27 jul 2016

¿cual es tu revolucion humana?

"¿Cual es tu revolucion Humana?"
Lo vi la primera vez que salia del trabajo. Esta escrito con aerosol sobre una pared que tiene el tamaño justo para que una agrupación aleatoria de símbolos plantee el interrogante, para no decir la acusación, al desprevenido caminante; Porque es definitivamente una acusacion, un reproche, un escupitajo en plena cara, si es que el alma es algo y si es algo que puede llegar a tener una cara (porque es sabido que tiene muchas). Formas, Tropos. Un escupitajo o algo que se parece mucho a clavar una mariposa con alfileres a una plancha de corcho, suponiendo que el alma de un pobre infeliz que se pasa el dia en una oficina 8 horas al dia pueda darse el lujo de la analogia con la mariposa. Seria todo un milagro que pueda darse el lujo de la analogia con cualquier cosa. Habria que pensar en el sentido que tiene la analogia como un bien suntuario para la psique del oficinista promedio.
Lo importante, lo terrible, lo increible y a su vez lo tediosamente aburrido, lo indeciblemente acartonado es que cada vez que yo salgo del trabajo tenga que ver ahi en la pared esa preguntita asquerosa, "¿cual es tu revolucion humana?", como una patadita en el culo, como una felicitacion de algun supervisor mitad cinico y mitad comprensivo, Dostoievskianamente desagradable, de esos tipos que te generan unas sanas ganas de arrancarle uno a uno los dientes con una tenaza.
La patadita en el culo gramatical, aforistica, socarrona, casi una carcajada del universo contra lo ridiculo de la existencia del hombre sobre la tierra.
Pero no. No tanto sobre la tierra: sobre el asfalto. Sobre las carreteras ciclicas y los monolitos electricos. ¿No seran estas inscripciones la mismisima risa del enano de Zarathustra? Tienen, por lo menos, la precision de bisturi y la solidez del diamante.
"¿cual es tu revolucion humana?". Es pasmoso como una frase anonima, escrita quien sabe por que imbecil, nos refuta absolutamente a todos, a casi todos. ¿Sabran el resto de las sombras que caminan conmigo y contra mi, subiendo y bajando de colectivos y trenes, saliendo y entrando por puertas giratorias que los llevan a sus cubiculos dantescos, que su existencia esta para siempre puesta en riduculo, aniquilada y reducida al polvo por esa fracecita? Imposible saberlo.
Aun mas: Si tengo que ser sincero, tengo mis serias dudas acerca de la existencia real, objetiva y "en si" de aquella escritura sobre la pared. En efecto, ¿quien plantearia esa exigencia mitad metafisica, mitad politica, en la pared de un medidor de gas que esta entre un supermercado mayorista, al que todo el mundo (menos yo) sale y entra en auto y un hotel de alojamiento, bien llamado telo, al que todo el mundo (menos yo) sale y entra en coche?
Alguien, alguna vez, decidido o indeciso, feliz o triste, apurado o como quien tiene todo el tiempo del mundo, borracho o sobrio, escribe una frase en una pared. La frase es, en si misma y como toda frase, carente de sentido alguno. La frase en si misma es una runa, es cortes tallados sobre la corteza de un arbol, es una piedra arrojada al rio, con la unica diferencia que el aerosol perdura en el cemento mas que el corte en la corteza. Y entonces queda ahi, muerta (o casi), congelada, en hiatus, virus o piojo, a la espera de cobrar sentido. Y para eso necesita, en primer lugar, que alguien la lea. En segundo lugar, el que la lee tiene que tener una afinidad. Pero ojo, no con la frase. Y lo que ocurre aqui es mas bien extraño. El que lee tiene que tener una afinidad con un sentir o estado de animo que, de algun modo, cuaja a la perfeccion con la frase. Y entonces la frase cristaliza algo que ya estaba como molestando, como estrangulando o como impulsando al que desprevenidamente lee. Fogonazo.
Entonces, toda frase escrita esta escrita para todos y para nadie. Y esta frase parece escrita maliciosamente para mi. Cuaja perfectamente, es un martilleo, un martillazo mas en el martillazo constante que nace y muere con la conciencia: "¿Cual es tu revolucion Humana?"
¿cual es? No lo se. Pero estoy seguro que sea cual sea, no consta en solamente hacerme la pregunta, no consta en ser interrogado por una pared anonima.

