16 ene 2024

Aterrizaje de Emergencia

 Ultimamente me esta pasando que me cuesta levantarme del inodoro. No tiene sentido negarlo: me cuesta cada vez mas. 

Siempre he sido de tomarme mi tiempo a la hora de hacer caca. El cuerpo tarda sus buenas horas en fabricar la susodicha caca y gasta increibles cantidades de energia en el proceso que llamamos digestion y que consta de transformar, por obra no menos milagrosa que aquella por la cual la alquimia convierte en oro el plomo, digamos una milanesa con papas fritas en exactamente (restados fluidos y nutrientes que pasan a formar parte de nuestro cuerpo) la misma cantidad de materia en forma de un pastiche marronverdoso de insoportable olor y dudoso tacto. Por lo cual, respetando todo este valor agregado, toda esta valia que nuestro cuerpo le agrega a la materia, la deposicion de esta deberia ser lo mas decorosa posible. Conozco de personas y hasta de culturas que suelen realizar una oracion a la hora de despedir la mierda. Como persona esceptica y racional que soy, no procedo yo mismo a rezarle a la mierda o a la digestion, ni a agradecrle a ningun dios de la pedorreada por el sorongo nuestro de cada dia, pero si siento una sana simpatia con  todo lo que a ellos los lleva a estos ritos.

Pero, volviendo, la cosa es que me demoro mucho en defecar. ¿que cuanto es mucho? Es una buena pregunta, la verdad que no tengo una media. Pueden ser de quince minutos a cuarenta y cinco, dependiendo de cuanto y que haya comido, y tambien de lo que me lleve al baño. Mis preferencias alimentarias y mis fetiches para el baño serian objeto de otras reflexiones. Para orinar, en cambio, soy bastante mas rapido. Apenas unos treinta segundos de media. Quizas sea porque es mas dificil distraerse meando que cagando. Sobre todo porque suelo hacerlo de pie, siempre mas incomodo que sentado, y tambien porque necesito usar las dos manos, mientras que defecar nos deja siempre con el culo sucio pero con las manos limpias.

Como tardo mucho, me distraigo. Suelo leer lo que tenga a mano, que muchas veces suelen ser libros que me llevo de la habitacion inmediatamente anterior donde me encuentre, o bien boludeo con el celular viendo una infinidad de videos inutiles que no sirven absolutamente para nada y que son casi una defensa artistica de eso que el marxista Paul Lafargue llamo "el derecho a la pereza" alla por el mil ochocientos nosecuanto. 

El problema viene, como dije, a la hora de querer levantarme. O, mas bien, una vez que me doy cuenta que el proceso estomacal, intestinal y anal ha llegado total y completamente a su fin. ¿exactamente como sabemos que hemos terminado de cagar? Es una pregunta mas interesante de lo que piensan, y muy profunda tambien; Me llevaria a pesadisimas disqusiciones metafisicas y por eso no la abordare aqui. Digamos solamente que en mi caso tengo una certera intuicion intelectual de que ya he vaciado los compartimentos. Lo que toca, segun las buenas practicas, es hacer un bollito de papel higienico para proceder a la limpieza del culo. Es una buena practica limpiar las herramientas antes de guardarlas, y no soy yo un cinico ni un pragmatista extremo, por lo cual nunca le encontre sentido a la paradoja de que no tiene sentido limpiarse el ocote si uno va a seguir cagando en el futuro. Silogismo que ademas no es formalmente verdadero, porque nadie tiene la vaca atada y nunca sabemos si esta cagada sera nuestra ultima cagada.

Entonces hago el bollito y me dispongo a pararme, y ahi esta el problema: no puedo pararme. De hecho, me doy cuenta, no siento nada de la cintura para abajo. Es como si me hubieran inyectado lidocaina en la espina dorsal, a la altura del huesito dulce. Me voy palpando con los dedos de la cintura para abajo y comprendo que la insensibilidad empieza mas bien al nivel de las nalgas, en los gluteos y en los musculos que creo se llaman cuadriceps. Lo unico que siento, por decir algo, es un hormigueo, que comienza a la altura de los gemelos y que cuando llego a los pies se siente como si hubiera metido ambos en un nido de avispas. Lo mas desesperante, sin duda, es intentar mover los pies. Siento como el cerebro da la orden muda y eficiente, y como esta recorre a velocidad supersonica el cuell y la espalda, cruza la frontera de la cintura y se pierde en ese limbo hormigueante. Jamas llega a los pies, los cuales no se mueven ni un milímetro y en su inmovilidad hay algo como una malvada carcajada.

