6 mar 2012

Nadia y un dia de calor(Boceto inconcluso)

No queria llover. Era sencillamente eso. La humedad oscilaba de a ratos: subia y bajaba, y uno no sabria decir si hacia frio o si hacia calor. El cielo estaba nublado y los noticieros habian dado lluvia para esa tarde. Sin embargo, lo que dicen los noticieros no es nunca algo certero, y por lo mismo no es nunca algo fiable. Nadia lo sabia y por eso se habia jugado a abrir todas las ventanas. "Total -decia- cuando te dicen tarde suele ser noche, lo mismo que cuando te dicen noche suele ser mañana, y todavia mas, mañana suele ser nunca." El viento esparcia por el aire de forma aleatoria los bloques de aire pesado y caliente, y uno podria haber sentido, si anduviese por la casa, varias temperaturas dependiendo de si estaba en el baño o en el comedor; en el dormitorio o en el balcon del primer piso, y naturalmente en la terraza. Nadia odiaba el calor, pero le gustaba la sensacion de sentirse mareada, y por eso disfrutaba con inocencia paseandose lentamente por la casa, sintiendo como un barometro los leves y sutiles cambios de presion en el aire.
La situacion era graciosa.Casi tan divertida como para atraer los suaves carcajeos que eran la risa de Nadia. No habia duda en que su risa era sonora y hermosa, pero sin embargo tenia (solo al principio, en el primer estallido inicial) un matiz salvaje o mas bien histerico. Como si al abrir una canilla uno la abriese con furia o con odio, o con desmedida (e injustificada) pasion, para luego darse cuenta del exabrupto y regular a un fluir armonioso y aceptable. Ahora que lo pienso bien, todo en Nadia era un poco como su risa, salvaje y contradictorio a la vez que suave y felino... Atercipelado, si se me permite el neologismo( ¡Pero si se permiten barbarismos tales como "Superautopista", "Hipertexto" o "Aldea Global"! ). Si, todo en ella era desconcertante y contradictorio; Perturbador y opuesto pero indudablemente hermoso al fin. Esa belleza era el primer efecto que causaba y por primero, era lo ultimo que de ella podia dudarse, y tal vez lo unico realmente cierto e innegable en ella.
Por ejemplo: el calor. Antes dije que ella lo detestaba. Esto es cierto pero a su vez no lo es. Mejor dicho, es cierto, pero a pesar de eso es falso... o, en realidad, no "a pesar de eso", sino que por eso mismo es falso. Habia en ella cierto aire dulzon, y eso lo hacia a uno sospechar si era un olor propio de lo vivo y frutal o era el dulce olor que despide lo que comienza a pudrirse. Y sin embargo, la palabra "putrefaccion" era la menos indicada para Nadia, ya que yo no he visto nunca como vi en ella, tanta vida rebosante dentro de un solo cuerpo... o al menos en ciertos momentos... Pero volvamos al calor. Ella lo odiaba, si, pero a su vez amaba odiarlo. Secretamente amaba enfocar su fuerza como un odio sobre las cosas y las personas. Esa oscura obsesion no tenia exepciones, sobre todo cuando se trataba de enfocar esa fuerza despiadadamente sobre si misma.Y aunque a veces piense que en realidad no lo amase, no puedo negar que lo necesitaba. Era una consecuencia de su naturaleza constantemente en guerra. El calor la afectaba de una manera extraña. Languidecia en los sofocantes dias de Enero y de Febrero. Sus ojos tomaban un brillo extraño y febril, y caia sobre ella una modorra y una somnolencia parecida a la que la mayoria de la gente experimenta con los narcoticos o el alcohol. En esos dias, era casi imposible convencerla de salir a caminar o incluso de levantarse de la cama o el sillon en los cuales solia extenderse y desperezarse todo el dia, como una enorme y sensual pantera. Sin embargo, habia dias en que se daba en ella algo asi como la Conflagracion Universal de la que hablaba Anaximandro. Entonces encarnaba su opuesto y se volvia energia e intrepida, llegando hasta el paroxismo de la histeria y a veces hasta la violencia. En dias asi podia correr incontables cuadras en pleno mediodia y en pleno verano; Podia estar una noche entera (noche terrible e inacabable) sin pegar un ojo, escalar una montaña sin pensarlo dos veces, montar a caballo, poner una bomba o cualquier cosa que su voluntad (entonces ferrea e incontradecible como la del mismo Atila) se propusiese. 
Esa ambiguedad, presente en muchisimos ambitos de su ser, la hacian practicamente incognosible. Pero eran estos, paradojicamente, los unicos aspectos en que uno podia llegar a conocerla. Por que habia tambien otros aspectos. Aspectos silenciosos, callados con maestria por su terrible inteligencia; Aspectos que eran guardados por su sonrisa ambigua y enigmatica; Aspectos que eran insinuados (¡Pero solo insinuados!) por sus enormes y almendrados ojos ambar. Uno podia pensar con igual validez que Nadia, detras de su enorme belleza, contenia y resguardaba una terrible totalidad, o que simplemente (pero no por eso con menos misterio y fascinacion), que simplemente reflejaba la nada.
 Cualquiera que tuviese algo de seso dentro de esa a veces inutil cavidad osea se habria fijado en ella de la misma forma en que las mariposas no pueden evitar ir hacia el fuego. Viendola cabria preguntarse cuantas mariposas ya habran sido incineradas. Lamentablemente la gente que tiene ojos es mucho mas numerosa que la que tiene sesos, por lo que seguramente llenariamos varias urnas de infelices vueltos ceniza. Y justamente ese dia hacia calor: Era un dia que hubiera sido practicamente insoportable si no fuese por las nubes, que graves y oscuras parecian prometer un cambio.
