1 feb 2013

La concepción de Dionisos en la juventud de Nietzsche o " Dioniso como teoría Estética"




En un principio Nietzsche penso lo dionisiaco en la esfera de lo estetico. Sin embargo, esta oposición es en realidad una dualidad instintiva, es decir, tanto lo apolineo como lo dionisiaco son dos fuerzas presentes en la naturaleza. En un principio se podria definir a lo Apolineo como el principio de individuacion y a lo dionisiaco como una regresion hacia el uno primordial.

1- Necesidad de Entender a Apolo para Entender a Dioniso.

Intro a la seccion: Necesidad reciproca de conocer a Apolo para entender a su hermano, al menos y sobre todo en esta fase inicial de la concepción que Nietzsche tiene de Dioniso como una de las dos potencias artisticas.

En Nietzsche se da la primera concepción de lo Dionisiaco en la juventud. Esta concepción se da en un primer momento como la oposición entre Dionisos y Apolo. Lo dionisiaco es entendido primeramente como un complemento de lo Apolíneo. La pareja Apolo – Dionisos se da en arte en la oposición que realiza Nietzsche entre las artes plásticas dominadas por Apolo y la musica, esencialmente Dionisiaca. Así, las artes plásticas estarían bajo el signo de la forma y la musica, según nos dice “el dios venidero”, como la ruptura de la dicotomia Forma-contenido en donde la forma es el contenido presentado. De este modo la musica es el arte no representativo (y por esto el arte dionisiaco) per exellence.
Primeramente lo dionisiaco es presentado por Nietzsche como el sentimiento de terror, de aturdimiento, de extasis, que brota cuando algo, sea el azar o sea su versión divina reprensada por Tyche, rompe la continuidad y el sosiego que nos brinda la apariencia mesurada de Apolo. Estos arrebatos de sentimientos Dionisiacos son el resultado de un huracán de vida ascendente. Retengamos ya desde este momento la idea de Dioniso como un momento culminante de fuerza vital. Este tema será retomado por el filosofo de Rocken en su etapa de madurez, desde una perspectiva ya mas fisiologica y no tan estetica. Pero ya se sospecha desde el origen de la tragedia la concepción del fenomeno dionisiaco como un florecimiento desmedido de fuerza vital. En este arrebato el principio de individuacion de cada ser se desdibuja, deja de ser, firme y definido en sus contornos para volverse gaseoso, difuminado, o bien liquido y fluido. Caen asi las barreras sociales y las distinciones de raza y clase. En el furor dionisiaco el hombre alcanza en el hecho (mejor dicho, encarna) el impulso que antes solamente expresaba a travez del velo suavizante de la mirada Apolinea.  No hay contemplación pasiva sino una vivencia inmediata e ininterrumpida que no deja un apice de espacio para la autoevaluación, pues la apariencia implica siempre un aprioristico reconocernos en cuanto aparentes, y para ello debe haber en nosotros un observador y un observado. El hombre ya no se siente ni observado por dios ni observador de dios, sino que esta por vez primera en union con ese dios, en juego con una divinidad que solo puede ser sentida entonces no como algo exterior sino como una extrañeza inmanente en el hombre.

Apolo es el deseo primordial de la apariencia, la apetencia de la forma librada de la contradicción del sufrimiento eterno existente el la sabiduria dionisiaca. La bella apariencia llega a su punto maximo en la supuesta ingenuidad en el arte heleno.
En esta primera concepción de lo dionisiaco se da claramente una necesidad reciproca: El mundo del sufrimiento es necesario para que Apolo lanze sobre los aterrados griegos su vision purgadora, liberadora. La antitesis Apolo-Dioniso es el nucleo sobre el cual gira el pensamiento Nietzschiano en su juventud. Estos hermanos están en una constante lucha que genera un devenir de creaciones y estilos artisticos, respuestas y desafíos que entre ellos se lanzan, y mediante este combate sin tregua avanza el arte y el mundo. La opocision es causa de una poderosa tensión. Nietzsche ve sana esta rivalidad pues es por sobre todo fructificante que hace crecer y desarrollarse a ambas partes, para concluir en la forma artistica superior en donde ambos dioses se dan por fin la mano, aunque sea temporalmente: La tragedia.
Claves Apolineas: Arte figurativo, Dorico, Bella Apariencia. Analogia del sueño, Mesura, Sosiego, Ojo solar, calma, mediania, musica Pictorica.
Claves Dionisiacas: Arte musical no figurativo, como presentacion directa de la voluntad Schopenahueriana. Extasis, Frenesi. Olvido de si mismo, transgresion de los limites del individuo: Desindiualizacion. Analogia de lo Embriaguez, El hombre como artista de si mismo: El hombre como artista y obra de arte a la vez.

2 - DIONISOS Y LA MUSICA

Lo dionisiaco es sentido aquí como un movimiento hacia la unidad primordial, digamos un movimiento “retrogrado”, pero solo en el sentido de que lo primordial es anterior a la formación de la conciencia
En los griegos el Dioniso Salvaje proveniente de Asia choca con la resplandeciente luz de la conciencia (autoconciencia) Apolinea. Este choque produce una abertura nacida del desgarramiento del ser individual que atisba por vez primera el abismo que lo separa de la naturaleza. Este sentir nace de la música dionisiaca (Pagina 39 del origen de la tragedia)
El sueño Apolineo del Olimpo Victorioso no es mas que una creación abstracta favorable a la vida y generada por el encuentro de los helenos con la espantosa sabiduria del dios de los Bosques.
La musica es lo tipicamente Dionisiaco. Nietzsche presenta la idea de que el estado de animo musical es el nucleo originario del arte, el cual luego produce una descarga de imágenes apolineas en forma de Poesia. Así, la musica no solo antecede al lenguaje: Lo configura. El lenguaje y el concepto, es decir, la imagen, es lo Apolineo por excelencia. De esta manera podemos decir que lo Dionisiaco antecede a lo Apolineo, siendo lo primero la fuerza, la energia fundamental existente en el mundo y lo segundo la forma, las multiples configuraciones que adopta esta fuerza para conformar un mundo de objetos.
Un ejemplo de esto es la cancion popular. En ella ve Nietzsche una representación Apolinea asentada sobre un fondo dionisiaco. Aquí ya no hay una representación apolinea cerrada en si misma, existiendo solo en el reino abstracto de la apariencia, sino como una representación que es una consecuencia, un reflujo de lo dionisiaco. La relación de necesidad antes enunciada se manifiesta como el juego entre estos dos instintos fundamentales, que tiene como resultado la creación de productos artisticos no solo apolineos o dionisiacos, sino productos apolineo-dionisiacos de los cuales la tragedia es su mas perfecta expresión. Así, la sublimidad y la excelencia de las representaciones Apolineas es directamente proporcional a la fuerza y al frenesi con que se presente su hermano Dioniso. Mientras mas amenazador y desafiante se aparezca el Dios Tebano, con mas majestad y autoridad se alzara también su hermano en Delfos.