Esperar no mejora el asunto. Sospecho que la paralisis y la falta de sensibilidad debe tener su origen en una mala postura a la hora de sentarme en el inodoro. Quizas ciertos nervios prensados, cierto cortocircuito en la circulacion de la sangre, no lo se. Soy una persona esceptica y racionalista, por lo cual siempre busco causas naturales a efectos naturales; Lo cierto es que esto me ha empezado a succeder de aqui a un tiempo y mi postura para cagar ha sido una y la misma desde que tengo memoria. ¿sera tal vez algo de la edad? Imposible saberlo. No he consultado con un medico. En parte porque el asunto me aterra. ¿quien sabe si no sea el comienzo de algo peor? Un hombre que no puede limpiarse el culo es alguien que no sabe cagar. Y no saber cagar, como no saber amar, es no saber vivir. Es un sintoma de ello. ¿y si esto tiene raices psicologicamente profundas? No quiero explorar mi psique. No quiero descubrir, tras meses o años de costosa psicoterapia, que mi paralisis de los miembros inferiores se origina en algun oscuro e insondable trauma de la niñez; Trauma que quizas no exista y nos hayamos inventado, nosotros o el psicologo, en el proceso mismo de la terapia. Nosotros porque siempre somos lo suficentemente inteligentes para mentirnos y ocultar las verdaderas causas, y el psicologo porque precisamente vive de soluciones imaginarias a problemas inexistentes.

Pero, ademas, confieso que no he ido al medico precisamente por lo mismo: porque me intriga al mismo nivel que me aterra. Por un lado, no quiero saber la causa pero, por el otro lado, si quiero saberla. Y por saberla me refiero a descubrirla por mis propios medios. No quiero encargarle a ningun advenedizo el proceso espiritual de iluminarme. Imaginen uds si Goethe hubiera ido al psicologo: no tendriamos hoy "Fausto". Imaginen si Descartes o Kant hubieran ido. No habria hoy ya tratados metafisicos de renombre y, llamenme paranoico, pero no es casualidad que el auge de la psicologia coincida con el declive de la metafisica. Hoy los hombres le encargan el trabajo a otros y esos otros, claro, no le ponen el mismo empeño. Ningun jardin florece tan lindo como ese que cuidamos nosotros, esta claro.

Esperar, entonces, no mejora el problema. Es mas: lo empeora. Porque antes me pasaba una vez cada tanto, y la paralisis era parcial, solo de una nalga, digamos la derecha, o bien de las dos pero solo hasta las rodillas, hasta la pantorrilla... y ademas, no duraba mucho. Solo un minuto. Luego dos. Cinco. Ya entienden la idea. La situacion ha venido empeorando poco a poco, y la ultima vez estuve la friolera de 9 horas en el baño, sentado en el inodoro.

Vivo solo, por lo cual nadie puede darme una mano, ni tampoco alarmarse. Viviendo con otra persona quizas ya me habrian obligado a tomar cartas en el asunto. Fuese por amor o por pragmatismo puro, porque piensen que no seria gracioso querer ir al baño y que tu compañero de piso tenga para 9 horas...

Fuera de eso ¿que opciones tengo? Yo diria que no muchas. Limpiarme el culo sin levantarme del inodoro es practicamente imposible, y levantarme del inodoro sin usar las piernas no es mucho  mas factible. Aunque puedo, con la pura fuerza de brazos, levantar el resto de mi cuerpo, para esto necesitaria un punto de apoyo, el cual no tengo. Y como mi baño es chico, la unica que me queda es dejarme caer al suelo, girarme boca abajo, y limpiarme el culo recien ahi. Mas facil decirlo que hacerlo.

Llevar a cabo esto ultimo, que llamo, en mi inagotable sentido del humor, "aterrizaje de emergencia", ha sido bastante problematico. Para empezar, ya lo dije, mi baño es muy chico. Es imposible aterrizar sin golpear algo. A la derecha tengo la bañera, que sentado me llega a la altura de la cintura. De frente, que es el espacio mas intuitivo para dejarme caer, sobre todo porque puedo amortiguar la caida con los brazos, tengo la pileta, por lo cual si me dejo caer voy derecho a darme la cabeza con una masa de marmol en forma de fuente. A la izquierda tengo el bidet, una especie de vesicula del baño, es decir, un organo que esta ahi desde siempre pero que nunca he servido para que diantres sirve, algo asi como el templo de un dios desconocido. La mejor opcion, sin dudas, es arrojarme al noroeste, es decir, hacia adelante y a la izquierda. Por supuesto, lograr esto de un solo "salto" - y digo salto porque en realidad para saltar se usan las piernas y precisamente es lo que no puedo usar - es necesario tener una destreza corporal de la que carecia totalmente hasta las ultimas semanas, y la cual he ido ganando poco a poco con el doloroso pero efectivo metodo experimental de las ciencias duras: prueba y error a base de hipotesis. Hoy en dia, si bien no me considero un maestro, creo que sin dudas podria ganar el campeonato barrial de "arrojarme del inodoro sin romperme la crisma".