12 jun 2016

El canto lejano de un pajaro terco era todo lo que se oia. S. esperaba fastidiado y con dolor de cabeza, en uno de los andenes de la estacion Florida Este.
La estacion era un paraje silencioso a esa hora, y S. pensaba en Lima o en La Paz en tiempo del Virreinato. El cielo era celeste y limpido, y hacia el sur se divisaban imponentes y siniestras, los nubarrones de una tormenta salvadora. El aire pesado y casi irrespirable le daba a S. la sensacion de estar flotando en un mar repungante de materia gelatinosa, en la que tambien flotaban todo tipo de moscas y mosquitos, restos de comida y trazos de humo. El tiempo parecia, dentro de ese flan barroso que era la existencia, como suspendido o al menos adormecido.
- Buenos aires - silbo S. entre dientes, con un tono entre cinico y aburrido. Y acto seguido pateo una piedrita que de algun modo milagroso habia salido del anden. El infierno que a esa hora era el tren Mitre aseguraba que el proximo tren, y el otro y el siguiente, vendrian cargados de osamentas humanas hasta sus limites fisicos y espirituales, por lo cual, si uno no queria pagar el transporte con su humanidad toda, habia que dejar pasar al menos cinco o seis trenes.
- Boreas hace sentir su ausencia - dijo S.
M., que hasta entonces se habia mantenido orgullosamente en su segura forma de ovillo - crisalida sobre un banquillo, saco la cabeza de entre sus brazos.
- Autros, estupido - corrigio M.
- Bueno, Autros. De cualquier manera no tengo ganas de hablar. Odio el calor, este puto calor de mierda. S se callo repentinamente. No tenia sentido. Simplemente no soportaba el calor. Lo ponia inestable y de un humor pesimo. El viaje seria un infierno y daba por descontado que no valdria la pena.
La lluvia era en ese entonces su unica esperanza y consuelo.

8 mar 2016

Siempre me pregunte acerca del habito masculino de dibujar sendas pijas, tambien llamados penes, garlopas o chotas, en las puertas de los baños de hombre. Uno va al baño, se sienta en el inodoro para hacer lo suyo, cierra la puerta para tener esa fragil pero preciosa intimidad que es indispensable para el buen cagar y, ¡zas!, se encuentra con el grotesco dibujo del organo genital: Ahi, al nivel de la cara o al de la cintura, como un enigma de mal gusto.
No puedo siquiera contar la cantidad de veces que me succedio esto ultimo, esta secuencia. Con el tiempo, uno aprende o bien a ignorarlas, o bien a dibujarlas, o bien a preguntarse acerca de ellas. En mi caso fue esto ultimo. ¿Cual es su sentido? Tengo que admitir que mi curiosidad de psicologo se activa instantaneamente con estas cosas. En efecto: ¿que lleva a un tipo, a un tipo que tiene su vida, sus problemas, que probablemente viene o esta en el trabajo, que tiene cuentas que pagar, a sacar un lapiz o un marcador o una moneda para a continuacion garabatear una pija en la puerta del baño?
Uno puede postular sin mucho esfuerzo todo un abanico de teorias y de hipotesis: Que es obra de degenerados homosexuales, que es un reducto arquetipico del primitivo culto falico, que es producto de adoradores del dios Shiva o del Divino Dionisos, que es producto de una vanguardias litopornografica, que es una expresion del estallido de la libido masculina, que es algun tipo de pintura rupestre con fines magicos , que es una marca infaltable de la viveza criolla y del machismo porteño. Y del mismo modo, surgen tambien las correspondientes preguntas: ¿no es raro que las pijas esten siempre del lado de adentro? ¿Acaso el dibujante no realiza que esa pija estara siempre destinada a los ojos de otros hombres? ¿por que estan siempre grotescamente talladas, con un trazo epileptoide o una morfologia que recuerda al mono o por lo menos al salvaje?
Naturalmente, uno podria pensar que el pensamiento causal realiza facilmente la transiccion de la funcion urinaria a la funcion sexual o reproductiva o, dicho de otro modo, la transicion entre el pene y la pija. Quizas sea que en la intimidad del cubiculo el hombre redescubre su organo masculino, o tal vez el falo sea el articulo artistico mas interesante dentro del cubiculo, seguidito de cerca por la mierda o por las agresiones de indole deportiva.¿
Quien sabe.