3- EL PROFUNDO FATALISMO HELENO

Refutacion de que los helenos eran un pueblo de la Sofrosine
El pesimismo de los primeros helenos se halla expresado en los mitemas de gran contenido tragico (mitemas=cadenas o series de mitos) solo pudo ser superado sin caer en la aniquilación y el suicidio (es decir en el nihilismo activo) mediante el velo y la influencia apolinea: este velo es llamado religión solar u Olimpo, y es un producto artistico. Gracias a el fue tolerada la existencia al lado de tal espantosa sabiduria silenica. Este Arte-Religión es complemento y divinizacion de la vida. El fatalismo produjo entonces, como consecuencia, una Teodicea (O.T – P 42). La concepción de lo dionisiaco como una sobreabundancia de vida es necesaria para la superacion del fatalismo. Un deseo de la mas extrema violencia, un enorme deseo de vivir, tuvo que ser promovido para superar el primitivo horror ante la existencia. Cita de la pagina 45, dice Nietzsche en O.T: “Lo uno primordial, en cuanto agobiado por eternos sufrimientos y lleno de contradicciones irreductibles, tiene necesidad, para su perpetua liberacion, a la vez, de la vision exaltada de la alegria de la apariencia”.

4 – DIONISOS Y LA TRAGEDIA

El trabajo no podrá, por su duracion y naturaleza, mas que intentar mostrar la naturaleza dionisiaca, sin poder referir esta misma naturaleza en todas sus apariciones e influencias. Por esto mismo no ahondaremos en el fenomeno de la Tragedia en si, sino solo en lo que este fenomeno permite clarificar lo dionisaco. Así, al hablar de la tragedia atica nos referiremos a ella en cuanto influenciada por la presencia de Dionisos.


Es necesario detenerse en la tragedia atica como un resultado de estas dos fuerzas en conflicto, pues evadir el tema del origen de este genero artistico seria dejar incompleto e inacabado la teoria estetica del joven Nietzsche.
La tragedia tiene sus orígenes en los ditirambos, en los coros a Dionisos. Dionisos se halla en el origen mismo de la tragedia. En los coros dionisiacos el publico se halla entregado, gracias al enorme poder de la musica, al frenesi dionisiaco. En la tragedia, tanto el coro como el publico (que no es otra cosa que otro coro, un gran coro) están ambos fuera de si, volviendose seguidores de su dios, extaticos. El coro se ve a si mismo en las figuras en escena. Se identifica con ellas, y es que lo que sucede en escena no es otra cosa que una vision del coro. El coro, extasiado, sobrecargado de extasis dionisaco, produce una vision apolinea en imágenes descriptivas de ese sentir: Eso es la puesta en escena, la cual esta entonces subordinada a la musica. La musica como expresión directa del componente dionisiaco. Los miembros del coro ya no son un grupo de ciudadanos individuales, regidos por una moral y una etica civil, separados en clases y rangos, sino que ahora se han olvidado de si mismos, ahora son satiros en furor béquico. Esta transformación que tiene lugar mediante el olvido de si mismo, culmina con la máxima ilusión de que el coreuta y el expectador no solo se reconocen a si mismo en escena, sino que son ellos mismos Edipo y Orestes. Este es el nucleo del arte Tragico.
Así, la tragedia no seria otra cosa sino un coro dionisiaco que se descarga constantemente en visiones, que florece en escenas apolineas. Por esto mismo Nietzsche afirma sin reservas que la musica, el arte de Dionisos, es el alma y el corazon de la tragedia. 

28 ene 2013

Ensayo: Dionisos en el Lenguaje

Escribir es un simple presentar formas, una torpeza, un perder fluidez en pos de la pretendida claridad o del tan ansiado estilo. ¿Que decimos con las palabras? ¿son acaso otra cosa que un guiño, que una ficcion economica que busca recrear en el otro una imagen de la cosa? Pero, esta "imagen" de la cosa... ¿que imagen es, la mia o la del otro? En el concepto, ¿hay comunidad? En el conepto es en donde residen los grises. Las palabras son caminos de ida hacia nuestra propia subjetividad: El otro no puede acceder, y la construccion de un lenguaje hablado o escrito es una mascara que intenta distraernos todo lo posible (pero nunca lo suficiente) de la otredad, del abismo inconmensurable que es el otro.
Despiertos de la ilusion de la claridad, ¿que nos queda sino el lenguaje musical? El gran lenguaje imita a la musica, tiende incesantemente hacia esta como hacia el producto mas inmediato de un ensayo que busca un lenguaje que mediante el ritmo y la armonia  transmita no ya conceptos. no ya ideas, no ya fosiles, sino lo unico transmisible: Pathos. Estados de animo, afectaciones, estados del espiritu. Mas, ¿como lo hace?. Platon lo comprendio en su Cratilo. revelando el principio constitutivo onomatopeyico como manifestacion de un lenguaje que en sus inicios realizaba una mimesis no conceptual, sino sonora, de estados de animo; Palabras auditivamente agresivas forman un signo que apunta a la cosa agresiva o al estado agresivo. Una gritologia como en el lenguaje de Antonin Artaud, un ritmo de rompehuesos como el de Rimbaud. La razon y la estructura son imago et speculum de meo ego (imagen y espejo de mi mismo), esteriles por su convencionada rapidez de re-presentar cualquier contenido subjetivo con una imposible pretension de objetividad (y cuando se separa lo subjetivo de eso que se quiere representar, sencillamente se lo destruye) deben cuando se trata de representar y de comunicar realidades y no trivialidades, lograr superar su propia rigidez e insuficiencia para lo vivo, mediante un estilo, mediante un pensamiento desectructurizante que deje paso libre a ese ritmo propio del Pathos (sentimiento) que impulsa toda creacion.
Lograr una estructura sin estructura, un rizoma escrito (1) que no sea el puro desvario de la locura (2), sino la expresion que no se subordina al uso estructurado y convencional, sino que somete a la sintaxis propia del uso con todas sus reglas establecidas, a su propia voluntad -expresion de deseo. Las palabras pasana ser lo que por naturaleza son: Herramientas. Las herramientas solo cobran su sentido en la consecucion del fin, pero las palabras son las herramientas mas libres y maleables de todas.
No se hara caso ya de la precisa unidad de sentido semantico a la que cada signo refiera, sino que en la deformacion de toda rectitud semantica y en la egoista personalizacion del sentido del uso de cada termino y en su forma de asociarse es que debe residir la clave para usar esta herramienta del unico modo en que puede servirnos como medio de verdadera comunicacion: como un lenguaje forzado a nuestra medida.
Y esto con justicia, pues no es nuestro cuerpo el que debe adaptarse al tamaño de la prenda, sino al revez.
Y la funcion del lenguaje, salvo casos exepcionales, no es ocultar, sino manifestar, re-presentar, comunicar. Ocultar algo es de todos modos manifestar el ocultamiento.
Destruir el lazo entre la palabra y la cosa, destruir o al menos aflojar el lazo de la sintaxis entre terminos y terminos, entre proposiciones tambien: torcer, forzar, apuntalar, lograr en un torbellino de expresiones mutiladas la armonia propia de lo subjetivo; La forma, el impetu y el estilo que deje translucirentre los escombros del edificio de la logica y de las reglas el verde musgo de nuestra realidad viva y palpitante. El estilo visceral es el unico que comunica, el unico que destruye el marco y el cristal para mostrar el verde lienzo, que ya por eso no es lienzo sino prado. Es necesario parecernos mas a la musica, de la cual la logica es lo que la prosa a la poesia: un adorno. Ese adorno es inutil si no esta colocado sobre la belleza del lenguaje mitopoetico.
Solo cuando las expresiones se encadenen en puro juego, en la inocencia, el dolor, la pasion o el impulso creador celestial o demoniaco, logrando danzar como la expresion de la musica que dirige sus pasos (y jamas del modo inverso) es que sera posible tender ese puente hacia el otro. Solo asi tendriamos "algo", una materia realmente concisa, y no esa pura abstraccion del lenguaje de diccionario, par que ese tan lejano y tan deseado otro sea, seducido o incitado por la musica, a bailar tambien a su son.
Un buen artista es quien posee ese estilo, y es siempre un buen bailarin de su propia melodia: un fiel interprete de si mismo. Muchas veces es tambien exelente cosmetico de si mismo.
Solo cuando logramos ser el otro es que lo comprendemos. Al buscar hacernos comprender, no buscamos otra cosa que ser en el otro, que exportarnos, que expandirnos, que conquistar la otredad siempre sentida como ajena, extraña y peligrosa. Al escribir, buscamos ser comprendidos, buscamos que el otro hable nuestro lenguaje segun nuestros parametros. Y solo comprendemos al otro hablando como el otro, viendo como el otro, sintiendo como el otro, SIENDO OTRO. O bien, entendiendo que el otro soy yo, y que yo tambien soy otro.
La manifestacion ajena, terrible, autonoma y conquistadora de lo otro, de la otredad en y sobre nosotros, sobre nuestra amenazada mismidad, esa fuerza divina o demoniaca, Epifania de lo otro, lo extranjero del interior, presencia de la ausencia, fuerza que no persuade sino que seduce en buenas y obliga en malas, su comprension, su reconocimiento, es Dionisos.