En la casa, por lo general, era bastante silenciosa. La madre de Nadia estaba ausente la mayor parte del tiempo, y el silencio era solo perturbado por las chicharras y por algunos mosquitos estoicos. Pero los dias lluviosos parecian encender en Nadia su natural indiferencia hacia lo que Platon llamaba el mundo sensible.  Aunque, estrictamente hablando, no era indiferencia sino desden, sino un intencionado descuido. Ese estado de narcolepsia y a veces de cuasisonambulismo la rodeaban de un aura de suavidad, y diria hasta de delicadeza si no fuese por que siempre estaba presente como una sombra la posibilidad de su transformacion.  Cuando el viento comenzo a soplar deliberadamente la lluvia paso de promesa a realidad. Nadia lo noto al instante al oir temblar la doble puerta corrediza hecha de vidrio que daba al jardin y aunque aparentemente fragil y descolocada, era sensible a la menor brisa. Digo aparentemente por que aun asi podia y habia soportado ya no solo vientos de tormenta, sino tambien varios empellones. A Nadia se le ocurrio esto mismo: que ella era como la puerta de vidrio que daba al jardin, y que quizas tambien ella diera a un jardin. A un jardin o a un basural o a un acantilado o tal vez a uno de esos invernaderos que tiene la gente que vive en Olivos o en Barrio los troncos. Esta ultima posibilidad le causo gracia y mientras miraba la debil llovizna, acompaño el golpeteo de la lluvia con el stacatto de su risa. Fue entonces hasta el radiograbador (¡Otro neologismo!) y puso lo unico que venia de su madre y realmente valia la pena: Un cassette de grandes exitos de Queen. Le encantaba el sonido de la guitarra de Brian May.
- ¡Clarisimo! - Exclamo a la vez que sonreia. Quedo bamboleandose unos segundos en esa pocision extraña, con los ojos cerrados y su curvo y extenso ser como un sensual girasol orientado hacia el sonido. La tormenta le propiciaba un estado fenomenico invierso al del calor sofocante. Este ultimo la dotaba de una delicadeza y dejadez tales que se volvia irresistiblemente atrayente y encantadora. Como sucede con ciertas flores con el rocio o despues de una llovizna. Su humor entonces se volvia ligero y gracioso. Solia burlarse de buen grado de su propia modorra, reconocia casi con impotencia el no poder ocuparse de nada, y entre risas se quejaba a la vez que se jactaba de esa forma de ser que, no me malinterpreten, de ninguna manera era actuada o elegida por Nadia, sino que como una medium o una Bacante, era afectada por el clima como por fuerzas extrañas. No obstante, era resistente a todo tipo de idealizacion por parte de los demas. Siempre persistia en ella un substrato incomodamente corporal. En esos dias de calor, ese substrato que residia en todo su cuerpo despedia un imperceptible campo magnetico. Campo que atraia de modo inconciente y casi imperceptible. Sin embargo, era de sospecharse que si mostraba tanta seguridad de su debilidad, era por tener, en todo momento, conciencia plena del reverso de su inagotable fuerza. Cabe agregar la obviedad de que como mujer, estaba naturalmente al tanto de su belleza, conciente o inconcientemente. Las tormentas en cambio aceleraban en Nadia su reverso de fuerza inagotable. Sin embargo varias veces me acometio la terrible duda de si ese desinteres por sus contradictorios estados era sucitado por, como ya dije, una increible fortaleza y confianza en su fuerza y su encanto, o bien era ella una Nihilista hasta el fondo, desentendida en ultima instancia de los valores, y por eso libre y desligada de ellos: una criminal ontologica. Ambos aspectos son siempre polos enormes en una persona. La estrella y el agujero negro se parecen mas de lo que se diferencian.
Ya habian pasado algunas canciones cuando se decidio a vestirse. Una blusa blanca con hombreras boladas y una minifalda de jean gastada y sin bolsillos (probablemente de la madre), y unas sandalias de cuero laqeuadas de color blanco. El pelo, que suelo llegaba casi hasta la cintura, se hallaba, como siempre, eternamente recogido. Quedaban siempre sueltos varios carrillos de ensortijados mechones de un rojo oscuro. Pese al largo, no era tan abundante. Eternamente ondulado, oscilaba entre el castaño (un castaño parecido al del quebracho colorado) y un dorado oscuro o quizas un rojizo anaranjado, tambien oscuro. Este detalle dependia en gran parte de la luz y de varios factores mas, como el largo de donde se mirara y hasta la epoca del año. Una particularidad de la silueta de Nadia es que se la solia recordar mas alta de lo que en realidad era. Esto era quizas por eso de "Ser Descendiente de Ucranianos" (Aunque en realidad eran tal vez Bulgaros los ascendentes), por que la gente tiene ya sus arquetipos establecidos. El cine ayuda constantemente a reforzar esta verdad: Las ucranianas (Y las rusas y las Danesas y en general toda Nordica) deben por fuerza ser altas y frias. Dos condiciones que en rigor Nadia no cumplia. Digo en rigor por que un metro setenta y ocho no podia ser considerada una altura "Nordica", y unos ojos y una boca como eran los ojos y la boca de Nadia, dificilmente se catalogarian de "Frios". Y no es que este hablando de pura estetica, sino de la funcion y la potencialidad de tales atributos. Mas alla de estos, el resto de su cuerpo encarnaba la mesura clasica, siendo lo unico destacable la sedosa sensualidad que a veces adquirian sus movimientos, contrastable en sumo grado con los violentos estallidos con que reaccionaba en sus dias opuestos. Dias opuestos que eran potenciados y generados por varios fenomenos fisicos y espirituales en los que se encontraba, entre otra cosa, las tormentas.