12 feb 2016

Breve Disección Onirica

Tuve un sueño en donde yo era el personaje secundario. La conciencia pasa a segundo plano, pasa a ser mero espectador. Digamos que yo era el amigo del protagonista. Un Amigo - Narrador al mejor estilo de Watson con Holmes.
La pelicula, si puede decirse asi, estaba ya empezada cuando yo tome posesion de mi papel.
El protagonista, que no era yo pero era yo o era una parte mia, tal vez la mejor parte, habia sido un rebelde cuando eramos chicos. Tenia un aspecto de poeta torturado, de Petit Metre a lo Baudelaire, pero eso solo en los ojos y en las expresiones, como de desprecio, de autodesprecio, de desinteres disfrazado de caballerosidad. Un Rimbaud viajando a casa de Verlaine. Pero esteticamente de los años 60, con ropa gris o beige, estetica de Pearl Harbour.
Habia sido un rebelde o un buscador de la locura o un loco buscador de la rebeldia. De eso hacia un tiempo, y en ese tiempo habia habido una mujer, una chica, una adolescente, y una historia que era la burda metafora, tan burda que podriamos decir Hollywoodense, de esa rebeldia: Un Amor Imposible, un amor autodestructivo, un amor que mas bien era ver a dos hienas destrozarse por una pieza de cebra. Siempre hay algo erotico en la ferocidad, siempre hay algo erotico en la violencia, en el combate. Y mas aun si ese combate es fatal y si los combatientes son jovenes y bellos. Esto lo comprendieron bien los Griegos como Aristoteles, y luego los Romanos, y luego Freud.
Por supuesto todo habia terminado antes de empezar o no habia terminado o tal vez ni siquiera habia empezado, puesto que toda relacion era una formalizacion y toda formalizacion era una forma de legalizacion y toda legalizacion era un asesinato a la pasion, puesto que mi amigo era un rebelde y para el rebelde la libertad es desobediencia, siendo entonces lo prohibido identico a lo seductor.
Ahora caminabamos ambos, tiempo despues de eso, bien vestidos, el adelante y yo mas atras, cada uno acompañado de una hermosa y educada señorita. Estas señoritas eran bien parecidas, bien formadas, bien educadas, bien vestidas, y bien maduras. Eran la metafora opuesta a la de la adolescente del pasado: simbolo del compromiso, templo de la cordura, anillo o trofeo del empleado municipal, del joven profesional. Sus ojos, sus bocas, sus vestidos, sus voces, sus palabras: Todo gritaba estabilidad, senda, cuadricula, calculo, eterno retorno del confort.
¿Pero por que? ¿Por que mi amigo caminaba de la mano con esa señorita? ¿Por que lo hacia yo mismo? Pero yo era un espectador y solo estaba siguiendo, como siempre, a mi amigo, porque un amigo, nueva metafora, es siempre la mejor parte de uno mismo o la proyeccion o la analogia de la mejor parte de uno mismo, sea cierta o falsa.
Entonces si mi amigo era la mejor parte de mi mismo, resulta que yo soy la peor parte. Y si yo soy ahora y el es ahora pero con un pasado, porque yo pasado no tengo, resulta que no se si yo lo sigo a el o el mi sigue a mi.
En efecto, ¿por que ya no es un rebelde? ¿Por que no corretea con la bella puber pero si camina pausadamente con la madura jovencita? ¿troco acaso la locura por la cordura? ¿Dioniso por Apolo?
Y de pronto yo, a modo de guisa, o tal vez porque escuche entre el y su señorita la palabra matrimonio, tal vez enojado o divertido por la sumision de mi amigo el ex rebelde a esos planes de su acompañante, o tal vez porque en ese mismo momento yo sostenia la misma conversacion con mi propia prometida, exclame: - ¿Y por que no organizamos entonces una boda de a cuatro?
Dije eso o no lo dije o dije algo parecido pero que expresaba, en el silencio o en la frase, un sentido similar de estupida renuncia a la verdadera vida. Y no supe que el sentido de mis palabras era este hasta que termine de decir o de pensarlo. Pero entonces ya estaba dicho, y en mi broma o en mi cobardia, cobardia de estar ahi pretendiendo seguir a mi amigo cuando en realidad estaba guiandolo, selle la vida de los dos: la suya y la mia. Derrota absoluta ante las pulcras y educadas mujercitas que querian casarse y tener hijos, que querian orden y una casa con balcon y macetas en el balcon.
La mirada de mi amigo, entre socarrona, triste y de algun modo tristemente contenta, me arrojo en el sueño a una escena premonitoria de mi propio futuro o al menos del futuro de mi amigo: Suicidio. Me dio risa que se colgara con los cordones de sus mocasines. Ultimo mensaje o tal vez puro sentido bizarro de mi maquina soñadora.