Dedicado a Celeste y Joaquin, oor nuestras eternas disputas sobre la escencia de lo poetico.

22 ene 2013

Sobre la Libertad en los Juicios Esteticos.



¿Elegimos realmente?. ¿Que es la voluntad?. Normalmente se la entiende como la fuerza capaz de optar por esto o por aquello. Y la libertad es la posibilidad no solo ideal, sino real, de optar entre esto, aquello, o aquello otro. La eleccion comprendida como eleccion libre es el acto mismo de la voluntad escogiendo alguna de las opciones al mismo tiempo que descarta las otras. La Voluntad es precisamente "eso que acciona", que efectua, que actua la decision. Mas, ¿actua realmente la voluntad? Y si lo hace, ¿cuando lo hace y como?.
La pregunta por la posibilidad de la volicion es respondida por la respuesta que demos a esta otra pregunta: ¿Es posible la eleccion?. A su vez, la eleccion requiere, para poder ser, de la libertad, pues la eleccion propiamente dicha es la eleccion libre. Sin libertad, la voluntad no puede actuar. Sin libertad no hay eleccion, y sin el campo electivo como materia sobre la cual actuar, la voluntad ya no actuaria, sino que padeceria. Padeceria lo necesario o lo dado, y su naturaleza consistiria no ya en un actuar sino en un conocer, en un aceptar, en un tomar conciencia.
Teniendo en cuenta esto, pensemos en todos los juicios sensoriales que realizamos a diario. Tomemos, por ejemplo, "el fuego quema". No hay aqui eleccion alguna, puesto que yo no puedo optar por decidir que el fuego no quema o que el fuego enfria, sino que la sensacion de calor se me impone con una evidencia tal que no permite un proceso de reflexion o de eleccion propiamente dicho. El mismo caso se da para las sensciones de dureza, blandura, frio, calor, dulce, amargo, luminosidad, oscuridad, y para todas las percepciones sensibles. No me refiero aqui a los problemas nominales o eideticos respecto de las sensaciones ("¿que es lo duro?"). Sea de ello lo que fuere. Lo que yo digo es que cuando acerco la mano al fuego, no puedo realizar ningun juicio acerca de las sensaciones que me producen (exepto tautologias estupidas como que el calor del fuego quema). Estrictamente, no hay juicio en las sensaciones, sino reaccion, padecimiento. La propocision "el fuego quema" no es un conocimiento al cual lleguemos con una actividad de la voluntad, sino que es invioluntario. En quemarse no hay eleccion, sino necesidad. El juicio nos viene hecho, dado, y en este caso la voluntad "realiza" el juicio aceptando lo que se le impone.

¿Que sucede en los juicios esteticos y de placer y displacer?. Curiosamente, en este campo tampoco es posible la eleccion. Miro una flor, me parece bella. Oigo una cancion, me parece bella. Pruebo una torta de manzana, la juzgo rica, pruebo un higo y lo encuentro desagradable, miro el cielo y lo juzgo hermoso, miro a la Lilith de Collier y me parece hermosa a la vez que terrible. Huelo el olor de la remolacha y me produce nauseas.
¿Hay eleccion detras estos juicios? De ninguna manera, y una prueba de esto es que podriamos reemplazar la palabra juicio por la palabra "reaccion". De hecho, ¿se puede decir que yo realmente construyo el juicio cuando digo que Maria es bella o que "La maja desnuda" es escalofriante? ¿No hay algo que, por el contrario, me es dado como un todo ya armado, ya juzgado, a lo que yo solamente asiento? Las cosas bellas y placenteras, asi como las feas y desagradables, no lo son tales por una eleccion nuestra, sino que se nos imponen como tales en un proceso que escapa a nuestra conciencia. Segun dicho, la eleccion solo es posible si es libre, y  para que esto suceda es necesario que tal eleccion se haga en la conciencia. Que se haga de un modo conciente significa que la conciencia debe tener conocimiento del proceso mismo. La conciencia de la eleccion es condicion necesaria de la eleccion libre. Cuando la eleccion es conciente, la conciencia del juez debe tener conocimiento del proceso del juicio mismo; Esto es, conocer las opciones entre las que se elije antes de optar por cualquier de ellas. Claro esta que tambien debe poder dar una explicacion racional acerca de los motivos que determinan su eleccion (Es decir, poder explicar por que Maria es bella cuando bien puede ser juzgada fea). Si no se puede dar razon tanto del criterio o medida del juicio, asi como tampoco describir detalladamente el proceso de juzgar, entonces no es posible la eleccion en los juicios esteticos.

Sin embargo, bien es objetable que cada sujeto tiene sus prejuicios y criterios de regulacion de lo bello y de lo placentero, y que son estos criterios, muy racionales y concientes, los que determinan el juicio entre varias cosas para dictaminar que una es bella y que otra fea, que una buena y otra placentera. No obstante, alguien puede decir "me gusta el cafe con dos cucharas de azucar, y con esa medida de lo dulce juzgo si esto esta poco dulce o muy dulce". Y esa persona bien puede arguir realizar su juicio en base a su criterio, mas no puede dar razon de por que le gusta el cafe con dos cucharadas de azucar y no con una o con tres. Y es que si pudiesen dar razon de esta preferencia de un modo completamente racional y conciente, bien podrian modificar tal preferencia y concebir como "lo dulce" (no lo muy ni lo muy poco) a una cucharada o a tres. El "criterio" o "metro" no es otra cosa que cierta idea o concepto (de lo bello, bueno, ect) al cual llegamos por un proceso de induccion. Puesto que tenemos memoria, solemos recordar la mayoria de nuestros juicios y reacciones, por lo cual podemos sacar una media de estos trazando las correspondientes relaciones de semejanza entre ellas. Asi, podemos usar el principio de contradiccion para realizar el juicio de lo feo usando nuestro concepto de lo bello, el cual no es mas que una asbtraccion a la cual llegamos induciendo las semejanzas de todas nuestras reacciones ante objetos bellos. Las "ideas", Platonicamente hablando, de lo bello y lo bueno, no son conceptos validos para realizar juicios, pues carecen de unidad y de realidad objetiva. Esto es asi por que, como vimos, no poseen unidad real ni hacen referencia a ningun objeto, sino que llegamos a su ser mediante cierto tipo de composicion inductiva.  La realidad de estas "Ideas" debemos hallarla en todos los casos particulares desde los cuales inducimos aquellas. Pero en estos casos particulares ocurre lo que vimos anteriormente, es decir, que no podemos dar razon del proceso ni del criterio por el cual decimos juzgar, sino que el juicio viene ya hecho, dado inmediatamente, simultaneo a la percepcion del objeto juzgado.  La voluntad aqui tampoco opera, no actua, sino que acepta, conoce, padece. 
En otro ejemplo, yo camino por una acera y veo a una mujer pelirroja (tal vez me recuerde a la Lilith de Collier, o viceversa) a la que instantaneamente califico bella. Con instantaneamente quiero decir que ese sentimiento de belleza asociado al objeto se da casi espontaneamente, de modo inmediato, sin que medie (al menos concientemente) ninguna reflexion, ningun juicio, ningun proceso (o al menos este no se da en la conciencia) ninguna conciencia de un proceso por el cual yo llegue al sentimiento de lo bello. El juicio "esta mujer es bella" viene ya dado, ya hecho, ya realizado de una manera incomprensible, y mi voluntad conciente, supuestamente libre, no hace sino tomar conciencia de este hecho psiquico, no hace sino elegir lo que ya esta elegido, que querer lo que quiere. Luego "juzgo" a esta mujer particular, que accidentalmente es pelirroja, y dias despues juzgo identicamente de bella a otra mujer particular, que accidentalmente tambien es pelirroja, y unos meses mas tarde, califico tambien de bella a la pintura de Collier. El calificativo "bello" pesa sobre los tres objetos, y de este conjunto que cae bajo la determinacion de ser bello, yo indusco de mi memoria las relaciones de semejanza, como por ejemplo: Los 3 objetos presentan mujeres pelirrojas. Luego, el cabello rojo es tomado como un criterio de belleza. No obstante, notese que el criterio o "metro" (el ser pelirroja en este caso) no es nunca anterior al juicio, sino siempre posterior y como una justificacion de este, pues yo no sabia lo que era "ser pelirroja" hasta que no extraje la nota general de los 3 objetos que ya habia calificado anteriormente de bellos. Esta es la manera de como nos formamos juicios esteticos y criterios esteticos.
No obstante, si se pregunta por la razon del criterio mismo (es decir, ¿por que me gustan las pelirrojas, cuando podria preferir rubias o morochas?), tengo que sencillamente encogerme de hombros. De ninguna manera podria yo responder que esto es asi por eleccion mia, ya que no recuerdo haber realizado una eleccion entre tal o cual color de cabello (ni ninguna eleccion entre ningun accidente) del objeto particular cuando lo "juzgue" bello en mi intuicion. Asi, es ridiculo sostener que los juicios esteticos son relativos (es decir, que se dan por comparacion, en relativamente al criterio). El "juicio" de belleza, o mejor dicho, el padecer la belleza del objeto, o conocerla, se da en mismisimo momento de la percepcion del objeto y de un modo inmediato, anterior a toda construccion conceptual de un criterio. Este es posterior a la afirmacion del a belleza misma, y al ser solamente una justificacion construida a posteriori, debemos dudar siempre de su validez.

Lo mismo sucede al oir por primera vez una cancion, digamos la marcha turca. El sentimiento de placer o de belleza se da de manera simple e instantanea, es una aprension que se da inseparablemente de la percepcion de la musica, y nuestra voluntad no elige de ningun modo, no actua, no lleva a cabo un proceso racional por el cual "costruya" la belleza. Digo que no elige por que no puede optar entre que la cancion sea bella o no sea bella, sino que simplemente se da cuenta del hecho y acepta. No tiene otra posibilidad que la de aceptar un juicio que no es tal al nivel de la conciencia, pues es un sentimiento que ya viene hecho, dado, cerrado.
¿Que es, pues, ese tal criterio del que hablamos antes, y por el cual yo puedo decir que las pelirrojas me parecen bellas y que prefiero el rock al tango? Vale repetirlo: Es una costruccion posterior, realizada mediante la induccion de los casos particulares, los cuales presentan cierta semejanza en sus accidentes, y en base a esas semejanzas damos un paso psicologico adelante (aunque no verdadero) y creemos que en esos accidentes concurrentes en lo que juzgamos bello esta la belleza misma. Pero esta creencia es siempre a posteriori, reflexiva y, por decirlo de alguna manera, puramente especulativa, abstracta, sin apoyo en una intuicion real, ya que no tenemos jamas intuiciones de los conceptos, las ideas y los criterios, sino que tenemos intuiciones (o percepciones) de lo individual: Esta cancion, aquella cancion, esta otra cancion, nunca "la belleza de las canciones". Al no haber criterio en la intuicion de lo individual no hay juicio de lo bello, pues el juicio por comparacion con conceptos no establece jamas la belleza de una cosa, la cual comparamos con el criterio precisamente por que la juzgamos bella apriori. Es decir, si yo al ver a Maria la juzgo, por comparacion con "el ideal de belleza", bella, muy bella o bellisima (es decir, la coloco dentro de una jerarquia ordenada segun un valor, que en este caso es la belleza) es por que de una manera inmediata y quizas inconciente (y de ahi el que este paso anterior este inadvertido para la mayoria) ya he determinado, "juzgado", conocido o aceptado como indudablemente bella. El "juicio", por decirlo de algun modo, es el que establecio, en algun sitio, que el objeto es bello cuando podria no serlo, pues bien podria ser feo o terrible o totalmente indiferente. La belleza no se conoce entonces mediante un juicio de la razon, sino que es una intuicion directa, tan directa como la percepcion de la cosa que juzgamos bella. El hecho indudable de usar el criterio o la idea de "belleza" en vez de la de "fealdad" o "indiferencia", para jerarquizar un objeto es prueba de que esa jerarquizacion es algo como un "segundo juicio", que en realidad no elige nada (pues la eleccion seria poder declarar que es bella o que es fea), ya que tal jerarquizacion esta determianda por el juicio primero o intuicion de lo bello (o de lo feo, en caso de que sea feo), el cual es necesario e inmediato, completamente ajeno a nuestra voluntad.

6 ene 2013

La cuarta persona


Lo supe de inmediato. Me llego gracias a un signo, alguna de esas usuales trivialidades escritas en el cielo o en el agua: Un pajaro, o una onda imperceptible; cosas que generalmente son cosas y no signos. Pasan a ser signos, verbigracia, cuando significan algo mas de eso que son: algo mas alla de lo que son. Semiologia aparte, la relacion entre el signo trivial y lo signficado es completamente misteriosa, inexplicable e irreductible a la razon. El conocimiento nos llega traido, misteriosamente arrastrado por una no relacion, por una absurda cadena o concatenacion absurda que comienza en el signo o mucho antes, en nosotros mismos como receptores.
No supe como pero, lo supe tan clara, certera e innegablemente, como si la voz de la verdad me lo dijese al oido. Pero no fue la voz sino el signo, cruze trivial de objetos que en un perfecto cairós le señala al espiritu una verdad que se revela sin saber como.
Lo supe, y entonces casi al instante, se lo dije mientras ella me hablaba.
- No me preguntes como, pero estamos esperando una cuarta persona.
Nuria me miro como desde lejos, con una mirada tan desde atras, tan como rumiando tan cerca mio cosas tan lejanas:
- ¿Como esperando?.
- Bueno, no se si esperando., Es cierto que no sabiamos nada, pero ahora si que sera esperar. Solo digo que va a llegar una cuarta persona, la esperemos o no.
No tuve otra respuesta que las pestañas y los ojos marrones, siempre como esperando, simples como el ser que es. Y es que esas pestañas tambien eran un signo. Habian sido un signo, y la tercera persona no habia sido precedida por nada.
¿ porque, Nuria, porque ahora ese signo y esta espera, esta quizas inutil, eterna espera?.

