguramente contaminados por mil mecanismos psicologicos, por el orgullo y la influencia de la poesia de Goethe, para citar una de las muchas deformaciones que afectan lo que fue real. Escribir es pasar la realidad por una picadora de carne. El anonimato que con esfuerzo (el mio) mantenes en estas lineas es solamente la imposibilidad de los lectores para reconocerte (si te conocieran) del otro lado, del lado de la carne picada, del lado del espejo falso o destruido.

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