Luego desperte o crei despertar. Estaba en un oscuro cuarto y con un miedo panico. Intente encender la luz freneticamente pero la luz no volvia. No volvia porque se habia suicidado con los cordones de sus estupidos mocasines de marido y empleado. La perilla subia y bajaba y ese miedo y esa oscuridad no eran otra cosa que la vida sin su mejor parte, sin mi mejor parte.
El final, casi exigido por la logica onirica, no podia ser otra cosa que una enorme sombra de dos metros, realidad misma o fantasma de la luz, apareciendo frente a mi furiosamente, levantandome en vilo por el cuello y estrangulandome contra una de las paredes del cuarto. La sombra tenia un nombre. Una voz femenina me la susurro con desinteres en las oscuridad. Era un nombre de demonio biblico y empezaba con B.
Tal vez no lo sepas, pero tenemos muchos hilos. Son como filamentos, pelusas, pequeñas lineas que se asemejan a hilos, y por eso decirles hilos es lo mejor. Son de varios colores: Rojos, azules, verdes, amarillos. Cubren practicamente toda la gama cromatica.
Hay un hilo hacia la musica, un hilo hacia los arboles, un hilo hacia los rios. Hay canciones, tan especificas como especiales, que tienen un hilo propio y exclusivo. La cancion varia, como es normal, de persona a persona. Y entonces tambien puede ser que el Rio Atuel o el Rio Colorado tengan en Pedro un hermoso y largo hilo verdeamarillento, de varios kilometros, que lo conecta directamente con su puesto en el Peaje de la autopista Buenos Aires - La Plata, mientras que para Magali solamente haya un hilo blancuzco y casi trasparente hacia los rios en general, o ningun hilo.
Yo he descubierto que la felicidad de una persona es precisamente la suma de sus hilos, de sus conexiones. Una persona feliz se ve como un hermoso sol de rayos multicolorez, en donde cada haz es un cumulo de hilos tornasolados que se disparan a las cuatro regiones del globo: Hilos hacia los diferentes cielos: El de otoño en el bosque Peralta Ramos, el de la madrugada del 99 en una azotea, el del rio del Parana a las tres de la tarde, el de Invierno en el Cerro Tronador. Innumerables hilos hacia todos los abrazos habidos y por haber, telares enteros que fluyen como rios hacia los amigos y como cascadas hacia los amores, verdaderos puentes de cuerda hacia la belleza, otros hacia la bondad, y asi.
Las personas tristes, en cambio, dan pena de tan escuetos y tenues que tienen sus pocos hilos. Estan la mayoria en mal estado y algunos directamente rotos. Hay que verlos en el Subte o en la sala de espera de un hospital publico: pequeños bultos de pelusa gris y polvorienta, con un hilo pardo hacia una madre o hacia un hijo, con uno o dos hilos azul oscuro, uno para Boca y otro para el queridisimo Ford Falcon o para Evita o para ese hijo que esta viviendo en Mendoza o en Budapest o en Dakota del Sur.
Un antiguo filosofo, creo que era Empedocles, creia que el alma no era otra cosa que una araña tejedora. Yo he descubierto que se equivoca. El alma no es la araña tejedora sino que es el pullover o la madeja o el ovillo o el macrame o a lo sumo la tela, la pintura, la red o el mediomundo, y de cualquier modo no la causa de los hilos sino su forma final. Y cada hilo es un pedazito de alma, un filamento de conciencia, que siempre apunta hacia algun sitio, hacia alguna persona, hacia alguna idea, o incluso a cosas mas especificas: hacia un color de ojos, a la particular forma que tiene el humo de los Gitans de alojarse en un cielo raso especifico, a la imaginacion que tengo de Solveig Amundsen cuando leo el Adan Buenosayres, al sonido de los pinos cuando les da el viento, a un riff de bajo o a un tempo de bateria en cierto tema de Coltrane, al Absoluto o a la maravilla metafisica de la creatio ex Nihilo.
De todo esto puedo concluir que la autoconciencia o ese Yo, camara de vigilancia del mundo fenomenico, es puramente ficcional. No hay nada que pueda ser todos los hilos a la vez. Hay siempre una multiplicidad de conexiones, y la conciencia que va desde un punto del hilo, que para ponerle un nombre decimos "nosotros", al fenomeno o a la idea del fenomeno, como pensaba Mr Hume.
Y eso es todo.