27 dic 2012

Reflexion fundamental

La pregunta extrema, que roza con lo ridiculo, el summun de la abstraccion, es: ¿Por que existen cosas cuando podria no existir nada?. Que hay cosas que son (que hay ser) es la realidad mas facilmente comprobable: Hay, es. Existen cosas. Eso no se puede negar. Existe el cuadro de la maja desnuda, existe la novena sinfonia, existe mi par de mocasines marrones y existe este texto y existe esta computadora en la que escribo. Pero, ¿por que es que existe todo esto cuando es posible que no existiese? ¿Por que hay ser pudiendo haber nada?. ¿Que o quien dictamino o establecio que hubiera en vez de que no hubiera? ¿Dios acaso? Bien. Pero, ¿por que hay un dios cuando bien podia no haberlo?. ¿El azar?. El azar es casi una no causa. El azar es la condicion de posibilidad de que halla cosas. El azar dice: "puede haber ser o puede no haber ser (y por ende, no haber nada, pero esta opcion esta descartada, puesto que la realidad nos demuestra que hay cosas)". De esas dos posibilidades, se dio que hay cosas. Pero, ¿Por que es que fue esta posibilidad y no la otra? ¿O acaso la existencia es necesaria?. Pero no, por que al menos teoreticamente, especulativamente, podemos imaginarnos que asi como hay cosas, bien podria no haber nada. Y no estoy hablando solamente de la existencia de los seres vivos, de ese milagro sobre el milagro, de ese absurdo de existencia que existe solo en tanto tiende a no existir, de esa unica existencia que tiene autoconciencia tanto como tiene la desgarradora conciencia de su finitud, sino que estoy hablando de la existencia en general, de la existencia de todas las cosas que existen. Y pregunto nuevamente, tal vez inutilmente, ¿por que, en razon de que, se dio que hay todo lo que es, pudiendo haber nada?.
Desde un punto de vista temporal, se me impone la concepcion que defiende la eternidad de la existencia, puesto que de la nada, nada puede surgir, salvo que sea colocado ahi por un ser que es existente con anterioridad. De donde se deduce que no pudo haber habido un tiempo en donde no hubiese absolutamente nada, y entonces hay que concluir que siempre hubo algo que es. Eso modificaria la pregunta por el ser a la pregunta por el devenir, por el movimiento y por la regla del movimiento. Seria algo como ¿Por que lo que es es como es, pudiendo haber sido de muchas otras formas?, y tambien, ¿que me asegura que lo que es de tal manera va a seguir presentando la misma regularidad que hasta ahora se le atribuye?. O, mas general: ¿Por que lo que es elige seguir siendo, cuando quizas podria dejar de serlo? ¿Que me asegura que el sol vaya a salir mañana?
No es del todo errado pensar que si la existencia es eterna en cuanto a su comienzo, tiene en si misma cierta naturaleza eterna, la cual la va a salvaguardar de seguir existiendo indefinidamente. Llegados a este punto, estamos concibiendo al ser como necesario. Pero... ¿esto es realmente asi? Pues si es necesaria la existencia de la totalidad de las cosas que son, luego el movimiento no tendria lugar, y la existencia de lo que es se mantendria siempre identica a si misma, siendo siempre, sin nunca dejar de ser en ningun sentido. Pero esto no es asi, pues los cementerios estan llenos de seres que ya no son lo que fueron, y todo se desgasta, pasando continuamente del ser al no ser y del no ser al ser. A esto le decimos generacion, corrupcion, destruccion y creacion. El no ser es, entonces, una posibilidad real que actua constantemente sobre el ser.
¿Hay entonces, dentro de todas las cosas que son, algunas cuya existencia es eterna y necesaria, la cual es causa de la existencia sostenida (aunque finita y mutable) de todas las demas, que por esto le son inferiores y dependientes? Y esta cosa, ¿es un objeto? ¿Un sujeto? ¿Una ley reguladora? ¿unas relaciones armonicas entre los objetos que son y que no son?. En cualquier caso, debio de haber un primer momento en el que lo unico que habia era este ser necesario (es decir, un ser que no puede no ser).
Sin embargo, puede ser que la pregunta no se resuelva con la postulacion de un ser necesario. Y esto es por que, salvo que se traslade la necesidad de ese ser a la necesidad del resto de las cosas que son (cosas que antes concebiamos como contingentes pero que ahora, en virtud de ese ser necesario en cuanto creador, en cuanto motor, en cuanto generador o en cuanto garante, concebimos ahora como mediatamente necesarias) podemos preguntar: ¿Por que entonces, los entes contingentes, son, pudiendo no ser?. Por que si la necesidad es predicable del ser necesario y solo del ser necesario, aun es legitimo preguntarnos por la existencia no ya del fundamento, sino de lo fundamentado. Es tambien licito preguntarnos por la razon o el motivo del fundamento para con lo fundamentado. Ese fundamento, el cual es causa y garantia no solo de que la realidad sea, sino de que tambien sea como es, ¿de que manera fundamenta? ¿Lo hace de un modo libre, y por ende contingente, al modo de una decision? ¿o lo hace de un modo necesario, como una ley inmutable? Respuestas que se desprenden de la consideracion del fundamento mismo.
Si, en cambio, se considera a la existencia en todo su conjunto como necesaria, parece que se mata la pregunta inicial, negando su posibilidad con la necesidad. Pero entonces se nos impone nuevamente el hecho de que el no ser afecta constantemente al ser, y en que es imposible negar fenomenos como el tiempo y el movimiento. Parece ser que esta pregunta, la cual intenta poner en jaque (y lo logra) al supuesto de los supuestos, a saber: Que ES, que hay ser, que existen cosas, no tiene respuesta alguna mas que la constatacion inmediata y natural de que, efectivamente, hay lo que es. De hecho, solo hay lo que es.
La pregunta es, como bien dije al principio, el colmo del absurdo, ya que se pregunta por lo dado, por lo mas obvio, por lo mas cercano e indubitable. Pero tambien lo es (es decir, es un absurdo) la postura determinista o fatalista, que reza que todo lo que es es de tal manera por designio divino, o la postura de la casuistica rigida, que dice que lo que es no podria haber sido de otra forma de la que es. No obstante, aunque le diesemos credito a estas posturas, ni ellas ni todas las ciencias juntas (por que las ciencas se dedican a cosntatar hechos y a explicarlos tal cual son. Nunca a determinar por que tal cosa es como es, sino a explicar como esa cosa es de la forma que es)  conseguirian explicar ni por que las cosas son en vez de no ser, ni por que los entes son de la manera en que son y no de otra.

20 dic 2012

Otoño - En algun parque de capital Federal...