El aterrizaje de emergencia me permite, entonces, limpiarme lo que ya saben. El problema es que, como todo procedimiento de excepcion para situaciones apremiantes, tiene consecuencias. Todo Kamikaze paga un precio. En este caso, el precio es quedar de panza en el suelo frio del baño. Y es que, una vez que estoy limpio, y me vuelvo a poner los pantalones, no me queda otra mas que esperar a recuperar la movilidad, y el piso es sin dudas mas incomodo que el inodoro.

Iba a dejar este texto aca, pero he vuelto a editarlo tras unos dias. Ahora comprendo que habria sido mejor llevar este texto como una bitacora, que podriamos llamar, no lo se "Diarios de Mr Toilette" o algo asi. He vuelto varias veces a revisar el texto y no se me ocurre un nombre mejor. Otra opcion habria sido un relato epistolar. Lo pense seriamente pero al final lo descarte. La situacion de una persona enviandole sentidas cartas a un supuesto amigo o amante sobre que no puede cagar apropiadamente me parece que raya lo ridiculo. Ademas se deberian incluir las respuestas del destinatario, algo para lo cual, como no soy escritor ni tengo en general buena imaginacion, no me siento capacitado.

La cosa es que al final he decidido salir del baño una vez que termino de asearme. Esto tampoco me resulto nada facil. Tengo la mania de cerrar con llave la puerta del baño. Como ya les aclare que vivo solo, seguro estaran pensando que eso no tiene sentido, y en parte asi es, por eso elegi la palabra "mania" en vez de "habito" o "costumbre". Mania: preocupacion caprichosa y a veces extravagante por un tema o cosa determinada. 

Me gustan las puertas cerradas y abiertas. Cerradas cuando estoy dentro de un cuarto, abiertas cuando estoy afuera. Afuera y adentro es relativo, claro, sobre todo viviendo solo. Lo que no me gusta, y de hecho diria me desagrada fuertemente, es que me abran la puerta del baño mientras estoy en lo mio. Esta repugnancia la arrastro desde mi mas tierna infancia. Me crie con muchos hermanos, todos ellos bestias salvajes sin el mas minimo respeto por la sacrosanta privacidad que exige la practica de cagar en paz. Y, para peor, la puerta de ese baño era corrediza, sin llave y sin ningun medio tecnico de impedir que otros la abran. Por eso, entre las muchas promesas que me fui haciendo en mi niñez para implementra a la hora de vivir solo, una de las mas importantes fue la de tener un baño con llave y la de cerrar siempre la puerta tras entrar. 

Como la puerta de mi departamento actual es algo vieja, suele abrirse si no la cierro con llave. Todo esto para explicar que, desde el suelo, debo arrastrarme cual paraplejico (que es lo que soy en esos momentos) y colgarme de la llave como un naufrago del madero, girarla dos veces y luego dejarme caer, ahora hacia atras, para poder abrir la puerta que, para mayor gloria de ese dios bromista que rige todos los destinos, se abre hacia adentro, dejando aun menos espacio del que ya habia.

Una vez que salgo, puedo arrastrarme libremente por toda la casa, hasta que la sensibilidad y la sangre va retornando poco a poco y rio arriba desde los dedos a los pies, de los pies a los tobillos, a los gemelos, rodillas, muslos, gluteos, para poder finalmente incorporarme.

De aqui en adelante dejo el relato. Han pasado algunas semanas desde el ultimo parrafo a este. Sospecho que no podre volver a actualizar el texto. En mi ultimo ataque, la paralisis ha afectado parcialmente a los musculos del estomago y torax. Si quedo inmovilizado tambien aqui, no podre realizar la contraccion necesaria para efectuar el aterrizaje. Supongo que dentro de unos meses, alguien, no imagino quien, se extrañara de mi ausencia y me enviara un mensaje al celular. Si aun puedo usar los brazos, le respondere que aqui estoy, sin novedades. Si ya no puedo usarlos no respondere nada. Llegaran mas mensajes, y luego dejaran de llegar. Y un buen dia, que puede ser en unos meses, en unos años o tal vez nunca, alguien entrara a mi casa, y luego entrara a mi baño (para lo cual debera forzar la cerradura y abrir la puerta hacia el lado de adentro, y me encontrara muerto pero rigido, sentado hieraticamente en mi inodoro como un emperador egipcio en su sarcofago. En base a estas especulaciones, adopto cada vez que me siento en el inodoro una pose solemne y regia.


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