7 dic 2015

Post Festum

Abri los ojos y espere ver, como siempre, el cortinado color crema. La luz entraba siempre tornasolada, como si fuera la galeria de una catedral. Siempre me perdia mirando las particulas de polvo que danzaban en los hazes. Eso, la alfombra y las plantas. Esperaba verlas y por un segundo me parecio verlas. 
Resulta que soñaba. Aun soñaba pero ya cierta parte mia se hallaba despierta o intentando despertarse, como si la inteligencia fuese algun trozo de cristal que quiere arrancarse a si misma de una materia humeda y viscosa, de un engrudo primigenio o mierda antediluviana, si tal cosa es posible. Soñaba con la pieza, pero eso solo duro un segundo. En cuanto me percate de estar soñando la pieza se disolvio involuntariamente y tras un instante de negrura abri los ojos.
Senti algo en la cara, sobre los ojos, y maquinalmente lo aparte con la mano, suave pero rapido, como si se tratara de un bicho fragil pero mortalmente peligroso. Una araña, fue lo primero que pense.
Junto con el hombro de Lorena volvieron a mi toda una serie de hechos debilmente encadenados, mas o menos sueltos. Era un hombro realmente hermoso, emergiendo como emergia de un cuello un poco corto. Toda Lorena era menuda y olivacea, casi cetrina. El pelo le caia muy negro sobre la nuca y seguramente tambien sobre mi cara, como arañas. 
Sin miedo, puesto que roncaba tranquilamente, le pase un dedo por el hombro. Siempre me maravillo de la regularidad termica del contacto humano. Los cuerpos son verdaderos radiadores, muy parejos, siempre y cuando no halla hematomas, cortes, quemaduras o infecciones. En fin, que no resisti la tentacion de extender mi caricia por toda la espalda y tambien mas halla. Entonces escuche ruidos de lo que, sin dudas, deberia ser la cocina de donde fuese que estuviese.
Me levante en silencio, cuidando de no despertar a mi compañera, y poniendome el pantalon (oportunamente colgado de una butaca) inspeccione el cuarto. Era sin dudas el cuarto de una mujer. Una preocupacion menos. Estaba alegremente desordenado y le faltaba limpieza de dos semanas, signos todos muy positivos. Yo siempre juzgo las piezas ajenas por comparacion con mi propia pieza. A mayor contraste, mas positivo es el veredicto. Esta pieza era exelente: No habia ni alfombra ni plantas, y muchisimo menos hubiera soñado con ver alguna cortina o siquiera una mesita de luz propiamente dicha. ¿Era acaso la pieza de Lorena? ¿O Acaso estabamos en lo de quien sea que estuviese trajinando con tazas y pavas (porque eso que silbaba definitivamente una pava) en la cocina? No habia modo de saberlo. Lorena dormida era francamente hermosa y no tenia las minimas ganas de despertarla. De hecho, mi idea era salir de ahi lo mas rapido posible, antes que hirviese el agua. 
En la cocina estaba Sonia, practicamente desnuda, o mas bien desnuda pero con una bata raida, sacada sin dudas del placard de la dueña de casa. 