La soledad del parque era idilica. Juan caminaba sin orientarse, buscando la orientacion en otros lugares, en otros senderos. Unos senderos a los que no se accedia con los pies o con las manos (sino de un modo accesorio) sino con los ojos y las palabras. Nadia no habia aparecido desde aquel dia. - Aquella noche - Penso juan, siguiendo su viejo vicio de las correcciones intutiles.
"No habia Aparecido", Pensaba Juan. Aunque claro, esa palabra. Claro que habia aparecido. No habia dejado de aparecer, de manifestarse constantemente, en todo y en todos, como una sombra fugitiva, como la sensacion de un parpadeo, como una necesidad que se sentia con fuerza en una parte tan escencial como inaccesible de su ser. La manifestacion era la busqueda misma de ese punto, del vortice.
Habia llovido ese dia ("¿o fue la noche anterior, o la anterior?", el tiempo habia comenzado para Juan a perder su sentido estricto) y las hojas estaban apelotonadas en sucios pedazos de alfombras ocres, marrones y pardas. Todo despedia un olor a humedad, propio de las lluvias de otoño. Juan habria querrido encontrar un banco, un lugar donde sentarse, en donde pudiese abandonar su inutil pretension de caminar, y asi dedicar todas sus fuerzas en recorrer ese otro sendero, esa estupida imaginacion suya que era el unico consuelo que le iba quedando ante la ausencia fisica y espiritual de Nadia.
Los azulejos se movian con su desconfianza habitual. Juan los observaba absorto. Todos sus movimientos eran rapidos y cortos, cada saltito, cada vuelta repentina de cabeza, cada escudriño de sus ojos, estaban destinados a asegurar el terreno, a buscar algun gusanito, alguna semilla, alguna hormiga. ¿Habia sido todo un sueño, Nadia, el Bar, Villa Crespo, la caminata, las sillas, la risa y la habitacion oscura? ¿Como podia asegurarse de que todo no habia sido un sueño, un asunto de ensueño? Penso en otros sueños que habia tenido antes. Todo era un escape, un escape para no volver al tiempo normal, a esa absurda rutina de todos los dias, a ese otro desasosiego que era tan claro, tan preciso y tan desesperante; Tan distinto del desarraigo en el que se hallaba en ese parque, en ese clima otoñal de cielo encapotado, tan lleno de ausencia que al menos era algo.
¿que es lo que espero realmente? - se decia. Siempre esperando, pero... ¿que mas puedo hacer? Que porqueria este parque asi, todo mojado, no hay un solo lugar donde sentarse... Los bancos mojados son un asco, y ya esta empezando a hacer frio... Me pregunto si..
La cabeza de juan giraba con el balanceo suave e ininterrumpido de un barco en alta mar. Alguna parte vaga de su ser - El alma -, pensaba , no podia fijarse ninguna resolucion practica. Era como si el futuro, como si el futuro de su vida entera se hallara a la espera del cese de esa terrible ola de Manifestaciones de Nadia; Como si Nadia, terrible hechicera, maligna nigromante, enviase constantemente fantasmas y apariciones. - ¿Por que todo esto?. Si al menos tuviese algun sentido, si al menos yo pudiese creer que lo hizo con algun sentido, que ella al menos se engaño con algun sentido. Juan empezaba a ver, entre la niebla del dia de otoño, algunas piedras y algo como una baranda herrumbrosa, una especie de laberinto de varillas de metal que llevaba o a un pozo o a la nada. Detras o dentro de Nadia le parecio atisbar la nada, algo como una pieza de rompecabezas que el no podia armar con su razon. Una diferencia, un abismo insalvable. Pero este pensamiento duro solamente un instante, quizas ni siquiera logro traspasar el umbral de la conciencia, quedando como un chapoteo sordo en la grava de los instintos, quizas fue solo algo en el estomago, algo abolido por un movimiento reflejo, tan rapido y certero como los saltitos de los azulejos del parque. Ese movimiento abolio toda posible incomprension, y entonces Juan cometio el error de considerar solamente dos posibilidades: Esperar o Buscarla.
Buscarla, si. Pero, ¿donde?. De ninguna manera podia ir hasta la casa. Era demasiado vulgar, demasiado aceptar su condicion - Aunque, ¿que caso tiene no aceptarla? -.Si, como si ella pudiese ignorarla. ¿Y esperar? Pero, ¿esperar que? Y.. ¿buscar? ¿Buscar que? ¿que era lo que buscaba al buscarla, que esperaba al esperarla? Habia algo en su interior que de algun modo presentia la verdad, el hueco en el centro, el no ser en el seno mismo del Absoluto. Cierta parte de su ser, que Juan no reconoceria ni oiria, ni siquiera de un modo rencoroso, hasta mucho tiempo despues, hasta ese tiempo donde es siempre "demasiado tarde", le decia algo como en vagos susurros, notaba en Nadia cierto brillo como de Neon, algo refractario , cierta parte de Juan, fuera de su conciencia, percibia el maligno hechizo, sospechaba maliciosamente la proyeccion  y la ilusion futil, esteril, fatalmente destinada a los guiones de dioses comediografos o tragicos. ¿que era, que era eso que buscaba, desesperadamente, en Nadia?. Esta pregunta se le hizo clara justo abajo de un sauce, tan clara como si una voz se la hubiese susurrado con frialdad desde las hojas del arbol. Y como si hubiese tirado de un piolin roñoso y podrido, que detras de si arrastraba toda una congestion de desperdicios y basura, comenzo a vislumbrar encadenadamente otras oscuras intuiciones. Se dio cuenta que esa necesidad, ese agujero, que ahora desembocaba en Nadia, que habia azarosamente desembocado en la extraña e impredecible nadia, como una pelota que cae desafortunadamente en la casa del loco del barrio, era la nueva cara de una carencia, de una soledad que Juan arrastraba hacia años. ¿por que, entonces, por que elegia ese dolor y esa pasion inutil, inutil por destinada hacia un ser que intuia jamas podria comprender, sobre el que jamas podria proyectar su ideal, ver realizado el Absoluto que habia buscado inocentemente, durante toda su vida, hasta ese momento? ¿Que era lo que habia detras, por detras, muy por debajo, como escondido detras de un fondo falso, detras de la turbulencia que sentia por Nadia? ¿Por que esa repentina desesperacion, esa incesante y torturadora manifestacion de los ojos de Nadia, del pelo de Nadia, de un gesto suelto de Nadia, de una sonrisa o un verla doblando la esquina?. Juan comenzo a hacer trabajar su razon. Los silogismos y los teoremas matematicos parecian haber recobrado su habitual capacidad de aprehender el mundo de forma clara y distinta. ¿Que era, que era lo que empujaba desde atras, de que era un escape el cuerpo y el espiritu de ese ser extraño?
Y entonces se dio cuenta de que lo sabia, de que siempre lo habia sabido: Estaba harto. 
- Hastio - se dijo juan, dando otra vuelta por la periferia del parque, mientras miraba pasar algunos autos. Era definitivamente hastio lo que se hallaba detras. Pero, ¿hastio de que, de quien?. Y esto tambien lo sabia muy bien: Un hastio que habia empezado en su casa, un hastio que recordaba desde que podia recordar algo, y que en la realidad como en las pesadillas, tenia el punto de anclaje fijo en su casa. ¿Y Nadia? ¿No habia dicho Nadia, en alguno de sus encuentros, algo relacionado con su propia casa, con su madre? ¿No habia visto el, Juan (Y si, ratifico, si lo habia visto) o sentido, cierto hastio en la mirada de Nadia, filoso y brillante como el acero, mientras decia estas cosas? ¿No habra sido precisamente ese mismo hastio, esa misma necesidad, esa carencia y ese deseo de verse libres de esas nauseas, lo que los habria llevado hacia la risa y hacia la cama?. A Juan le hubiese encantado creerlo. Pero no lo hizo y, en cambio, sonrio ironicamente, como quien se sabe victima de alguna injusticia que por despotica no deja de ser ironica. Esa partecita suya se lo hizo advertir nuevamente. No con palabras ni con ideas que saltan como resortes, sino como cierto malestar vago pero certero: Estaba proyectando de nuevo ("Soy un enfermo grave, che", penso para si), proyectando su propio deseo, su incapacidad de vivir sin ese ideal , sobre Nadia-Espejo, Sobre Nadia-Refractaria, Sobre Nadia-Inaccesible. Pero no, no tenia caso intentar engañarse idealizando esa belleza o esa soltura que tenia para todo. Detras estaba eso que era como un camino de piedra dura, en donde nada crecia. Un dragon, una pantera, vidrio molido. Nadia, pensaba Juan, Nadia no tenia ninguna necesidad del Absoluto, ninguna carencia, ningun deseo metafisico. Era completamente vacia en el peor y mas terrible de los sentidos. Un agujero negro.
- Ya estoy recayendo en mis metaforas tipicas de libro de texto. 
No. La necesidad, la terrible necesidad del otro, del otro como un Absoluto, o de un Absoluto en el otro, era suya, pura y exclusivamente suya. Y ahora lo habia comprendido del modo en que se comprenden todas  cosas cuando se las comprende realmente: de forma Instintiva y dolorosa. Nadia no era lo otro absoluto. Era lo otro a secas, sencillamente lo otro. La proximidad era a lo sumo un consuelo. Esa distancia que sentia de manera casi insoportable no habia sido, por parte de Nadia, menor en la habitacion que habian alborotado esa noche. 
Juan cruzo la calle. Habian comenzado a caer unas gotas finas. A lo lejos se veia el trajin automovilistico de Avenida Rivadavia. 
¿Por que, entonces? ¿Por que se mantenia en ese fatalismo?
 - ¿por que seguis representando esta tragedia, Estupido Edipo porteño? - Se dijo para si, mezcla de su habitual pesimismo y una sorpresiva melancolia. Pero ya lo sabia. Juan preferia, a todas luces, ese sufrimiento que lo atormentaba a lo que habia detras, a la verdadera angustia, al hastio de si mismo. La verdad era no menos desconzoladora que la realidad: Estaba harto de si mismo y por eso preferia edificarse esos mounstros. Nadia era para el la parte mas Hermosa de Scylla. Pero Juan no se dispondria a mirar por debajo de las aguas. Permaneceria por encima del nivel del mar. Y entonces volvian las manifestaciones, como tornados, como oleadas, como proyecciones de una mirada, de una palabra, de una carcajada.

