29 may 2017

Mal tiempo se avecina

Una gigantesca nube gris
nos aprisiona

Una gigantesca jaula de concreto
nos encarcela

es tan triste, tan triste y no la vemos
y nos asfixia con cada uno
de sus tentaculos grises

asi ya no pasa el mate
ni rueda la pelota
ni rie la guitarra
ni acaba o comienza nada

Todas las caras tristes aguardan
se ajustan sus corbatas
sus pisadas resueltas resuenan
en las aceras como cascos de caballo

Sus manos como garras sin plumas
dibujan señales desesperadas
en los vidrios empañados
de las tiendas y despachos

Mas aun hay otros
otros mas locos que uno
pero seguramente menos
que los que vendran

Salen estos locos a la calle
pese a las advertencias
de fuertes vendavales
y futuras precipitaciones

salen estos locos a la calle
ya sea blandiendo afilados paraguas
negros, o explosivos
y llameantes pilotos amarillos

que rugen como leones
o cortan como cuchillos
que brillan como el sol
o son frios como la niebla

Algunos de ellos salen
portando solo el acero de su mirada
y la estocada de sus ideas
y el escudo de su esperanza

Salen asi, sin importarles nada
de lo que dice la televisión
o de preocuparse mucho
saben que pronto lloverá.

Y asi, en apretadas columnas
bajo grises nubarrones
y amenazantes carros hidrantes
aguardan el rayo
Cual si la quebrada fuese su larga lengua
y los cerros fuesen uno a uno sus dientes
y los blancos rios sus cantarinas cuerdas vocales
La feroz, la inmortal canta un canto
de sol y de sombra
y cualquiera que la mira
o que pasa a su lado
puede oir si tiene tiempo
sus notas multicolores
de viento y lluvia
de petrea grava
pues ella canta eones
como yo canto canciones
ella sin preocuparse
incansablemente toca
la gran quena de los siglos

y la verdad es que hay que estar
toda una vida, una vida entera
bebiendo de sus pechos
respirando de su boca
contemplando sus ojos azur
subiendo despaciosamente sus caderas
para conocerla

la verdad es que hay que estar
toda una vida, lo que dura una vida
caminando sus palacios
trenzandole los vientos
recorriendo su graciosa
su irresistible espina dorsal
para sonsacarle apenas
un pequeño secretito

asi hay que estarle
a la orgullosa, a la terrible
a la feroz, a la inmortal
para oirla cantar
una sola nota
Felicidad es aun
en la mitad de mi rueda
poder mirar un cerro
e incendiarme de verde

Es mirar una quebrada
y saberla infinita
Es ser una estrella movil
adivinar los planetas en el sitio
las constelaciones en los planetas
y detras de ellos
divinas diosas titiriteras

Felicidad es siempre ser otro
arcilla que nunca se seca
molde del molde del molde
levantarle el dedo a la esclerosis
de la cual los sordos rascascielos
son dignos monumentos

Y querer todos los soles
y adorar todas los dioses
y oir todos los sones
y recibir todos los dones

y desear a todas las mujeres
y comprender a los animales
y dejar de odiar a los hombres

Felicidad es incendiarme
y no rendirle culto
mas que a lo que viva a cielo abierto

oscuros surcos
horadan y horadan
cual despiadada azada
tierra negra y colorada


surcos largos y nudosos
como las manos que años
tras años tras años
ponen piedra sobre piedra

cuidado porque tambien hermosos
como los colores  de tu pollera
como el fuego negro de la noche
como lo telurico de la trenza
Tu cuerpo lánguido
se yergue sobre la cama
como un atardecer
se posa en el agua

y tu corona fluye
serpentea sobre la sabana
como bajan los ríos
de la magnifica montaña

y tu mano, aburrida
se balancea como lo haría
un pájaro en la cornisa
de la torre de mi alma

y aquí o allá
todo tu ser va cayendo
como la nieve en el bosque
Vos, aunque lejos
estas en algun lado
en un sitio definido
 aqui y no alla
y casi puedo decir
tus precisas coordenadas

Yo en cambio
aunque tan cerca
tan palpable a mi mismo
que no puedo ni dar un paso
sin sentirme
sin embargo
diria que estoy perdido
y que estare perdido
sea donde sea
pues llevo conmigo
como una marca
al extraño.

Como Cain, peor aun
pues mas que la errancia
que la sombra
llevo la quietud
del moribundo
y el insolente paso
del clochard

Uyuni

Espejo de inmensidad negativa
sol sonido cuarzo hiedra
bruta cristaleria de marmol
miles de millones de pequeños soles

hay un enorme mundo cerrado
con la forma de un reloj de arena
o de una cisterna universal
siempre vacia, siempre llenandose

Cielo, foco blanco, parpadeante
donde por fin
donde por unica vez
hay un viento sin caminos

y te llevan siempre a ellos mismos
y nada mas que a ellos mismos
y donde, antes que caiga la noche
como una cuchillada
el hombre se ve obligado
aunque sea una sola vez
a mirarse a si mismo
Si es que hay algo para ver.