- Como les gusta dormir- Dijo Sonia mientras ponia unos cachos de pan sobre una tostadora.
- A mi, bastante- le dije. - ¿que queda?
- Vodka, dos botellas - dijo, y me las señalo. Estaban en un rincon, cerca de la puerta. - Te las pusimos ahi ayer apenas entramos- me dijo como explicandome, y luego agrego sonriente 
- Teniamos miedo de que les dieras mas prioridad a ellas que a nosotras. 
Cambie una sonrisa por otra y sin decir nada mas me fui derecho hacia la puerta y agarre una botella.
- Me llevo una y te dejo otra, una para todos
- y todas para uno - interrumpio. - ¿te vas?
- Si, se me hace tarde para unas cosas- menti. Y agregue - ademas tengo que justificar con Dolly lo de anoche, de alguna manera.
- Te perdes los huevos revueltos, tonto.
- Son casi imposibles de rechazar, ¿no?
- Famosos en mas de ocho estados, lo sabes muy bien.
- Ya me los haras probar alguna otra vez - le dije agarrando el picaporte.
- Tambien te perdes otras cosas - dijo Sonia. Sonaba indiferente. Falsamente indifente, sonaba. Intencionadamente falsamente indiferente, sonaba. Los rulos castaños le tapaban el perfil, pero instintivamente supe que sonreia. Me gustaba ese jueguito estupido. El jueguito estupido me habia hecho quedarme anoche mas de la cuenta, me habia sacado de la fiesta con ella y me habia metido, varias botellas despues, en ese departamento. No tenia la menor idea concreta de que asi fuese, pero era la explicacion mas logica. El mismo jueguito estupido me instaba ahora a quedarme, ¿pero quedarme para que? Abri la puerta y sali. 
La calle estaba desierta. El barrio parecia Agronomia, Urquiza, Coglhan o alguno de esos barrios de viejos. Lorena vivia en Montes y, ergo, la casa era de Sonia. Asi de facil. Un misterio menos. Y ahi estaba, estacionado, el fiat Palio. La fiesta habia sido en... ¿Donde? En algun lugar del Bajo, era seguro. San Telmo, la Boca, no mucho mas alla. Todo cerraba redondo. Me puse a andar entonces, un poco sin rumbo. Aun tenia en la mano la botella.
Habia pasado, pense. La linea trangredida y el transgresor el dia despues. ¿Donde estaba, entonces, aquel sentimiento de haber transgredido, aquella marca supuestamente inborrable que deja el crimen en el cuerpo o en el alma? ¿Habia realmente pasado? ¿Que prueba tenia de ello? ¿Los comentarios burlones de Sonia? ¿La tranquilidad de Lorena durmiendo como quien dice aqui no ha pasado nada? Al final de cuentas, la unica evidencia de que la noche anterior yo habia estado en el departamento de Sonia y no en la fiesta o en una comisaria o en cualquier otro lugar de Buenos Aires con exepcion de mi propio cuarto matrimonial en donde seguramente Dolly Te y Perez Galdos o Balzac hasta las dos de la mañana era esa botella de Vodka.
Al fin de cuentas la transgresion no habia valido para nada, absolutamente para nada.