17 dic 2012

Breve reunion de negocios

- Juan, buenas tardes
La voz era confiada, asi alegre. El tono era seguro, muy seguro, tan seguro como para generar una sensacion de camaraderia o al menos de confianza. No era para menos, y era lo minimo que podia esperarse de Matias Aguirre, joven director del Banco Citi, sector Merchandising e Imagen.
.- Buenas tardes-. Sentado en su amplio despacho del tercer piso, lo saludaba nada menos que Juan Mendizabal, Honorable Presidente de Air Argentina, una de las Aerolineas principales del pais.
- Y digame, Señor Aguirre, ¿Que lo trae nuevamente por aqui? Imagino que no sera de nuevo una propuesta.
- ¿Propuesta? No,no. Lo que yo vengo a charlar con usted tiene que ver con oportunidades, Juan, oportunidades para Air Argentina y para el grupo Citi.
El despacho del Señor Juan Mendizabal, presidente vitalicio e hijo de Pedro Mendizabal, miembro cofundador de Air Argentina, alla por los años 1930, era grande y espacioso. Denotaba un buen gusto sin caer en una suntuosidad ni en el fetichismo de tener innumerables objetos apilados estrategicamente. El solo analisis de los muebles antiguos, mas propios del despacho de Larreta que de un empresario del siglo veintiuno, del piso de madera correctamente pulido, del uno y unico ventanal, del cuadro de Pedro Mendizabal a modo de un caudillo federal, demostraban que los valores de Juan Mendizabal, valores con los cuales llevaba adelante el negocio, eran conservadores, practicamente rayando en un sentimiento de rancia Aristocracia. Ya se podia inferir esa condicion en un detallado analisis del traje marron que usaba para las reuniones, que incluia corbata con sujetador y, por supuesto, gemelos con sus iniciales: J.M.
- Continue, Señor Aguirre. Pero primero sientese. ¿Le ofrezco algo para tomar, agua, un cafe?-. la mano de Mendizabal se deslizo casi mecanicamente hacia el telefono. Rosa, su inseparable y eficiente secretaria, no tardaria mas de 5 minutos en traer cafe y medialunas.
- Le agradesco, Juan. Hospitalario como siempre-. En la escuela de negocios de Buenos Aires, Matas habia aprendido que, valla uno a saber por que, era importante repetir cada dos por tres el nombre del cliente. Esto generaba, le decian en dicho instituto, una relacion de confianza y "familiaridad". Sentimientos tales eran obviamente muy utiles para llevar al embaucado (digo, al cliente) a los terminos que beneficiaran a la compania.
- Bueno, le cuento.- Matias, joven prometedor y sin cargos de conciencia, se arremango levemente las mangas de su camisa, y se dispuso a narrarle el novedoso y conveniente acuerdo publicitario que tenia entre manos. Comenzo entonces la detallada pero a la vez esquematica explicacion. Con la ferviente creencia de un devoto, Matias intentaba hacerle ver a su cliente las ventajas del acuerdo; Acuerdo que constaba, mas alla de los pormenores, en agregar el logotipo del Banco Citi al lado del logo de Air Argentina. Esto, decia Matias, no solo beneficiaria al Banco a niveles de difusion, sino que mostraria el inefable compromiso que el Banco tenia con el bienestar de "todos los argentinos". Por descontado que Matias tampoco dejo de recalcar el considerable ingreso monetario que la aceptacion del contrato conllevaria para la aerolinea. Ante todo esto, el señor Juan Mendizabal escuchaba pacientemente.
- Ya veo, ya veo lo que usted me propone, señor Aguirre.- Mendizabal no se olvidaba nunca de recalcar de lo de "señor aguirre", pues habia aprendido que el respeto a los apellidos de sus clientes y socios iba siempre antecedido de un "señor". No estaba para nada de acuerdo con la confianza juvenil de los nombres de pila.
- Exelente.- Continuo Matias - Entonces, si comprende los beneficios del acuerdo, y esta usted de acuerdo (Aqui Aguirre sonrio, pues el humor era un punto importante en acuerdos y ventas, tratar cosas graves como si fuese un partido de truco entre amigos, ect)
- No, espere. Comprendo los terminos del acuerdo, pero no acuerdo.- Mendizabal tambien sonrio. Esas rimas siempre le recordaban al Martin Fierro. - Vera, señor Aguirre. ¿Recuerda usted la decada del 80?, seguramente no, por que es usted muy joven, si me permite decirselo. Bueno, en esa decada, a finales de los ochenta, con Alfonsin. En ese tiempo, el Presidente regional de su banco era el señor Damian Steinert. Fue el primero que tuvo la idea de "sponsorear" (nueva sonrisa) Air Argentina con el logotipo del banco. Creame, en esa epoca no estabamos ni mejor ni peor que ahora. ¿Por que cree usted que no acepte en ese entonces?
Matias Aguirre, Flamante director del area de Merchandising e Imagen, esbozo una sonrisa algo forzada y levanto las cejas. - No lo se, Juan. Supongo que habra considerado que no era el momento oportuno.
- No se crea eh. Estabamos en la apertura economica. Saliamos de algo asi como un estatismo, nosotros que siempre tuvimos buenas relaciones con el gobierno, veiamos que se venia una epoca mas liberalista, en donde era necesario sacar ventajas. Ustedes en ese momento salieron a la caza de contratos publicitarios. Recuerdo que otras aerolineas... LAN, Pan - American Air, por ejemplo, firmaron contratos.
- Si. De hecho, a hoy dia que esos contratos siguen vigentes.
- Si. Desde esa fecha, ha habido varias tentativas, no solo de su Banco, sino tambien otros bancos, franceses, holandeses, argentinos, de publicitar Air Argentina. ¿Sabia usted, señor Aguirre, que en los casi 100 años de compania, Air Argentina nunca tuvo slogans ajenos en su marca?
Matias, que en esos momentos se esforzaba por ser mas "el señor Aguirre", fingio un aire despreocupado.
- ¿Ah si?, no, sinceramente no me habia percatado. Sin embargo, los tiempos actuales tambien son de una interesante apertura, Juan. Es cierto que su Air Argentina ha sido, a nivel historico, siempre la Aerolinea casi oficial del pais, la que usan los deportistas, los empresarios, la Aerolinea que elige la gran mayoria de los Argentinos (Matias habia aprendido tambien a aprenderse los slogans de las companias con las que trabajaba), pero, usted lo sabe, Juan, que hoy en dia esta todo muy parejo, que el mercado esta cada dia mas competitivo, que hoy la gente ya no se fija tanto en lo historico de la marca sino en los beneficios y los servicios... la gente busca oportunidades: Yo le estoy ofreciendo una. Y no solo seria un modo de mostrar como Air Argentina esta relacionada con uno de los principales bancos (Piense en el sustento, Juan, a la gente le gusta sentirse respaldada), sino que seria una manera de obtener una ventaja economica. Hablamos de numeros, Juan, de numeros. Con lo que a la Aerolinea le va a entrar por mes con este contrato, mas las plusvalias antes y despues, usted puede modernizar su flota, puede ofrecer paquetes que capten clientes. Ademas, la familia Citi es muy amplia. Le ofrezco una vinculacion directa, descuentos para todos los que tengan cuentas o tarjetas en nuestro Banco o empresas amigas. Quizas hasta algun contrato de vuelos empresariales, ¿que le parece?