2 comentarios:

Jora dijo...

Bueno, ante todo maese… ¡JAA! Fascinante lectura.

Ya empezó con esas descripciones tan habituales a veces, propias de momentos que se desligan de lo cotidiano y normal, pero reales al fin. Verdaderamente la imaginé a Nadia deambulando por su casa riendo! Desde el vamos resaltó en ella su bipolaridad, me recuerda a la descripción que me diste una vez de lo sublime…
Me detuve para releer la frase “Ella lo odiaba, si, pero a su vez amaba odiarlo”. Es tan descriptivo de su personalidad, casi puedo darme una idea de como contemplaba el mundo, será por que yo me he sentido así tantas veces!
Nadia, como muchos de tus personajes, presentan una dualidad impactante. Como una rosa frágil con afiladas espinas. Nadia es frágil, delicada, está tambaleando en una cuerda floja. Pero a su vez tiene mucho poder y potencial. No sé, se me hace muy dionisíaco, como lo que se siente cuando estás en un auto que corre muy rápido por una autopista. (¿neologismo? ¡Jajajajaja!) Tus personajes están llenos de vida! Nadia parece ser una ninfa también, sensible a la naturaleza y capas de reflejar fuerzas metafísicas…

Aplausos!

Sebastian P. dijo...

Muy bien recibidos si vienen de su parte