25 nov 2015

Noblesse Oblige

Las dos copas aguantaban sobre la mesa, llenas de un dudoso liquido amarillento. Hesperidina habia dicho, pero lo mismo podia ser Gin Tonic o Wishky con hielo. Lo importante era que aguantaban, poco mas o menos como nosotros. Tal vez mejor que nosotros. O tal vez no. Quien sabe.
Pero estaban ahi, como tensores de un puente, como los dos polos de un flujo, como los clavos de alguna cruz o como las señales de algun camino. Estaba eso de los rizomas: Laberintos que no son los de la informatica o los de Orfeo y la bella Ariadna (¿por que me tiras las orejas, divino Dionisos?), la circularidad; No eso sino el caos, la reestructuracion, el absurdo frente al paso del tiempo...
Pero todo esto son excusas, dejar pasar la obligacion de darle un orden a la vida, el conformismo, conformarse, con - formarse. Formarse en la forma que ya es. Conformarse, complacerse, condecirse, concordia. Los temas y las raices. Las raices. Las raices y los frutos. Los frutos y los troncos, los troncos y las flores (A rose is a rose is a rose, ¿no, Oliveira? Pero mas Bien aquella judia Alemana...), las flores y las copas. Las copas que persisten sobre la mesa. Los hombres que persisten sobre la tierra.
Esta bien eso: sobre la tierra. Sobre la tierra o, mas bien, sobre las baldosas. Las baldosas no son la tierra: Eso tambien es algo. No vale la pena negarlo. Tierra y libertad. ¿Tierra? ¿Libertad? Ay ay ay, siglo XXI. Baldosas y tiempo libre. Ya no es lo mismo. Es mas bien lo otro, esto otro, esto.
Esto, odiosamente esto, tristemente esto, rabiosamente esto. Y sin embargo aqui estamos. Aqui es esto.
Habria que levantar las baldosas, sacarlas de cuajo, ir hasta la tierra. Destruir el ocio hasta hallar la libertad. Animarse a dar el paso atras, un poco mas atras. Dando el paso atras uno se libra de un universo entero de cosas. Sobre todo de la gente.
Solamente la gente es un obstaculo para la libertad. Robinson Crusoe.
Y sin embargo, de cierta forma, todo se trata de la gente. "solo nos salvaremos por nuestros vinculos", decia Sabato. Pero Sabato lo decia hace cincuenta años, antes de muchas cosas, antes de Focault y de Chomsky. Habia cierta ingenuidad en Sabato. Cierta juvenilidad, cierto cuculeismo, un idealismo que ya nos queda a estas horas de la noche demasiado chico.
La tierra, las raices. Eso que permite al arbol crecer orgulloso hasta la cima. De cierta forma la necesidad inconciente de que, de algun modo, incluso ingenuamente, incluso artisticamente, haya algo que persista. La necesidad de lo ritual, de la mentira, del arte. Tal vez sea eso.
Las copas, la noche, el texto. Como ir tirando sogas desde la orilla de un rio, cada uno de un lado. Mensajes cifrados, palomas mensajeras, bengalas de emergencia, de aqui y de alla, el intento de formar una red, explosiones aisladas, intentos aislados, desatinos controlados, mas controlados de lo que querriamos.
Son solo meras burlas al paso del tiempo. Simplemente sacar la lengua, tirarse un pedo, mostrar el dedo, cerrar los ojos, escupir al piso, patear la puerta, saltar mas alto, vaciar la copa. El argentinismo de cagarse en todo. Hay tambien un poco de eso, no se va a decir que no.
Las dos copas aguantaban sobre la mesa, medio llenas de un liquido amarillento. El tiempo habia corrido y en realidad no habiamos dicho nada. No habiamos hecho nada. No habia ocurrido gran cosa. Uno incluso podria pensar que sencillamente perdiamos el tiempo, como si ni hubiese realmente nada que hacer... A lo mejor de mi parte es eso: atisbar el hueco que siempre esta. Apartar las sabanas, los cuadros, las distracciones-calendario y las distracciones-deseo, y simplemente ver el hueco.
El texto aspiradora, el texto machetazo, el texto epifania. El vacio esta ahi, a medio palmo de mi cara.
La amenaza del mañana, del dentro de un rato, que burrada. Que burrrada, que burrada. El ser humano es una bestia. Es una bestia con mañana. Una bestia con futuro, una bestia estupida. Pobrecita.
Si el mañana se mete en algo, ese algo ya esta hechado a perder. Pudre las cosas, el mañana. Todo vence con el devenir, con el panta rei kai ouden chorei del mierda de Heraclito. Es una forma de estrangular toda pretension, de dejar vivo lo que no sea algo mas que vanidad.
En fin...