El silencio de Juan Mendizabal hacia todavia mas amplio el despacho. Los espacios vacios amplificaban el brillo de un cuarto que era un todo dorado, un todo madera, un todo barniz marron, y en donde todo parecia reflexionar la respuesta junto con el dueño.
- Si, señor Aguirre, yo comprendo... comprendo la... globalizacion, por decirle de algun modo. Usted ve todo en terminos de oportunidades, creo que es propio de su generacion.. generacio que, si me permite decirlo, tiene siempre la sensacion de que hay algo como una aplanadora que aplasta a los que se quedan rezagados.. cierto salvajismo en la competencia, muy... propio de los bancos. Esa es su vision de negocios. Y usted lo que hace es intentar convencerme de su vision. Como le dije, la Aerolinea no ha tenido nunca una imagen diferente de la de ahora. Debo decirle, al igual que le dije el año pasado, y el anterior tambien, que por el momento no me interesa un contrato publicitario. Pero, dejeme tambien explicarle la razon de mi negativa, pues de otro modo tendre que recibirlo con una propuesta similar el año que entra, igual de interesante, igual de conveniente, pero tambien igualmente contraria a los.. ¿como decirlo? Valores de esta empresa. Lo mas importante de una empresa, segun entiendo yo, es la exelencia.
- Comprendo, Juan, comprendo, precisamente por eso...
- No, espere, dejeme que cierre esta idea. La exelencia, como decia, es lo que yo quiero creer que elige la gente que vuela con nosotros. Dicha exelencia, mas alla de los servicios o la flota, emana mas bien de una actutud, ¿me comprende?, es una manera de encarar las cosas. Usted lo dijo muy bien hace un rato, Aguirre, que esta Aerolinea es, de cierto modo, la aerolinea del pais, y eso es un orgullo y, si le parece, tambien una responsabilidad.- La manera de hablar de Mendizabal era pausada y a veces algo exasperante, como si pensase lo que iba a decir, frase por frase, como una especie de ajedrecista calvo y de traje marron. - Esa actitud - Continuo Mendizabal - es algo que va mas alla de los tiempos y de las oportunidades. Si usted esta aqui, con su propuesta realmente interesante, es por que aun hoy en dia, pese a la competencia, somos, por decirlo asi, todavia la aerolinea del pais. Y la gente que nos elige, elige o cree elegir esa exelencia de la que le hablo, y es esa exelencia la que quiero creer nos distingue de otras aerolineas con mejores precios, mejores beneficios o flotas mas modernas. La gente, señor Aguirre, confia en la marca, confia en el icono. La marca es la garantia de la exelencia, y formar una marca cuesta años, decadas... ¿Usted sabe algo de Semiotica? Bueno, el icono es como el simbolo de la marca. Al cambiar la imagen de la aerolinea, estoy de algun modo modificando la marca, estoy de algun modo haciendo peligrar la exelencia.
En ese momento, irrumpio en la sala la siempre eficiente y oportuna Rosa, que luego de saludar con un "buenas tardes", les dejo a los señores una bandeja de medialunas, cafe y jugo de naranja, todo de primera calidad y exelentemente presentado, por lo cual era una lastima la bandeja halla quedado intacta.
- Ahora, usted me dira - Mendizabal habia retomado con su tranquilidad habitual - me dira, ¿como es posible que Air Argentina pierda exelencia con colocar un par de logotipos de Citi y hacer un par de publicidades?, y es que, vera... un punto importante de la exelencia es la autonomia. La independencia, si lo prefiere asi. Su banco tiene negocios tan amplios y en tantas ramas que casi seria imposible contabilizar su alcance. Pero, como dice el dicho: "quien mucho abarca, poco aprieta". La independencia de una compania es escencial para la credibilidad del publico. Si yo le acepto su contrato, y acepto que de cierta forma es conveniente, estaria cediendo esa marca distintiva de exelencia por la cual quiero creer nos mantenemos liderando el mercado. Estaria cediendo entonces a mi propia vision, para entrar en las leyes del mercado global. Los valores con que se maneja este emprestito, casi desde su fundacion, son estos que le acabo de comentar. Y no puedo venir a traicionarlos yo, señor Aguirre. Por eso es que tengo que rechazar esta oportunidad que usted me propone.
Por un lapso que podria catalogarse como un casi segundo, el rostro de Matias Aguirre, Flamante director de Merchandising e Imagen y tambien joven prometedor, dejo translucir confusion y un poco de decepcion. Por suerte, la perseverancia y el optimismo eran otras de las cosas que habia aprendido en la escuela de negocios. Vinieron entonces elogios a los valores eticos y morales, acompañados de muchos "Comprendo, Juan", "Si, si, es completamente comprensible y lo celebro, Juan", y tambien de algun "No obstante, si lo reconsidera, ya tiene mi tarjeta, mi telefono, cuando quiera" (nunca habia que perder contacto con un cliente potencial, las relaciones cordiales eran lo principal para el negocio exitoso, ect). Luego vino un apreton de manos, someros comentarios sobre lo ajustado de la agenda, de lo malo que estaba el trafico, de la inseguridad del pais, y "señor Aguirre, quiere un habano para llevar", y "Pero por favor, claro que si" y "Hace bien, son exelentes, los traje de Brasil la semana pasada", y "Exelente Pais, lleno de oportunidades para empresas en crecimiento, claro".
Juan Mendizabal se quedo solo en su despacho, a la espera de la proxima reunion, contemplando lo bien pulido que estaban los muebles, o tal vez el color pardo de la pared. Matias Aguirre, por su parte, se pregunto, mientras volvia por la autopista y camino a las oficinas del Banco, en que habia fallado su propuesta. Todo radicaba, se decia a si mismo, en generar la oportunidad correcta.
- La propuesta del semestre proximo va a ser mucho mejor.