7 oct 2014

Ajedrecista

- De todos modos voy a salirme con la mia - dije.
- ¿Con que tuya?
- Con la mia, con lo que quiero.
- ¿Y como estas tan seguro?
No pude evitar soltarle una risa estrepitosa como el reviente de un caño de escape. Un reviente, algo que revienta, rabioso. Seguramente no entendio mi risa, porque me miro con perplejidad, intentando discernir entre una burla o la llana locura. Casi reviento de vuelta, porque la separacion que buscaba era estupida, tan estupida como mi sonrisa callada y fria. Hacia Calor y yo no queria estar ahi, queria estar en el fresco blanco de una plaza, y entonces me limitaba a callar y a sonreir friamente. Los ojos me ardian y me sentia afriebrado. El silencio era ya estupido, asi que volvi a hablar.
- Estoy seguro porque soy mejor ajedrecista que vos; Soy mejor que todos ustedes. Pronuncie el ustedes con especial desprecio. Me miro y, era obvio, seguia sin comprender, asi que volvi a hablar:
- Soy mejor jugador que vos - dije. - El ajedrez, sabes, se basa en anticipar los movimientos del rival usando los movimientos propios. Se trata de esconder el juego... o mas bien de mostrarle al otro un juego que no es, de que el otro juegue un juego que no es.
- Sigo sin entenderte - me dijo con aires de aburrida suficiencia. De pronto algo como un reflejo paso por sus ojos y tuvo como un instante de vaga comprension, una de esas comprensiones negativas que son como un temor o una vaga sombra en el patio nocturno. - Acaso vos pensas que yo no...
- Yo no pienso ni dejo de pensar que vos no. Sucede que cuando dos jugadores juegan el juego, el mismo juego y con esto me refiero al juego que es, al verdadero, entonces es cuando la partida es la nuda vita, y entonces los jugadores son los dos muy buenos o muy malos. Ok, veo que seguis sin entender. Eso es bueno. Uno comienza a ganar la partida cuando comienza a jugar solo, es tan sutil. Mientras el otro juegue uno no puede estar seguro de estar jugando, y a veces pasa que cuando uno cree estar jugando completamente solo, como contra si mismo, ¡zas! un alfil te caga una torre o un peon hace doblete, e incluso la reina puede aparecer furiosa como una araña o una locomotora y clavarte un jaque mate que te deja como sintiendote un idiota. Pero en otras, uno sabe que juega solo, y entonces las fichas y las manos del otro y hasta los tiempos de respuesta se mueven dentro de lo esperado... 
- ¿pero me queres decir de que carajo estas hablando, y que tiene que ver el ajedrez o lo que sea que digas con eso de salirte con la tuya?
- Solo las arañas juegan bien al ajedrez - dije, y me senti un poco como Heraclito.
- Te podes ir yendo a la mierda si pensas que yo no. - me dijo con algo que era un comienzo de enojo, filoso y resplandeciente.
- Ya te dije que no pienso que vos no. Vos si. Vos si pero, ¿en que juego, no? Yo soy mejor araña que vos. Vos no jugas el mismo juego que yo. Crees jugarlo, pero no lo jugas.
- ¿Que, entonces estas jugando solo?
- Eso creo. Todos juegan solos. Juegan para si, y vos tambien. Vos tambien jugas en solitario. Lo malo es que crees jugar conmigo. ¿o no? Yo diria mas bien que tu juego necesita del mio, o que crees que ambos estamos del mismo lado del tablero, o alguna estupidez asi, pero no.
- ¿y entonces?
- Ya te dije: Lo esencial es conocer el juego del rival, y la mejor forma de lograrlo es escondiendo el propio juego. Claro que para esto lo primero es conocer el juego propio, y en esto hay que hacerle justicia a ese gran ajedrecista sin tablero ni piezas que fue Socrates. Claro que uno puede arrancar por la punta opuesta del hilo, y entonces identico proceso pero ad speculum es decir que la mejor manera de esconder el juego es conocer a la perfeccion el juego del rival. Hay estrategas activos y estrategas pasivos, y a mi me gusta decirles occidentales y orientales, Belisario y Sun Bin. Pero yo creo que como occidentales lo esencial es ese gnoti seauton socratico, y entonces lo mas importante a nivel practico es... ¿que?. 
Yo esperaba una respuesta que sabia que no llegaria, y su expresion era una pura oscilacion entre la exhasperacion y la idiotez.
- ¿Si? - dijo. Esperaba sin duda que la pregunta pasara como quien espera que pase el tren.
- Vos tenias que responder - le dije laconicamente. - Pero bueno, te resumo: Al final, yo voy a salirme con la mia porque, fundamentalmente, nadie sabe cual es la mia. Todos ustedes no tienen la menor idea de cual es esa con la que me quiero salir. Mi juego esta completamente oculto, y por eso nadie puede detenerme. ¿como se me pueden anticipar si no saben por donde tengo que pasar? - Nuevamente la claridad parecio querer inundar su cabeza como un fuego en madera humeda. 
- ¿y vos crees que vos si?
- Claro que yo si - le respondi, y nuevamente revente en una risa como de vidrio estallando, que acompañe de un descarado manotazo en la mesa. - Yo los tengo completamente resueltos. No te ofendas, pero tanto vos como ellos... ustedes... son todos malos jugadores. Son banderas y yo una araña, ¿que querias? Yo se lo que quieren, se cual es esa con la cual quieren salirse, conosco a la perfeccion, de tanto andar entre ustedes, su justicia, y entonces les regalo un alfil, uno o dos peones, voy dejando que sus piezas se acomoden como ustedes creen les conviene. No hace falta que pongas esa cara - le dije, ahora un poco mas serio - Todo buen jugador es algo hipocrita en sus preocupaciones. Pensa que es imposible hacer un buen gambito sin una autentica cara de falsa preocupacion. Es como el poker: la seguridad espanta a los peces.
- No te creas que es tan asi - me dijo - No sos tan vivo como pareces. Yo tambien estoy mucho tiempo con vos y, sin dudas, me doy una muy buena idea de como queres salirte con la tuya. 
Su cara reflejaba una indignacion que era mas un miedo disimulado, un miedo que venia tal vez de haber comprendido un poco.
- ¿ah si? - dije apoyando el codo en la mesa y la cara en la palma. - decime que es lo que quiero.
Me miro a los ojos y, luego de un buen rato, suspiro como un globo que se desinfla. Su aire volvia a ser cansado y trivial. Casi con desgano me dijo "queres lo mismo que yo, lo mismo que todos". Yo deje pasar los minutos, ya aburrido de la circular tozudez del ser humano promedio. En cuanto me agarraron ganas de ir al baño, cosa que indefectiblemente ocurre al tercer o cuarto mate, dije jaque mate y me fui a hacer mis necesidades.
  

No hay comentarios.: